Autor: López de la Torre, Salvador. 
   Hoy deciden su futuro político Río Muni y Fernando Poo  :   
 La calma es absoluta en todo el territorio, mientras los partidarios del sí y los del no celebran sus últimos actos propagandísticos. 
 ABC.    15/12/1963.  Página: 79. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ABC, MADRID, DOMINGO 15 DE DICIEMBRE DE 1963

HOY DECIDEN SU FUTURO POLÍTICO RÍO MUNI Y FERNANDO

POO

La calma es absoluta en todo el territorio, mientras los partidarios del "sí" y los del "no" celebran sus

últimos actos propagandísticos

EN LA CAMPAÑA SE HA CONCEDIDO UNA GRAN IMPORTANCIA A LAS RELACIONES

FUTURAS CON LOS PAÍSES VECINOS

Santa Isabel 14. (Crónica telegráfica de nuestro enviado especial.) La carretera que va bordeando entre

Camerún y enlaza Bata con Ebebiyin en el ángulo nordeste del territorio, puede considerarse como el eje

geográfico donde se insertan los grupos humanos de los pamúes ntumo, la mayor aglomeración tribal

guineana y la masa más insistentemente solicitada por la propaganda del Movimiento "Popular de la

Guinea Eucuatorial"—I. P. G. E.-—, que forma el núcleo de oposición al voto del domingo. Desde

nietang hasta Ebebiyin se extiende la zona que llamaríamos crítica y donde la atención debe fijarse

especialmente. Y en el centro del área que señalamos, el pueblo de Micomeseng, centro de gravedad de

las tribus donde el porcentaje de papeletas contrarias al proyecto de autonomía será, con toda

probabilidad, más alto.

Micomeseng conserva su aspecto habitual de gran mercado, donde los vendedores haussas ofrecen desde

un cubo plástico hasta un amuleto de Iguana. La leprosería modelo, donde vienen a curarse los enfermos

cameruneses de la franja fronteriza, y un aire general de absoluta tranquilidad. No ha habido la menor

amenaza, ni por parte de los partidarios del "no", ni por parte de los partidarios del "sí". Unos kilómetros

más hacia el este del poblado de Enve, patria natal del líder nacionalista Enrique Nvo, un hombre, cuya

suerte en el exilio se desconoce, que, con toda probabilidad, parece haber sido asesinado por sus propios

cofrades. En Enve, la tranquilidad se repite al ciento por ciento. Me he pasado la tarde en aquel pueblecito

minúsculo y nadie mostró inquietud ante las elecciones. Uno de los líderes que aceptaron la repatriación

ofrecida por el gobernador general, almirante Núnez, y que por su situación en los cuadros del I. P. G. E.,

podía ser excelente punto de referencia para conocer la mentalidad de los hombres que aceptaron volver a

Guinea para participar en el voto del domingo, me aseguraba que la calma de la población era absoluta.

Ni los repatriados intentan perturbarla, ni las autoridades los amenazan. Una cierta reserva en la

conversación, muy explicable. Algunas dudas sobre el texto ofrecido en consulta y muchas habladurías de

tipo íntimo sobre lo que fulanito ha hecho de tal dinero o zutanito de tal matrimonio, constituyen los

grandes temas de conversación. La campaña electoral parece detenerse con gusto en los feroces, cotilleos,

donde salen alternativamente amparados los hombres de cada bando, según el murmurador pertenezca a

un grupo o al otro. Algunos jóvenes, que según toda probabilidad votarán en contra, se asean

orgullosamente luciendo una deshilachada perilla al estilo de Lumumba, y bajo cuerda se deslizan los

manifiestos en que se aconseja votar que "no". Honestamente hablando, la seguridad personal del votante

parece ser garantizada, sea cualquiera el sentido de su voto. Los actos de propaganda, cuando

sólo faltan unas horas para el domingo, son raros, el reparto de hojas mecanografiadas aconsejando

oponerse al proyecto español, se realiza sin que el repartidor sufra penas sociales y sobre todo, sin que las

fuerzas españolas molesten a los hombres cuyas ideas se sabe que son contrarias al proyecto. En Enve, yo

me he pasado una tarde entera con Acacio Ondo, líder recién regresado, y Acacio Ondo estaba en

perfectas condiciones de moverse por el pueblo, donde sólo existían como toda guarnición tres soldados

guineanos de la Guardia territorial. El único español en muchos kilómetros de selva a la redonda era un

servidor.

La campaña de las dos partes concede una gran importancia a las relaciones que el territorio, a través de

su futuro estatuto, deba sostener con sus vecinos. El I. P. G. E. ha comprendido que su proyecto de

federación con el Camerún provocaba una franca hostilidad en toda Guinea, salvo, justamente, en la zona

fronteriza de Micomeseng y de Ebebiyin. Por eso trata de hacer olvidar a los electores sus viejos

principios doctrinales. Por el contrario, los hombres del Movimiento Nacional de Unión, formado por los

cismáticos, del I. P. G. E., exhiben minuciosamente todas las dificultades interiores que padece el

Camerún: los tribunales de excepción, las penas de muerte aplicadas, contra los terroristas. Insistimos en

este aspecto del problema, porque la inmensa mayoría de los votantes se pronunciarán sobre una

determinada idea del futuro guineano en función de las relaciones que existan entre Camerún, y su propio

territorio. El voto positivo deberá interpretarse como la apertura de una hipótesis que el propio ministro,

señor Carrero Blanco, no descartó en su último discurso. En cualquier caso, la votación del domingo

deberá considerarse mucho más como punto de partida de un proceso posterior, que como punto final de

un proceso determinado. Nunca habrá aparecido tan claramente en las conversaciones preliminares de una

votación el deseo general de incluir estos territorios en aquello que Burguiba llamaba certeramente "la

dinámica de la negociación". Lo que ignoramos es el rumbo que adoptará semejante dinámica. Ahora sólo

falta que la primera papeleta caiga en el interior de las urnas de madera que en este país suntuosamente

forestal han sustituido a las tradicionales urnas de cristal. Por lo menos estamos seguros que nadie

conseguirá romperlas. Y eso ya es un buen comienzo democrático.—Salvador LÓPEZ DE LA TORRE.

 

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