Autor: López de la Torre, Salvador. 
 Santa Isabel de Fernando Poo. 
 El referéndum de la Guinea Ecuatorial ha sido un verdadero ejemplo para todos los pueblos de África  :   
 Con completa libertad y en plena calma se desarrolló la histórica jornada. 
 ABC.    17/12/1963.  Página: 67. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ABC. MARTES 17 DE DICIEMBRE DE 1963. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 87.

SANTA ISABEL DE FERNANDO POO

REFERENDUM DE LA GUINEA ECUATORIAL HA SIDO UN VERDADERO EJEMPLO PARA

TODOS LOS PUEBLOS DE ÁFRICA CON COMPLETA LIBERTAD Y EN PLENA CALMA SE

DESARROLLO LA HISTÓRICA JORNADA

Santa Isabel 16. (Crónica telegráfica de nuestro enviado especial.) El referéndum ha sido perfectamente

libre. Esta es la primera y mas importante consecuencia que deducir de la jornada electoral donde el orden

público se guardó de manera impecable. Que en una extensión territorial inmensa como la Guinea

Ecuatorial, con difíciles comunicaciones a través de la selva virgen y decidiendo los votos algo tan

delicado como el comienzo de su proceso de autogestión, con una oposición dispuesta a aprovechar la

menor oportunidad para denunciar la legitimidad del referéndum, y con unas fuerzas políticas cuyo

número es, con toda evidencia, muy bajo, sólo haya habido alborotadores heridos en localidades

fronterizas con el Camerún en los alrededores de Ebebiyin y el robo de una urna en Estatop—próximo a

Niefang— puede considerarse como un extraordinario ejemplo de leal aplicación de los principios que

encabezan la carta de Addis Abeba: "Los pueblos tienen el derecho inalienable de determinar su propio

destino". El domingo, la Guinea Ecuatorial votó con entera libertad y dentro de la más perfecta calma. El

balance del referéndum guineano, cerrado prácticamente sin incidentes, podría útilmente compararse con

los resultados de cualquier elección celebrada en un país africano independiente y comprender que los

numerosos muertos de Dakar, apenas hace unas semanas, las patrullas de tanques en las poblaciones del

Senegal y los detenidos políticos, ofrecen un panorama que en nada resulta parecido a la calma de Guinea

Ecuatorial el domingo día 15 de diciembre.

La garantía física de la libertad de voto ha tenido, además, su correspondiente instrumentación jurídica en

la composición de las mesas electorales. En la mañana del domingo, recorriendo los poblados de

Fernando Poo, he visitado en Baney una aldeíta deliciosa. Colgada sobre el mar la mesa electoral, los

habitantes formados en dos filas—a un lado los hombres y a otro las mujeres—esperaban con paciencia el

momento de depositar los votos. Pero lo importante de lo que pasaba en Baney estaba en la propia mesa

electoral que presidía personalmente don Pastor Torao, cuyas ideas sobre el futuro de la región son

justamente las de la oposición. Pastor Torao, cuya oposición es de sobra conocida, ejercía la presidencia

de su colegio de votantes sin que hubiese en todo el pueblo, una autoridad superior a la suya. Y en Santa

Isabel estuve saludando a don Abilio Balboa, amigo político de Pastor Torao, cuyas opiniones coinciden

fraternalmente, y también don Abilio Balboa, que ejercía su cargo de interventor en la sección número 17,

la controlaba con toda corrección electoral. Esta verdad, primera del referéndum, a través del cual España

quiere conocer la opinión de las poblaciones guineanas, es evidente en todo el país. Nadie creo que pueda

negarla.

En cuanto al porcentaje de votantes, puede decirse que la participación electoral en Fernando Poo ha sido

ligeramente superior al 50 por 100, y del 73 por 100 en Rio Muní. Dos consideraciones conviene añadir a

tales cifras. La primera, que las dificultades de redacción del censo electoral en un país como éste

aumentan artificialmente el número de electores sobre la realidad. Los viajeros, las defunciones..., reflejan

cierto retraso en las listas electorales. La segunda y más importante consideración carece de toda signi-

ficación política. Por otro lado, demuestra de manera irreprochablemente aritmética que aquellas famosas

caravanas de camiones, atiborrados de gentes arrastradas forzosamente a las urnas por la administración

colonial de algún país, no se han empleado por España. La elección ha sido doblemente libre. Cada uno

ha votado lo que le ha parecido. Los primeros resultados, todavía oficiosos, comprueba que esta libertad

ofrecida por España al voto del pueblo guineano se ha cumplido con la irreprochable conducta de la

caballerosidad.

Los resultados son conocidos tan solo Parcialmente a la hora de telegrafiar. En Bata, sobre 25.000

votantes, parece ser, según datos provisionales, que los votos afirmativos han superado en 1.500 a los

negativos. Río Benito ofrece una diferencia de 4.500 votos a favor de las respuestas afirmativas.

El caso especial de Evinayong merece ciertas consideraciones de sumo ínteres. En Evinayong ha

realizado una activa campaña a favor del voto afirmativo el líder exiliado Bonifacio Ondo, que aceptó la

oferta de repatriación tan generosamente concedida por el gobernador general, almirante Núñez.

Bonifacio Ondo ha podido cumplir su propaganda favorable a la respuesta afirmativa en la tierra donde

vivió durante toda su vida, y sus argumentos parecen haber conseguido este espléndido resultado, donde

los votos positivos consiguen una ventaja de 10.000 unidades.

Quedan pendientes los cuatro grandes distritos habitados por las tribus Fangntumo, al norte de Río

Benito, que, como habíamos advertido, representan la zona, critica más sensible a la propaganda que los

emigrados del Camerún han volcado sobre la tierra guineana». Sólo conocemos hasta ahora un resultado:

el de Vallado-lid de los Bimbiles, donde, como era de esperar, los votos negativos superan en 1.600 a los

afirmativos. Pero faltan los grandes centros de Niefang, Mícomeseng y el distrito de Ebebiyin, los

mayores distritos electoras de Río Muni.

Sería injusto en esta ocasión que los españoles no recordásemos con gratitud el nombre del gobernador

general de la Guinea ecuatorial, almirante don Francisco Núñez, que ha dado un ejemplo admirable de

sabiduría política y de equidad, haciendo posible en la práctica que el referéndum haya transcurrido en

perfecta calma dentro de la completa libertad. Haber sabido encontrar el punto justo de equilibrio, donde

la autoridad sirve tan sólo para proteger al individuo, sin perturbarle en su libertad, puede considerarse

como quizá el más alto servicio que este hombre haya rendido a nuestra España. Cuando se tiene una

cierta experiencia del mundo africano se mide en toda su magnitud la dificultad de la operación

encomendada al almirante Núñez. Que haya sabido realizarla es un título de gloria más que añadir a su

larga biografía de soldado.—Salvador LÓPEZ DE LA TORRE.

 

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