Autor: ;Valenzuela, Encarnación. 
 Aunque Madrid insiste en que hay tiempo de sobra. 
 El tratado hispano-USA se demostrará más de lo previsto     
 
 Diario 16.    20/06/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Diario16/20-junio-81

RELACIONES EXTERIORES

Aunque Madrid insiste en que «hay tiempo de sobra»

El tratado hispano-U. S. A. se demorará más de lo previsto

En Washington piensan que el nuevo tratado de amistad entre España y Estados Unidos podría demorarse

aún varios meses. Ello obligaría a prorrogar el actual tratado, que expira el 21 de septiembre. Pero esta

posibilidad no parece haber sido contemplada por Madrid, que insiste en que hay tiempo de sobra para

negociar y ratificar un nuevo tratado. Las negociaciones se reanudan el próximo martes.

Fernando JAUREGUI, Encarnación VALENZUELA.

Madrid/Washington — Aunque España piensa que el nuevo tratado de amistad y cooperación con los

Estados Unidos se ratificará antes de que expire el actual, el 21 de septiembre, en Washington no están

nada seguros de que esto pueda ser así.

Aun en el supuesto —probable— de que el tratado quedara negociado este verano, se haría necesaria su

ratificación por el Congreso norteamericano y las Cortes españolas. Tanto uno como las otras estarán de

vacaciones en agosto, y en la capital U. S. A. se comenta que el estudio de una legislación de este tipo,

con cambios legislativos adicionales, llevaría como mínimo de tres a cuatro meses de discusión.

Como Madrid parece insistir en que «hay tiempo sobrado» para ratificar un nuevo tratado antes de que

expire el firmado en 1976, el Ministerio español de Exteriores no ha pensado, aparentemente, en la fór-

mula que deberá buscarse en el caso, probable, de que deba recurrirse a la prórroga del tratado actual.

Amigos

En cambio, Madrid sí parece haber pensado en lo que debe pedir para la firma de un tratado de amistad

nuevo con los Estados Unidos: España quiere ser considerado por U. S. A. un «amigo de primera fila», y

no de segunda categoría como hasta ahora. El hecho de que el nuevo tratado vaya a ser aprobado por unas

Cortes democráticas, concede un nuevo valor a la parte española, piensan en el Ministerio de Santa Cruz.

Por eso, España exigirá, en las negociaciones que recomienzan el próximo martes, una mayor partici-

pación de las Fuerzas Armadas españolas en la dirección y gestión de las bases militares.

Ello implica también una elevación do costos para los americanos. España quiere cobrar «cuotas» por la

estancia un España de aviones o barcos norteamericanos. La parte española pretende, en primer lugar,

recibir información a priori sobre las escalas que se hagan de las bases. Hasta ahora, en muchas ocasio-

nes, Estados Unidos informaba a posteriori. En segundo lugar, Madrid quiere compensar los gastos que el

paso o la estancia de aviones y barcos americanos causen a España (por ejemplo, controladores aéreos).

Escollo

Pero las peticiones financieras que pueda hacer España para que Estados Unidos aumente sus com-

pensaciones económicas por las bases van a tropezar con un escollo difícilmente sal-vable: los

presupuestos U. S. A. para el año fiscal, que empieza el próximo mes de julio, están a punto de cerrarse

en el Congreso de Washington. Esto significa que, al menos, en el primer año del nuevo tratado (si es que

el tratado se ratifica antes de que expire el actual), España no podrá recibir más dinero,

Este es uno de los principales capítulos del descontento español: Washington quiere pagar aún menos

dinero por las bases. El Gobierno U. S. A. solicitó al Congreso 159,2 millones de dólares anuales (unos

14.000 millones de pesetas) de ayuda militar y económica a España. Pero esa aportación, durante los

cinco años en que ha estado vigente el último tratado, fue de 144 millones de dólares anuales. Si se

calcula la tasa de inflación americana do estos cinco años, sería necesario que el nuevo pre supuesto

asignara, al menos, 170 millones de dólares anuales a España para que las cosas quedaran al mismo nivel.

Además de la cooperación en el manejo de las bases y de un sustancial aumento en la ayuda económica,

la parte española pedirá una efectiva cooperación industrial.

 

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