Autor: López de la Torre, Salvador. 
 ABC en El Aaiun. 
 Centinela alerta; alerta está     
 
 ABC.    21/03/1961.  Página: 33. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ABC. MARTES 21 DE MARZO DE 1061. EDICIÓN DE LA MAÑANA

A B C en El Aaiun

CENTINELA ALERTA; ALERTA ESTA

El Aaiun 21 (4 madrugada.) (Crónica por "Teles", de nuestro enviado especial.) A la madrugada, cuando

apenas las primeras claridades del día han comenzado a vestir de oros el palmeral de Sidí Bula, una

corneta rompe el silencio, avisando desde los cuarteles del Tercio su diana militar. Y el Aaiun entero se

despierta sacudido por la llamada, como si todo el pueblo fuese cuartel. Alguna vez he escrito que aquí

asistimos a una militarización de la aurora, a una especie de unanimidad a la hora del despertador que

convierte a los cinco mil habitantes de El Aaiun en soldados honorarios en el momento de tirarse de la

cama. Los hombres del petróleo, los geólogos, los tenderos, los periodistas y los niños nos despertamos

todos en bloque, sacudidos por el clarín legionario. "Quinto levanta, tira de la manta." Todo esto

representa a estas horas importantes de nuestro Sahara algo más que una noticia de sociedad en el ámbito

de El Aaiun. Esta movilización matutina, y a escala colectiva, significa que El Aaiun es como un inmenso

campamento donde nadie queda al margen de su movimiento militar. Después de todo, la historia de El

Aaiun es la de un campamento que las circunstancias han convertido en ciudad miniatura, pero, como

pasa siempre, la vieja tradición de El Aaiun resurge ahora en todos los gestos de su vida diaria, abrién-

dose por la mañana con la movilización general de sus habitantes, aunque, naturalmente, los militares

inicien en aquellas horas prácticas de cuartel y los civiles tomemos café con leche. Pero todos estamos

dispuestos a la misma hora.

Dos aspectos tiene la vida en el Sahara español el 20 de marzo de 1961. En primer lugar, se vive en calma

y nada altera el seguro ritmo vital de una ciudad pequeña donde, ahora mismo, el peor drama que puede

suceder es que, la cerveza no esté demasiado fría. Por lo demás, todo el mundo trabaja según sus horarios

previstos. Llegan los camiones cisterna de la "Gulf Cepsa", pasan los empleados de "tide-water" o los de

champlin, y en los talleres de La Unión, cuyo titulo ha salido a relucir estos días en los periódicos por ra-

zones de todos conocidas, se reparan algunos desperfectos ocurridos en reciente ocasión. Y al buen

entendedor... El casino de oficiales, con su tradicional clientela juvenil a la hora del aperitivo, y la Legión,

con su paso de carrera viva, acude al Gobierno General para arriar la bandera, como todas las tardes.

En los altavoces, una canción de moda. Pero abandonando un poco lo que llamaríamos vida social de El

Aaiun, merece la pena acercarse hasta la casa del caíd Salah, ese fabuloso personaje, y tomar una taza de

té con los hombres notables que estas horas cruzan por el Aaiun en su perpetuo nomadeo. Grandes

hombres del desierto envueltos en sus jaiques azules y en sus turbantes negros. Y quiza uno de los

hombres más importantes del desierto, el jefe de los ulad chej. la poderosa fracción erguibat, el inteligente

y sereno Seila uld Abeida, me aseguraba, mientras levantaba en homenaje a ésa su vaso de té:

Final de Ramadán ha sido una fiesta alegre en nuestro corazón, porque lo hemos celebrado en total

amistad con España.

No hace falta que uno ande subrayando nada. La cosa es demasiado clara.. Ahora mismo resulta decisivo

saber que uno de los más prestigiosos jefes erguibat del desierto, el poderoso Bella uld Abeida, repite, con

sonrisa intencionada, su adhesión a España. El, exactamente igual que todos los jefes erguibat, ha repetido

ante nuestras autoridades idénticos votos de amistad. Y la paz que reina en el interior del territorio,

gracias a la amistad de todos los nómadas del desierto, es el argumento decisivo para comprobar que los

procesos turbios elaborados más allá de las fronteras no turban ni la tranquilidad ni la serenidad de la

provincia.

Salvador LOPEZ DE LA TORRE

 

< Volver