Don Eduardo Blanco en TVE. 
 Marruecos reivindica el Sahara sin títulos para ello     
 
 Informaciones.    13/09/1974.  Páginas: 7. Párrafos: 1. 

INFORMACIONES NACIONALES

Don Eduardo Blanco, en TVE.:

"MARRUECOS REIVINDICA EL SAHARA SIN TÍTULOS PARA ELLO"

* ARGELIA Y MAURITANIA APOYAN LA AUTODETERMINACIÓN

* NO HA HABIDO GRAVES INCIDENTES FRONTERIZOS

* SE ESTA DOTANDO A LOS SAHARAUIS DE UN CARNET DE IDENTIDAD PARA VOTAR

EN EL REFERENDUM

* NO HAY ALLÍ PRESOS POLÍTICOS

MADRID, 13. (INFORMACIONES.)—«Marruecos ha montado una amplia ofensiva diplomática y de

Prensa destinada a crear un ambiente psicológico favorable a que el Sahara se integre en su territorio; sin

embargo, no puede seriamente esgrimir Marruecos títulos susceptibles de privar a los saharauis del

derecho de autogobernarse si así lo estiman oportuno, y" mucho menos del de definirse sobre lo que

desean», declaró anoche el director general de Promoción del Sahara, don Eduardo Blanco, a TVE.

El señor Blanco dijo también que no hay inversiones extranjeras en la extracción de los fosfatos del

Sahara, que Argelia y Mauritania apoyan firmemente la autodeterminación de este territorio africano, que

en el referéndum participarán «los habitantes autóctonos», que no han sido graves los incidentes

fronterizos, que «España no dejará en desamparo a los saharauis», que se está dotando a todos los

habitantes del Sahara de un documento de identidad de cara al referéndum y que no hay allí detenidos

políticos. He aquí la entrevista completa:

—¿Cuál es exactamente en este momento el estado de la cuestión del Sahara?

—La nota publicada el pasado día 7 expone perfectamente la postura de España. España sigue fielmente

la doctrina preconizada por las Naciones Unidas, después de haber desarrollado una gran labor para lograr

el progreso saharaui y preparar a sus habitantes para el futuro.

El representante permanente de España ante las Naciones Unidas ha comunicado al secretario general de

las mismas la resolución española de celebrar un referéndum en el territorio del Sahara.

—¿A qué obedece dicha decisión?

—La nota que publica la O.I.D. el 23 de agosto contesta a su pregunta: Sahara tiene la consideración de

territorio no autónomo administrado por España, sobre el cual viene suministrando información con

arreglo al articulo 73 de la Carta de las Naciones Unidas; nuestro país, consecuente con las decisiones de

la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, acepta la resolución 3.162, de 14 de

diciembre de 1973, por la que se acordó la celebración de un referéndum, bajo los auspicios de las

Naciones Unidas, para que el pueblo saharaui, en uso de su derecho de autodeterminación, elija su futuro,

de acuerdo con la resolución del mismo organismo número 1.514, de 14 de diciembre de 1960.

POSICIÓN DE MARRUECOS

—Llama la atención el hecho de que, anunciada la celebración del referéndum, algún país mantenga

pretensiones reivindicatorias sobre el Sahara, al margen del resultado que pueda arrojar el referéndum.

¿Qué puede decir sobre ello?

—Efectivamente, así es: Marruecos ha montado una amplia ofensiva diplomática y de Prensa, destinada a

crear un ambiente psicológico favorable a que el Sahara se integre en su territorio.

—Pero ¿tiene Marruecos algún título en que apoyar sus pretensiones?

—Marruecos no ejerció nunca una autoridad efectiva sobre el Sahara ni ocupó siquiera parcialmente

aquel territorio. Fueron, en cambio, los españoles, en la época de los adelantados de Canarias, quienes

fundaron en las costas saharauis factorías y puestos, a la vez que hicieron penetraciones en el interior.

Después de una serie de vicisitudes históricas, en las que los Sultanes de Marruecos reconocieron no

haber llegado nunca allí sus dominios, los españoles hicieron efectiva su presencia en el territorio, con el

beneplácito de sus habitantes.

En definitiva, Marruecos no puede seriamente esgrimir títulos susceptibles de privar a los saharauis del

decreto de autogobernarse si así lo estiman oportuno, y mucho menos del de definirse sobre lo que

desean.

—¿Quiere ello decir que Marruecos acepta el referendum?

—No me corresponde a mi responder a esta pregunta. Ahora bien, según se desprende de las

declaraciones de las autoridades marroquíes, parecería que Marruecos sólo aceptaría un referéndum

realizado en condiciones que necesariamente condujesen al resultado por ellos apetecido.

—¿Se encuentra el pueblo saharaui capacitado para seguir sus propios destinos?

—Todo pueblo que alcanza el gobierno propio ha de pasar por una etapa de inevitables dificultades, pero,

ciertamente, no se encuentra el Sahara en peores condiciones que otros pueblos que han pasado por la

misma experiencia histórica. Tenga en cuenta, por otra parte, que no sería el autogobierno un salto en el

vacío para los saharauis, pues vienen ya interviniendo en las tareas públicas de manera destacada,

especialmente a través de la Yemas, o Asamblea General, creada en el año 1967, órgano que, con muy

amplias facultades, recoge y encauza las aspiraciones y necesidades del pueblo.

ARGELIA Y MAURITANIA

—En la cuestión del Sahara, tal como está planteada en estos momentos, ¿sólo están interesados España y

Marruecos?

—No. Por evidentes razones geográficas, las Naciones Unidas reconocieron que entraban en juego otras

partes, que calificaron precisamente de interesadas.

—¿Y cuál es la posición de argelinos y mauritanos?

—Tampoco me corresponde a mí contestar a esta pregunta. Pero de las declaraciones que han hecho

públicas, se deduce que apoyan firmemente el principio de la autodeterminación de los pueblos

consagrados por las Naciones Unidas.

LOS FOSFATOS —No es ningún secreto que el Sahara es rico en fosfatos, ¿Puede ser esta riqueza el

origen de la campaña reivindicatoria marroquí?

— El Sahara, como usted ya ha dicho, es rico en fosfatos, cuya explotación se realiza con capital íntegra-

mente español, a través de una empresa nacional filial del I. N. I. Por otra parte, deseo puntualizar que no

solamente es rico el Sahara en fosfatos, ya que también posee abundantes recursos pesqueros.

Marruecos alega, naturalmente, otras motivaciones para justificar sus pretensiones, pero ya la Prensa

internacional ha comentado que su interés económico debe ser decisivo, puesto que la incorporación del

Sahara le convertiría prácticamente en el monopolista de los fosfatos, dándole el dominio absoluto en el

mercado mundial de este fertilizante, que ha adquirido una importancia esencial para la humanidad por la

actual crisis de alimentos.

—Se asegura que existen inversiones extranjeras en la explotación de los yacimientos de fosfatos. ¿Qué

hay de verdad en ello?

Nada. Las inversiones realizadas para la explotación de los fosfatos saharauis son totalmente españolas,

sin intervención extranjera alguna. Pero quede claro que España no trata de defender en el Sahara

intereses económicos, puesto que ha declarado públicamente con reiteración que tales riquezas son

propiedad del pueblo saharaui y a él le corresponden. La empresa Pos-Bucraa ha realizado hasta ahora

cuantiosas inversiones en el Sahara, que todavía no han sido amortizadas.

LABOR DE ESPAÑA

—Se dice que el Sahara cuesta dinero a España. ¿Cuánto?

—Con referencia sólo al último presupuesto, porque el territorio tiene un presupuesto aparte del general

del Estado español, le diré que en aquél hay una aportación española de cerca de mil quinientos millones

de pesetas e importantes y esenciales han sido siempre las aportaciones del Estado español en los años

anteriores. La ayuda española llega a esos setenta mil saharauis que vi ven sobre doscientos sesenta mil

kilómetros cuadrados de desierto. Y esta ayuda ha sido especialmente importante para enfrentar los

graves efectos de la durísima sequía que ha afectado a toda una faja de África llamada la zona saheliana.

Estos saharauis, por la acción de España, han progresado sensiblemente, sin menoscabo de sus creencias,

tradiciones y costumbres.

—¿Qué está haciendo España ahora en el Sahara?

—Prosiguiendo su tarea Je paz y progreso. Existe un plan o programa de desarrollo de la región,

financiado con los beneficios que produce FosBucraa, los cuales contribuyen ya a elevar el nivel de vida

de los saharauis equiparándolos, posiblemente en un futuro no muy lejano, al de los españoles.

—En la nota publicada en la Prensa el día 7 de septiembre del director general de Promoción del Sahara

se hablaba, y ahora acaba usted de confirmarlo, de que en un plazo no superior a cuatro años la renta «per

capita» de los saharauis sería equivalente a la de los españoles. ¿Pue de decir eso que España per-

manecerá allí durante tres o cuatro años?.

—No. Quiere decir tan sólo que en el plan aludido está prevista esa elevación del nivel de vida de los

saharauis.

—¿No hay ningún ínteres material de España por permanecer en el Sahara?

—El interés de España es sobre todo, hacer frente al compromiso de honor de que los saharauis expresen

libremente su voluntad, pues está segura de que con ello, cualquiera que sea la opción que los saharauis

adopten —opción que España se compromete a respetar—, desembocará en el orden y en la prosperidad

en esa porción del Sahara administrada actualmente por España.

REFERÉNDUM

__¿En qué términos se planteará el referéndum y quiénes podrán participar en él?

—No me es posible responder a la primera parte de su pregunta, porque, conforme a las resoluciones de

la O.N.U., los procedimientos del referéndum deben ser objeto de consultas previas entre España,

Marruecos, Mauritania y cualquiera otra parte interesada y bajo los auspicios de las Naciones Unidas.

Respecto a la segunda parte de esta pregunta puedo contestarle que participarán en el referéndum los

habitantes autóctonos del territorio.

INCIDENTES

—¿Qué hay de cierto en los rumores de que en el Sahara se han producido incidentes en la zona

fronteriza?

—La mayoría de las noticias sobre supuestos encuentros proceden de fuentes extranjeras, con la finalidad,

sin duda, de crear cierto confusionismo en torno al Sahara. Realmente se han producido algunos contactos

esporádicos en puestos fronterizos, provocados por la presencia de pequeños grupos subversivos, al

parecer incontrolados, procedentes de países vecinos, que no han revestido la menor importancia. Por lo

demás, puede afirmarse rotundamente que la situación en el Sahara ha sido siempre y es completamente

normal.

—Una pregunta concreta: ¿Piensa España abandonar el Sahara?

—España no dejará en desamparo a los saharauis, que son los que deben escoger su destino libremente,

sin injerencias ni presiones de ninguna clase.

—¿Se han adoptado medidas para cumplir las resoluciones de las Naciones Unidas?

—Sí. Desde hace tiempo se viene preparando un censo, que pronto estará a punto. Se está dotando a todos

los saharauis habitantes del territorio de una tarjeta de identidad. Es una labor ardua censar en el desierto,

debido al constante movimiento de los nómadas. En ello hemos obtenido pleno éxito, y todos los

habitantes autóctonos del territorio podrán ejercitar su derecho a votar cuando llegue la hora.

—¿Está España dispuesta a mantener la cuestión del Sahara planteada ante las Naciones Unidas?

—España ha manifestado su interés porque, en la próxima reunión de la Asamblea General de las

Naciones Unidas, se examine el tema del Sahara, a fin de poder dar cuenta de la puesta en marcha del

proceso de autodeterminación.

PRESOS POLÍTICOS

—¿Hay presos políticos en el Sahara?

—Rotundamente le contesto que no. En el Sahara hay el número normal de detenidos comunes, y aún le

añadiré que en menor cantidad en proporción a la Península. Es un total infundio ese que se ha propagado

en el extranjero de que se está instalando en La Guera una prisión para detenidos políticos. Repito: No

hay detenidos políticos en el Sahara.

INFORMACIONES

13 de septiembre de 1974

 

< Volver