Autor: Prieto, Joaquín. 
 Parece inevitable la escisión de UDE. 
 Silva Muñoz no quiere abandonar la alianza de la derecha     
 
 El País.    08/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

EL PAÍS, viernes 8 de octubre de 1976

POLÍTICA

Parece inevitable la escisión de UDE

Silvá Muñoz no quiere abandonar la alianza de la derecha

JOAQUÍN PRIETO

La situación del grupo político Unión Democrática Española (UDE) no está completamente clarificada

después de la reunión que su comisión gestora celebró en la noche del miércoles pasado. No hubo

despedidas más o menos tajantes, pero la divergencia de posiciones quedó nítidamente marcada entre el

señor Silva Muñoz —por una parte— y un sector de UDE en el que figuran los señores Monreal Luque,

Jiménez Mellado, Almagro, Villa Elizaga y otros, con el apoyo de los cuatro miembros del Gobierno que

proceden de las filas de dicha asociación: Osorio, Carriles, De la Mata y Reguera.

Las cosas no están claras. Todavía ayer se realizaron —según nuestras noticias— algunos contactos

tendentes a evitar una escisión definitiva en el seno de UDE. Lo que la nota facilitada por dicha

asociación dejaba traslucir no tiene mayor importancia para el futuro del grupo; pero la escisión parece

inevitable. La alianza de la derecha quiere contar con él, de forma inequívoca, y el señor Silva parece

tener decidida su continuación en la misma. Según un despacho de Logos, Silva comunicó ayer al señor

Fraga Iribarne que continuará en la alianza.

El interés político está centrado ahora en saber qué parte de la organización de UDE —que es de cierta

importancia— controla cada tendencia de la comisión gestora. Un dato es que el señor Udina Martorell,

que dirige la organización catalana de la asociación, comparte la tesis del señor Silva sobre los contactos

con Fraga y otros ex ministros de esta alianza; otro dato consiste en que el delegado de UDE por Alicante

votó contra la participación en la alianza. Nuestras noticias indican, sin embargo, que el señor Silva

podría controlar una parte de las organizaciones regionales de UDE quizá menos sustancial que la otra

tendencia.

Por otra parte, en favor de la no participación en la alianza votaron buena parte de los que apoyan otra

estrategia, consistente en buscar contactos con grupos de centro. Recientemente se celebró una reunión de

miembros de Tácito, Fedisa y algún grupo democristiano, en la que se acordó esperar los resultados de la

reunión de UDE para tomar decisiones. Unos quieren presentar esta otra posibilidad de alianza como la

plasmación de una corriente demócrata-cristiana amplia; para otros sería, simplemente, una alianza de

fuerzas de centro. Dentro de Tácito -por ejemplo- los esfuerzos democristianos del señor Ortega y Díaz

Ambrona —por citar un nombre— no se corresponden con las ideas de personas como el señor Royo

Vilanova, partidario de ampliar el campo de alianza a más fuerzas de centro.

Junto a esta coincidencia entre votantes procentristas y antiderechistas —si se permite una expresión tan

simple, a efectos de clarificación—, cabe indicar que algunos de ellos han tomado su decisión

simplemente porque no entienden cómo un demócrata-cristiano —aunque sea muy moderado— puede

aliarse con hombres como Gonzalo Fernández de la Mora, por poner un ejemplo.

La oportunidad política de la alianza, vista por el señor Silva Muñoz, ha resultado demasiado

sorprendente para un sector de UDE, al propio tiempo que no ha hecho sino confirmar los roces existentes

entre ellos y el señor Silva. Por otra parte, el vicepresidente segundo del Gobierno, señor Osorio, ha

combatido activamente los contactos de aquél, favoreciendo otro tipo de alianza más inconcreto, por

ahora, pero desde luego contrario a la que preconizan los tantas veces nombrados Manuel Fraga, Gonzalo

Fernández de la Mora, Cruz Martínez Esteruelas, Laureano López Rodó, el propio Federico Silva y los

recientemente incorporados Enrique Thomas de Carranza —en representación de la presidencia colegiada

de ANEPA, Alianza Popular— y Licinio de la Fuente, así como alguna otra persona que podría estar

participando también en ese asunto

Muy pronto saldrá a la luz, por cierto, el resultado de las gestiones de estos hombres, que quieren

definirse como una organización popular y de centro, con un claro deseo de homologación con las

formaciones políticas conservadoras existentes en varios países de Europa. No está decidido aún si este

conglomerado va a presentarse como un partido o como una alianza. El señor Fraga Iribarne, según

nuestras noticias, prefería la primera fórmula; el señor Silva Muñoz, precisamente, era partidario de la

segunda. Es una de las decisiones que faltan por adoptar.

Cabe indicar, finalmente, que la comisión gestora de UDE celebrará una nueva reunión a principios de la

semana próxima.

 

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