Autor: López Rodríguez, Florentino (NEGRÍN). 
   Notas del día     
 
 Pueblo.    13/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 2. 

NOTAS DEL DÍA

El caso es que la derecha, (con cierta veta centrista) se ha organizado y presumiblemente, irá en bloque

compacto a las elecciones. Por lo pronto ha servido para clarificar posturas. Y más que se tendrá que

esclarecer. A estas alturas ya no valen situaciones ambiguas. La derecha tendrá que ser absolutamente

coherente, sin involucraciones ni reivindicaciones que pongan en tela de juicio su sinceridad. La opción

de derechas es, dígase lo que se quiera, algo serio, con arraigo y consenso en la sociedad, y resulta pueril

atacarle precisamente porque sea de derechas. Sus líderes, militantes y simpatizantes no tienen por qué

ruborizarse de su ubicación en el espectro político. En este sentido hay que elogiar sin reservas, por

ejemplo, al abogado y escritor José María Ruiz Gallardón, que nunca intercala en sus argumentos factores

equívocos.

Lo que no puede hacer la derecha, concretamente la alianza, es jugar a las reivindicaciones sociales, a

pisar (no quiero decir usurpar) contenidos que corresponden claramente a la izquierda o supuestos de

decididos y plenos avances democráticos que pertenecen esencialmente al centro. En tiempos pasados se

prezclaba todo eso en una mixtura más artificial que otra cosa. La nueva sociedad española tiene derecho

a que las diversas opciones se presenten a rostro descubierto, sin camuflajes ni camelos. Otra cosa sería

(ya en plena democracia) la lícita y aún feroz pugna de los partidos en la liza electoral. Insistimos, no es

solvente la descalificación a una alianza de derechas si acepta, como proclama, el sistema democrático.

Pero aténgase la derecha a su propia naturaleza y que no le venga al país con afanes globalizantes, como

si el centro y la izquierda pudieran mantenerse en posiciones vejatorias y discriminatorias. Permítase de

una puñetera vez similares oportunidades para todas las fuerzas reales de la sociedad, y que el pueblo

español decida. Y que quienes no alcancen la mayoría en las próximas elecciones respeten el juego

democrático y se dispongan a ser mayoría cuando la voluntad nacional lo estime. Combatir a la derecha

democrática es combatir a la democracia, pero esa misma derecha, por igual regla de tres, debe emplear

su influencia y su poder para que la democracia no sea sectorial, es decir, para que jueguen todos. O nada

resultaría serio.

NEGRIN

Pueblo

13/10/1976

 

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