Autor: Montánchez, Enrique. 
 El presidente del Gobierno español explicará en USA la necesidad de modernizar España. 
 Reagan ofrecerá dólares a Felipe a cambio de compromisos políticos     
 
 Diario 16.    20/06/1983.  Página: 5-6. Páginas: 2. Párrafos: 35. 

Diario 16/20 junio-83

Felipe González, presidente del primer Gobierno socialista español desde hace medio siglo, emprende

hoy viaje oficial a Estados Unidos para entrevistarse con el presidente Ronald Reagan. Existe expectación

internacional por el encuentro entre el primer dirigente Socialista de la Europa del sur y el primer

mandatario de la nación más poderosa del mundo. Felipe González explicará en Washington que

los socialistas españoles son moderados no revolucionarios, y que tienen el compromiso histórico de

«modernizar España». El Gobierno necesita dinero para llevarlo a cabo y Estados Unidos quiere obtener

compromisos políticos, como la incorporación sin reservas de España a la OTAN.

LUNES

— Felipe González sale del aeropuerto de Barajas a las 13,30 horas de la mañana de hoy lunes.

— Llegada a Washington sobre las 21 horas (hora española).

MARTES

— Entrevista en la Casa Blanca con el presidente norteamericano, Ronald Reagan.

— Almuerzo en la Casa Blanca.

— Entrevista con el vicepresidente estadounidense, George Bush.

MIERCOLES

—Traslado a Nueva York.

—Reunión con el secretario general de la ONU, Pérez de Cuéllar.

JUEVES

— Entrevistas con financieros y banqueros.

— Cena organizada por Rockefeller con el poder económico norteamericano.

VIERNES

— Regreso a España. Si bien no se descarta el contacto con alguna personalidad de la política

norteamericana.

El presidente del Gobierno español explicará en U.S.A. la necesidad de «modernizar» España

Reagan ofrecerá dólares a Felipe a cambio de compromisos políticos

Enrique MONTANCHEZ. corresponsal diplomático

Madrid — El presiente del Gobierno, Felipe González, se enfrenta hoy a una de las

más duras pruebas de toda su carrera política con el viaje que inicia a Estados Unidos, que tiene por

objetivo convencer a la Administración Reagan y al propio presidente norteamericano de que el

socialismo español es moderado, no revolucionario, y busca la modernización de España asumiendo los

compromisos occidentales.

Si logra conseguir este propósito, Felipe González obtendrá el apoyo económico norteamericano, en

forma de los créditos necesarios para llevar adelante, durante la presente legislatura, el proyecto político

del PSOE. A cambio del apoyo en dólares para reactivar la economía española, Washington solicitará del

Gobierno español determinados «compromisos políticos» a cumplir por los jóvenes socialistas españoles.

Fuentes cercanas a la Presidencia, del Gobierno adelantaron hace varias semanas a este corresponsal

diplomático la atención prioritaria con que los colaboradores más cercanos del presidente han estado

preparando el viaje que hoy -lunes inicia Felipe González a Washington y Nueva York.

Estrategia

Las mismas fuentes indicaron que el análisis efectuado por los especialistas del Gabinete socialista

sobre la estrategia que habría de adoptarse para llevar adelante el proyecto de modernización del país

arrojaba el siguiente punto de partida: «Europa se enfrenta a la más grave crisis económica interna desde

el término de la segunda guerra mundial. Esto produce contradicciones y tensiones internas entre las

naciones europeas, que impiden a España obtener apoyos económicos y líneas de crédito necesarios para

hacer frente al déficit y a la deuda exterior española. Ante esta situación, la única opción es mirar hacia

Estados Unidos como único país que puede ayudar a España.» El Gobierno socialista valora

pragmáticamente que esta ayuda exige «contrapartidas políticas».

Preparar la visita

La operación de acercamiento a Estados Unidos tiene los siguientes frentes:

1. Visita del ministro de Economía, y Hacienda, Miguel Boyer, a Estados Unidos la última semana

de mayo, para mantener contactos con la clase económica dirigente norteamericana.

2. Gestiones personales de David Rockefeller en Nueva York entre banqueros y hombres de negocios

para preparar la visita del presidente Felipe González.

3. Informe sobre la estabilidad política del Gobierno socialista español, elaborado por la Embajada de

Estados Unidos en Madrid, El embajador Terence Todman se encuentra desde hace días en

Washington.

4. La propia visita del presidente del Gobierno a Estados Unidos. Entrevista con Ronald Reagan; altos

funcionarios de su Administración y el poder económico norteamericano.

Metropolitan.

• El ministro de Economía y Hacienda, Miguel Boyer, viajó a Estados Unidos el pasado 25 de mayo para

entrevistarse con los presidentes de los principales bancos, financieros y representantes de las principales

multinacionales. El responsable de la economía española explicó la política de contención de la inflación

y gasto público que se propone llevar a cabo el Gobierno socialista, al tiempo que aseguraba que no se

llevarían a cabo nacionalizaciones que afecten a inversiones extranjeras en España. Los dos hitos

fundamentales de la estancia de Boyer en la capital económica del mundo fueron la cena en el

Metropolitan Club de Nueva York con los presidentes y consejeros delegados de los diez bancos más

importantes de Estados Unidos, un almuerzo con las entidades más representativas de inversión y una

cena en el hotel Pierre con la Cámara de Comercio hispano-nortearnericana.

• • Miguel Boyer allanó el camino a Felipe González cuando hace un mes se reunió en Nueva York con

los diez banqueros más importantes de U.S.A.

• • Felipe González tendrá que convencer a Reagan que el Gobierno socialista español es moderado,

estable y con capacidad para modernizar España

• • El embajador Todman abandona Madrid cuando se ha estabilizado la transición con el nuevo Gobierno

socialista

Miguel Boyer se reunió con los siguientes banqueros: John Perjins (presidente del Continental Bank),Bill

Bolin (vicepresidente del Bank of America), Tomas Labrecque (presidente del Chasse Manhattan Bank),

John Torell (presidente de Manufacturers Hannover), ElmerStone (vicepresidente del First Interstate),

Walter B. Wriston (presidente del Bankers Trust), Robert Callander (vicepresidente ejecutivo y director

del Chemical Bank), así como altos ejecutivos del Morgan Guaranty y de First Chicago.

Confianza

El ministro de Economía y Hacienda solicitó de la Banca norteamericana un margen de confianza en el

esfuerzo de reconstrucción que requiere España, y recalcó que el Gobierno socialista español es «modera-

do y pragmático en la tradición socialdemócrata». Los hombres del entorno de Boyer afirman que «la

Banca U.S.A.A es el principal apoyo exterior que España tiene en el terreno económico».

En los mismos términos se expresó Boyer en el almuerzo de trabajo que mantuvo con los seis principales

financieros, "merchant banks», en el club privado que la Dow Town Association tiene abierto en la

superfamosa Wall Street neoyorquina.

• •David Rockefeller se entrevisto con el presidente del Gobierno en la Moncloa y se ofreció a organizarle

la cena del próximo jueves con la cúpula del poder económico

«Miramos a Estados Unidos —dijo Boyer — como nuestra principal fuente de inversiones en España.»

Asistían a esta reunión los principales ejecutivos de los seis fondos de inversión más importantes de

Estados Unidos: Llehman Brothers, Merryl Lynch, Solomon Brothers, Goldman Sach, First Boston

International y Morgan Stanley International.

Estas empresas son decisivas a la hora de canalizar inversiones americanas hacia España, según los ex-

pertos. Boyer negoció un préstamo de 600 millones de dólares que será gestionado a través de bancos

americanos, europeos y japoneses —con la participación, incluso, de dos entidades bancarias españolas—

, si bien el peso de la operación crediticia recaería sobre el Morgan y el Chase Manhattan Bank.

Encuentros

• David, Rockefeller viajó a Madrid en los primeros días del pasado mes de mayo para entrevistarse con

Felipe González en la Moncloa. En el transcurso del encuentro el banquero norteamericano se ofreció

para organizar al presidente español una cena en Nueva York, el 23 de junio, con motivo de su estancia en

la capital financiera del mundo occidental.

A la cena del próximo

jueves han sido invitados personalmente por Rockefeller, que ha tenido trabajando a su oficina particular

más de un mes sobre el tema, el ex secretario de Estado, Henry Kissinger, (actualmente asesor para temas

de política internacional del Chase Manhattan Bank), Jeánne J. Kirkpatrick, embajadora de Estados

Unidos ante la ONU, los responsables de las principales empresas multinacionales con intereses en

España y presidentes de los grandes bancos.

- Felipe González tendrá que convencer al poderío económico norteamericano que el Gobierno

socialista español es moderado, estable y con capacidad para modernizar España. Discurso ideológico en

la misma sintonía adelantada por Boyer hace un mes ante una concurrencia similar.

Asignatura

El presidente del Gobierno tiene una dura asignatura que aprobar en Estados Unidos y habrá de emplearse

a fondo para convencer a la «intelligentzia» estadounidense que el «socialismo español» no puede

asociarse, en modo alguno, a los movimientos revolucionarios o a los sistemas comunistas de Europa del

Este. Para una gran parte del «stablisisment» norteamericano los términos «socialismo» y «socialista» son

similares a «comunismo» y «comunista».

En un recuadro adjunto a esta información se relacionan los invitados más importantes a lo cena con

Felipe González.

• El embajador de Estados Unidos en Madrid, Terence Todman, concluirá su misión con la visita de

Felipe González a U.S.A. Se cierra así un capítulo de nuestra reciente historia contemporánea: la

estabilización de la transición política y el inicio de una andadura democrática estable sin el sobresalto

golpista.

Todman se encuentra ya en Washington desde hace días y había entregado a su jefe, el secretario de

Estado George Shultz, el último informe elaborado por los analistas de la madrileña calle de Serrano

sobre «la estabilidad democrática en España».

El embajador se incorporará a su nuevo puesto en Dinamarca, y para llevar desde un principio las"

relaciones entre el Gobierno socialista español y la Administración conservadora de Reagan ha sido

designado su sustituto Thomas Enders, encargado de cuestiones latinoamericanas —últimamente de la

crisis centroamericana — , y que a pesar de su fama de «halcón» ha sido desbordado por «blando». En

medios diplomáticos de Madrid se asegura que el cese de Todman es una «sustitución lógica» al abrirse

un nuevo periodo en las relaciones hispano-norteamericanas.

Créditos

• Felipe González se entrevistará durante más de media hora con el presidente Reagan. También están

previstos encuentros con el secretario dé Estado, George Shultz, y el de Defensa, Caspar Weinberger.

Para los diplomáticos españoles consultados por Diario 16, la cuestión se plantea en términos muy claros:

«Estados Unidos está dispuesto a abrir líneas de crédito por varios miles de millones de dólares,

negociados con el Bank of America, si el Gobierno español se pronuncia por el ingreso pleno de España

en la Alianza Atlántica. Concretamente en el Comité Militar de la OTAN.»

Las mismas fuentes indicaron a Diario 16 que Estados Unidos quiere que nuestro país se convierta en el

«pivote tricontinental» de los intereses norteamericanos para Europa, África y América Latina.

«Washington hará ver a Felipe González —agregan— que el proyecto de unidad europea encuentra

enormes dificultades y que es más rentable para el desafío socialista de "modernizar España" acercarse a

las posturas norteamericanas.» Al parecer habría ya algunos indicios que hablarían en este sentido.

Incomprensión

El Gobierno socialista y el propio presidente se encuentran un tanto «desilusionados» por la

incomprensión de la Internacional Socialista hacia la situación española. A ello hay que sumar el difícil

diálogo con Francia, explicitado, independientemente de las buenas palabras, en el reciente encuentro

González-Mauroy. El Gobierno socialista de Mitterrand muestra sus reservas al proyecto del gasoducto

norteafricano defendido arduamente por Boyer y Solchaga frente al gasoducto siberiano, con el que

Francia está empeñada política y económicamente. Pero éste es ya otro tema.

 

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