El Gobierno español reitera su propósito de responder adecuadamente a una posible agresión marroquí  :   
 En una nota oficial, muestra su sorpresa ante la actitud de Hassan II en el incidente de los técnicos petrolíferos. 
 ABC.    23/03/1961.  Página: 32-33. Páginas: 2. Párrafos: 25. 

EL GOBIERNO ESPAÑOL REITERA SU PROPÓSITO DE RESPONDER ADECUADAMENTE

A UNA POSIBLE AGRESIÓN MARROQUÍ

EN UNA NOTA OFICIAL, MUESTRA SU SORPRESA ANTE LA ACTITUD DE HASSAN II

EN EL INCIDENTE DE LOS TÉCNICOS PETROLÍFEROS

El Rey de Marruecos ha calificado de "patriotas" a los secuestradores y plantea reivindicaciones

territoriales sobre zona española.

Rabat 21. En el momento de hacer entrega de los once prisioneros capturados en territorio español el

pasado día II, Su Majestad Hassan II, Rey de Marruecos, pronunció ante los embajadores que iban a

hacerse cargo de las personas liberadas el siguiente discurso:

"Nos sentimos a la vez feliz y desolado por tener que entregar a sus respectivos embajadores diversas

personas de diferentes nacionalidades, con cuya carga nos hemos encontrado a pesar nuestro.

Estas personas, según los informes que hemos podido recoger, trabajaban en la parte sur de nuestro

territorio nacional, todavía bajo control extranjero y, por tanto, al margen de nuestra autoridad efectiva.

Todo el mundo sabe, sin embargo, que los pobladores de esta parte de nuestro reino están animados de la

misma ansia de libertad y de la misma voluntad de liberarse, a fin de poder gozar, al igual que sus

compatriotas ya liberados, de los beneficios de la independencia y de la unidad.

El problema de los territorios del sur de Marruecos no es nuevo; antes bien, se plantea con toda su

agudeza en función del proceso de liberación de África.

El incidente que acaba de producirse le da, no obstante, un carácter más agudo y constituye una invitación

a los que tienen la responsabilidad del mando para que le concedan en lo sucesivo una mayor atención.

Desde siempre. Nos hemos adoptado la vía de la negociación como medio de resolver todos los litigios

que estimábamos tener con los otros Estados.

Continuamos persuadidos de que el recurso a este procedimiento representa frecuentemente una

economía de medios a la vez que una ocasión de arreglarlas diferencias manteniendo buenas relaciones

con los demás, sin dejar por ello abandonados cualquiera de nuestros legítimos derechos.

El camino trazado por Su Majestad, nuestro venerado padre seguirá siendo en adelante el mismo que Nos

seguiremos.

Por otra parte, trataremos, en la medida de lo posible, no separamos en nada de su espíritu de sabiduría y

prudencia en cada una de las empresas. Esto no puede excluir en todas las ocasiones y siempre la

impaciencia legítima de aquellos fieles súbditos nuestros que todavía se encuentran bajo la dominación

extranjera.

Si ése es el origen del incidente sobrevenido estos últimos días más allá de nuestras fronteras del sur, en

esa parte de nuestro territorio nacional, que en lo que Nos respecta continuamos esperando que se

reintegre al resto del Reino por la vía pacifica.

Once extranjeros que trabajaban por cuenta de sociedades extranjeras en la parte sur de nuestro territorio

todavía colocado fuera del alcance de nuestra autoridad, fueron capturados por unos patriotas que

actuaban así con vistas a redondear la liberación del Reino.

Inmediatamente los condujeron hasta las autoridades regionales de Agadir, toda vez que nos consideraban

como la única autoridad, cuya legitimidad se extiende á todo el país.

No podemos, ciertamente, regocijarnos por haber tenido que acogerlos para remitirlos a sus respectivos

embajadores sin disimular, no obstante, nuestros temores en cuanto al futuro de las relaciones de

Marruecos con las potencias interesadas, con las cuales desearíamos conservar las mejores relaciones.

También, en la seguridad de que no nos separaremos un ápice de la vía tomada por nuestro venerado

padre y de que continuaremos siempre a la búsqueda de soluciones pacíficas, llamamos una vez más la

atención internacional sobre estos graves problemas territoriales e invitamos muy especialmente a estas

potencias interesadas a tener más en cuenta las aspiraciones legítimas de nuestras poblaciones.

La situación en esta parte de nuestro Reino supone un mismo. Corresponde a una concepción extinguida

y a una noción definitivamente condenada y reprobada por la conciencia internacional, que no podría

continuarse hoy sin constituir una verdadera amenaza para la paz, cuya salvaguardia sigue siendo una de

nuestras tareas esenciales."

RESPUESTA DEL GOBIERNO ESPAÑOL

La Oficina de Información Diplomática ha hecho pública ayer la siguiente nota:

"Ayer, 21 de marzo, a las ocho de la noche, el Rey Hassan II de Marruecos, convocó a los embajadores de

Francia, Gran Bretaña, España y encargado de Negocios de los Estados Unidos para hacerles entrega del

grupo de técnicos secuestrados el pasado día 11 en territorio de la provincia española del Sahara, y que

como se recuerda, comprendía personas de nacionalidad canadiense, francesa, norteamericana y española.

En esta ocasión, el Rey de Marruecos pronunció un discurso en el que, con gran asombro por parte de los

circunstantes, en lugar de reprobar y desautorizar el acto de bandidaje perpetrado en personas y bienes por

fuerzas armadas procedentes de Marruecos, intentó glorificar la agresión y el pillaje realizados

presentándolos como acción de unos "patriotas" que luchan por su liberación.

Sorprendentemente, en vez dé presentar excusas por lo que ha sido una agresión internacional de fuerzas

armadas marroquíes, o, lo que quizá sea peor, de bandas incontroladas con asiento en Marruecos,

reclamó, como formando parte de este Reino, los territorios españoles del Sahara. Es de sobra conocido

que Marruecos jamás ejerció su soberanía en estás regiones y ni siquiera en Tarfaya, que España, fiel

cumplidora de sus compromisos internacionales, transfirió al Gobierno de Rabat en abril de 1958 por el

solo hecho de figurar dicho territorio en los Tratados como Protectorado español. Los títulos políticos, así

como la incontrovertible posición jurídica de España en el Sahara, se desprenden de la sola lectura de los

textos internacionales, y además han sido reconocidos por Marruecos en el Acta de la Declaración de

Independencia, de 7 de abril de 1956.

España ha seguido siempre una política de amistad leal y profunda con Marruecos, facilitando y

reconociendo su incorporación a la comunidad internacional como país independiente y cumpliendo todas

las obligaciones contraídas. Marruecos ha pagado esta permanente conducta española con la agresión a

Ifni; con el incumplimiento de sus obligaciones contraídas en el Acta de Independencia y de los

Convenios firmados con posterioridad a la misma; con el amparo de actos de pillaje como el de Cabo

Bojador, y ahora con la captura, en territorio español, de un grupo pacífico y el saqueo e incendio de sus

instrumentos de trabajo.

El Gobierno español señaló ya en los día 17 de enero, 11 de febrero y 8 de marzo pasado al Gobierno

marroquí los preparativos militares que observaba en sus fronteras con nuestra provincia del Sahara,

previendo que este hecho provocara actos de agresión y graves incidentes, confirmados con el secuestro

del grupo de técnicos ayer afortunadamente liberados. Tales preparativos continúan y, como el Ministerio

de Asuntos Exteriores hizo saber el día 18 del corriente, se ha llamado nuevamente la atención del

Gobierno marroquí advirtiéndole seriamente sobre sus consecuencias. Esta gestión fue puesta en

conocimiento de los Gobiernos de los Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Portugal, países árabes, así

como de la Secretaría General de las Naciones Unidas.

Como las anteriores agresiones a Cabo Bojador e Ifni, estos preparativos bélicos, en los que la población

de nuestras provincias saharianas nunca ha participado, pese a intentos de soborno, contradice los

propósitos de paz de que ahora se hace alarde. España está dispuesta a continuar su política positiva de

amistad con Marruecos, pero no tolerará ningún acto de violencia y, como ya se ha hecho saber,

contestará en la forma adecuada a las agresiones de que pueda ser objeto."

 

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