Autor: López de la Torre, Salvador. 
 ABC en El Aaiun. 
 Las poblaciones del Sahara español se mantienen serenas frente a la amenaza  :   
 Tribus armadas marroquíes quieren renovar su siniestra tradición terrorista a lo largo de nuestra frontera. 
 ABC.    23/03/1961.  Página: 33. Páginas: 1. Párrafos: 1. 

ABC. JUEVES 23 DE MARZO DE 1961.

ABC en El Aaiun

LAS POBLACIONES DEL SAHARA ESPAÑOL SE MANTIENEN SERENAS FRENTE A LA AMENAZA

Tribus armadas marroquíes quieren renovar su siniestra tradición terrorista a lo largo de nuestra frontera

El Aaiun 22. (Crónica de nuestro enviado especial, recibida por "Telex".) La tensión amenazante

provocada a lo largo de la frontera del Sahara español por esa confusa masa humana de tribus guerreras

que pueblan el sur marroquí, orientadas por ciertas directrices más altas y responsables, se manifiesta, de

diversas maneras, que un análisis auténtico debe conocer. El incidente del secuestro en el interior de

nuestro territorio de once técnicos dedicados a la investigación petrolífera es un desagradable suceso que

no representa sino un indicio de esta tensión, realizado con clarísimas intenciones políticas. Sin embargo,

una visión global de la situación debe denunciar el punto principal de tensión, las inquietantes

concentraciones de fuerzas irregulares que en estos momentos se desplazan a lo largo de nuestra frontera

noroeste como un nomadeo de amenaza. Si sumamos el alarmante desplazamiento de un ejército

irregular, decorado de una siniestra tradición bien demostrada durante la agresión de 1937 y 1958 no

cuesta ningún trabajo comprender que padecemos una reactivación del terrorismo promarroquí montado

en gran cácala. La concentración de tribus que oscilan á lo largo de nuestra frontera norte con clarísimas

intenciones de provocar una guerra de nervios no ha conseguido en el interior del Sahara español el

menor eco humano. Hace dos días comunicábamos la firme y serena confianza de Seila Uld Abeida en

España. La importancia de su personalidad y su rabiosa y total independencia de criterio acredita para

quien conozca a las "élites" saharianas el valor de su declaración. Pero igual que Sella, todos los líderes

sanarles han respondido con idéntica hostilidad a los actos desencadenados desde más allá de la frontera

contra la integridad territorial de una provincia totalmente en paz. En esto podemos ser absolutamente

formales, y el silencio marroquí sobre el comportamiento de las poblaciones de nuestro Sahara es la,

mejor contraprueba de esta afirmación. Ni siquiera un acto terrorista, siempre tan fácil de provocar, ha

servido durante estos días como alimento de propaganda. Los hombres de nuestro Sahara viven en paz y

quieren seguir viviendo en paz. Muchas razones justifican esta indiferencia de los habitantes de nuestros

territorios ante la actitud marroquí, y la primera es que nuestra frontera norte corta de manera efectiva las

poblaciones como un ecuador humano. Al norte, es decir, en el sur marroquí, nomadizan tribus tecnas,

habitúales inquilinos de las estribaciones del Anteaitlas y del Uad Nuri y del Draa, y su nomadeo se corta

da manera precisa justamente en nuestra frontera. Pero ha-blando honestamente y con seriedad,

precisamente semejante- fracción, que son los Izarguien, constituyen uno de los focos más violentos de

oposición marroquí de todo el Sahara. Aún resuenan, en mis oídos las nobles palabras de su jefe, el caid

Brahim uld Abd-allah, que aquí mismo hemos publicado cuando avisaba a todo posible invasor de

nuestro territorio que su tribu estaba dispuesta a tomar las armas para expulsarlos. Y la palabra de un

saharaui no es nunca una baladronada. Salvo esto caso excepcional cuyo empleo en propaganda como

argumento precisamente en favor de España, las poblaciones que abastecen la masa amenazante de que se

desplaza a estas horas a lo largo de nuestra frontera norte, como ha denunciado España, está abastecida en

hombres por tribus todas ellas extranjeras a nuestros territorios. No existe en todo ese ejército irregular de

la amenaza un solo grupo humano exiliado que tenga su domicilió en el Sahara español. Son tribus

íntegramente emplazadas en el sur marroquí, al norte de nuestra frontera, es decir: una masa extranjera a

la, que por lo visto, molesta una frontera internacional. Este ejército irregular volante tiene hombres de

casi todas las tribus tecnas Ait Musa u Aali, Alt Laihen, Asuafit, Ait Usa, y Agut. Pero todas estas tribus

viven al norte de la frontera. Resulta, por lo menos, grotesco el argumento de la voluntad de las

poblaciones que esgrimen a veces algunos irredentistas del norte del Draa para explicarnos una situación

tan clara y definida. Una masa extranjera en marcha contra una población diferente. Los dos principios

nos parecen fundamentales para conseguir un análisis exacto de la situación presente en el Sahara

español, porque ambos se complementan y se sostienen. Por un lado tenemos la calma total de la

población del territorio. Por el otro, la composición íntegramente, insistimos en el íntegramente,

extranjera de las bandas que se desplazan hacia el norte. Pocas veces una frontera habrá demostrado más

claramente su condición separadora. - Salvador LÓPEZ DE LA TORRE.

 

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