Autor: Carrascal Rodríguez, José María. 
 Marcelino Oreja, en Nueva York. 
 El Tratado con USA debe incluir la colaboración contra el terrorismo     
 
 ABC.    29/05/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

VIERNES 29-5-81

NACIONAL

Marcelino Oreja, en Nueva York

«El Tratado con USA debe incluir la colaboración contra el terrorismo»

NUEVA YORK (J. M. Carrascal, corresponsal). El delegado del Gobierno en el País Vasco y ex ministro

de Asuntos Exteriores español, Marcelino Oreja, analizó ayer en el Consejo de Asuntos Exteriores y el

Spanish Institute de Nueva York la problemática española en su conjunto, con un capítulo especial

dedicado a la vertiente vasca, ante estudiosos del tema y público interesado en él.

El señor Oreja arrancó en su exposición de la dimisión de Suárez —«causada por la desesperanza que

sobreviene a la euforia inicial democrática»— para abordar el golpe del 23 de febrero —«traído por la

confluencia del malestar general, el especial de los militares y los factores provocadores de uno y otro

signo que tratan de desestabilizar España»—, para pasar a describir el nuevo estilo que emerge con

Calvo-Sotélo, caracterizado por una «mayor claridad ideológica», «mayor rigor y reflexión» y

reforzamiento de la idea de autoridad, «dando por terminada la etapa de permisividad que había

acompañado a la transición».

Cara al futuro, el delegado del Gobierno en el País Vasco piensa que nadie parece aconsejar, hoy por hoy,

el adelantar las elecciones y pone un interrogante sobre las posibles repercusiones en España de la

victoria de Mitterrand. En cuanto a su partido, UCD, piensa que «deberá presentar una oferta basada en la

tradición liberal y en los principios que inspiran el humanismo cristiano».

Especial importancia tuvo su alusión a otro punto: «Hay claros indicios —dijo— de que una de las

fuentes de desestabilización de España es para impedir su definitivo alineamiento en la OTAN. Por eso

debe acelerarse la decisión y debemos exigir a nuestros aliados occidentales que se acelere la adhesión al

Mercado Común, sin perjuicio de los plazos necesarios para que la Comunidad y España acomoden sus

economías a la nueva situación. La firma del Tratado de Roma debe permitir el establecimiento de

relaciones con Israel.» Dijo también que «el, nuevo Tratado con los Estados Unidos debe incluir una cláu-

sula de colaboración en la lucha contra el terrorismo, «el mayor peligro hoy para España».

RECTIFICAR LOS ERRORES DE LA TRANSICIÓN

En resumen, reconoció que «se están rectificando a tiempo los errores cometidos en el proceso de

transición. Hasta ahora hemos sufrido la inexperiencia de vivir- en democracia, unos desde el Gobierno,

otros desde la oposición».

Ciñéndose al problema vasco, el delegado del Gobierno arrancó del hecho de que «el vasco es un pueblo

con conciencia de identidad», que, sin embargo, siente «un grado creciente de insatisfacción política»

debido al «desengaño de pasadas derrotas» frente al Poder central. Como factor esperanzador, el señor

Oreja apuntó el hecho de que «por primera vez |a respuesta del Poder central a la afirmación vasca de su

propia identidad no es la guerra civil», sino que la Constitución de 1978 configura España como «un

Estado que reconoce y garantiza el derecho a la autonomía a las nacionalidades y regiones que la

integran».

Al pasar revista a las fuerzas políticas vascas, enumeró el Partido Nacionalista, «que, sin ser homogéneo,

es el más importante»; los dos partidos de ámbito estatal, y «un partido de izquierda marxista que hoy se

halla en una dinámica de alejamiento de la ETA», puntualizaron digna de anotar. En torno a esta última,

que calificó de «fenómeno hoy marxista leninista revolucionario», coloca una serie de agrupaciones.

LABORATORIO PRERREVOLUCIONARIO

Objetivo de éstas «no es la devolución de supuestos derechos al pueblo vasco, sino la instalación de una

república independiente marxista leninista, que desestabilice España y rompa el equilibrio del mundo

occidental». El medio para ello es provocar la involución en España con atentados contra militares y fuer-

zas de seguridad. «El País Vasco —advirtió el señor Oreja— puede convertirse —si no lo es ya— en

laboratorio prerrevolucionario, situación que fácilmente puede transvasarse a Francia.» De ahí que pida

una auténtica solidaridad internacional, muy en especial de Francia, «para extirpar los santuarios terroris-

tas». El deterioro económico creciente que sufre la región es caldo de cultivo para, ese intento.

Ya en el plano de las relaciones Madrid-País Vasco, en las que Marcelino Oreja es eslabón clave, dijo

éste: «Nuestro principal esfuerzo es que de verdad Estado y comunidad vasca no elaboren dos proyectos

diferentes de modelo político, sino uno sólo, con pleno respeto a la singularidad, pero con plena

conciencia de solidaridad con los demás pueblos de España.»

 

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