El problema pesquero hispano-marroquí sigue en un callejón sin salida     
 
 Informaciones.    28/04/1973.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

EL PROBLEMA PESQUERO HISPANO-MARROQUÍ SIGUE EN UN CALLEJÓN SIN SALIDA

MADRID, 28. (INFORMACIONES.) - El contencioso pesquero hispano-marroquí sigue, tras la visita del

señor Benhima a Madrid, según todos los indicios, en un callejón sin salida. El Gobierno español, en

contra de lo que pudieran dar a entender las declaraciones del Jefe de la diplomacia de Marruecos en

Barajas al término de su visita oficial, no reconoce la legitimidad de la extensión por Rabat de sus aguas

jurisdiccionales a 70 millas. El Gobierno de Marruecos considera la medida como un acto legítimo de su

soberanía, puesto que en la materia existe un vacío jurídico internacional. Es decir, que en este tema no se

ha avanzado nada tras las recientes conversaciones de Madrid. Es más, aunque ha mejorado el clima de

las relaciones mutuas en líneas generales, en las largas conversaciones no se ha llegado a ningún acuerdo

concreto. Ni siquiera se abordó la propiciación de un encuentro entre representantes de los armadores de

los dos países, tras los dos fracasos anteriores, aunque es claro que a nivel oficial esto se vería con buenos

ojos.

En consecuencia, los barcos españoles podrán seguir pescando dentro de las 70 millas que establece el

dahir - y fuera de las doce, naturalmente -, y contarán con la protección naval española. Hasta el

momento, la Marina de Guerra española está dando muestras de gran prudencia.

Marruecos desea tratar todos los problemas - reivindicaciones territoriales, problema pesquero,

expropiación de tierras a españoles, paso de los agrios marroquíes por España, etc. - de forma global,

mientras que España prefiere ir abordando a nivel técnico y sosegadamente problema por problema,

dentro de un clima de buena voluntad y de deseo de cooperación.

Se sabe que el próximo día 2 de mayo, el ministro de Comercio español se entrevistará en Casablanca con

su colega marroquí y que dialogarán, entre otros temas, sobre el problema pesquero. También parece que

se reactiva la posibilidad de una reunión conjunta de armadores. Parece que la sociedad mixta Maropeche

puede aglutinar la cooperación en la materia, pero, de momento, tampoco seria extraño que volviera a

surgir algún grave incidente, de consecuencias imprevisibles, en el mar.

Así las cosas, y a pesar del nuevo clima que, según las declaraciones oficiales, se ha creado en las

recientes conversaciones de Madrid, acaba de ser expulsado de Marruecos, sin ninguna explicación, el

corresponsal de nuestro colega «Ya» don José María Gómez Salomé. Las autoridades marroquíes no le

dieron tiempo apenas para despedirse de su familia. Tras mucho rogar, y acompañado de un policía, pudo

acercarse un momento a su casa, tomar ropa de emergencia y despedirse de su esposa e hijos. No se le ha

especificado el motivo de su fulminante expulsión.

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28 de abril de 1973

 

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