Relaciones con el exterior. La cumbre de Rabat ha conseguido mayor claridad en las posturas árabes. 
 Acuerdo entre Mauritania y Marruecos sobre el Sahara     
 
 Informaciones.    31/10/1974.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Relaciones con el exterior

LA «CUMBRE» DE RABAT HA CONSEGUIDO MAYOR CLARIDAD EN LAS POSTURAS

ÁRABES

ACUERDO ENTRE MAURITANIA Y MARRUECOS SOBE EL SAHARA

RABAT, 31. (INFORMACIONES.)— Tres posturas explícitamente definidas en la cumbre» de Rabat se

han manifestado en torno al problema del Sahara español. Por un lado, y según manifestó el Rey Hassan

II en su conferencia de Prensa de ayer, el mundo árabe ha decidido por unanimidad pedir a España que

negocie directamente la descolonización del Sahara occidental con Marruecos y Mauritania. En segundo

término, el Presidente argelino, Bume-dien (cuya opinión hasta ahora era la menos clara), indicó en la

«cumbre que su país no está tentado ni por el suelo ni por la superficie del Sahara, ni tampoco por las

riquezas del subsuelo saharahui. Por último, el líder palestino, Yasser Arafat, gran vencedor de esta

reunión árabe, ha ofrecido a Hassan II «su experiencia y sus comandos expertos en guerrillas» para

liberar» el Sahara.

Las palabras del Monarca de Marruecos con respecto al problema de la descolonización del territorio han

servido para aclarar muchas de las dudas que pesaban con respecto a las posiciones de Mauritania y

Argelia en torno al problema: no sólo Mauritania y Marruecos están de acuerdo en constituirse en los

únicos interlocutores válidos para una negociación con España, sino que la «cumbre» de Rabat ha

ratificado esta postura y ha «decidido» que ambos países dialoguen con España con respecto al futuro del

territorio.

Con respecto a la postura argelina, los testimonios que se poseen son los facilitados por el propio Hassan

II sobre la base de la intervención de Bumedien en la «cumbre»: Argelia no mantiene ningún tipo de

propósito anexionista ni está interesada por las riquezas del subsuelo saha-raui. Esto no quiere decir, por

supuesto, que la nación y el Gobierno argelinos no asistan con preocupación al proceso descolonizador

del Sahara, porque tiene fronteras comunes con este territorio.

De cualquier forma, parece que las frases de Hassan II durante su rueda de Prensa forman, por supuesto,

parte de la verdad, pero no corresponden a toda la verdad. Bumedien, en una de las últimas sesiones de

trabajo de la reunión de Rabat, mostró su preocupación por la población del Sahara, cuya voz no se había

escuchado en la conferencia y parece que volvió a ratificar una opinión manifestada con anterioridad,

aunque tímidamente: que le parecía bien el referéndum anunciado por España. Las palabras de Bumedien,

al parecer, provocaron una cierta tensión entre el Presidente argelino y el Rey de Marruecos.

La nota de color con respecto a este problema estuvo protagonizada por el gran optimista de la

conferencia árabe, Yasser Ararat, jefe de la O. L. P. y probable primer Presidente del Gobierno palestino

en el exilio. Porque, frente a las posturas, firmes pero moderadas, de los países árabes afectados por el

problema del Sahara (que han descartada en todo momento, tácita o explícitamente, una solución violenta

del conflicto,), el lídei palestino ha hecho a Hassan un ofrecimiento público de comandos armados para

conseguir la «li-beración del Sahara. El propio Monarca marroquí tuvo que limar las belicosas palabras de

Arafat, explicando que la postura de éste correspondería a una reciprocidad palestina a los tradicionales

ofrecimientos de ayudas a la O.L.P. en su lucha contra Israel.

Un dato que es preciso recoger y destacar de la conferencia de Prensa de Hassan II es que, en ningún

momento, se pronunció el nombre del Tribunal Internacional de La Haya, cuyo arbitraje parecía ser, hasta

antes de la conferencia de Rabat, el eje de todas las intervenciones públicas de los diplomáticos

marroquíes con respecto a su pleito con España. Los observadores políticos no descartan la posibilidad de

que, tras la conferencia árabe en la «cumbre», Marruecos y Mauritania planteen de forma distinta ante el

Comité de Descolonización de las Naciones Unidas el problema saha-raui, lo que obligaría muy

probablemente a la diplomacia española a buscar una nueva estrategia sobre el tema.

 

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