Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
 ABC en Roma. 
 ¿Porqué Italia es el único país de Europa en que el comunismo progresa?     
 
 ABC.    29/12/1960.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. JUEVES 29 DE DICIEMBRE DE 1960.

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¿POR QUE ITALIA ES EL ÚNICO PAÍS DE EUROPA EN QUE EL COMUNISMO PROGRESA?

Roma 28. (Crónica de nuestro corresponsal.) Hay un hecho categórico que acredita el rotundo fracaso de

la democracia cristiana en su táctica y en su estrategia políticas, y es que Italia asume el triste campeonato

de ser el único país de la Europa occidental donde, paso a paso y sin obstáculos de ningún género, el

comunismo avanza continuamente. Veamos unas cuantas cifras que nadie podrá desmentir. En 1948, los

social-comunistas totalizaron el 31 por 100 de los sufragios electorales. En 1953 pasaron al 35,3 por 100.

En 1956, al 34,5. En 1958, al 37,7 Y, por fin, en 1960, al 38,9. Estas elocuentísimas cifras contrastan con

que en casi los mismos años la "curva" de los comunistas en los restantes países libres de Europa ha dado

los siguientes resultados; Bélgica, 7 puestos parlamentarios en 1950; 4 en 1954 y 2 en 1958. Dinamarca, 8

en el 53; 6 en el 57, cero en el 60. Holanda, 10 en el 46; 8 en el 48, 6 en el 52, 7 en el 56 y 3 en el 58. En

Francia, después de las elecciones de 1958, la representación comunista en la Asamblea Nacional se ha

reducido a 10 puestos. Y en Austria ha perdido en la precedente legislatura el único de que disponía. Por

lo tanto, el campeonato comunista europeo lo tiene Italia en exclusiva y siempre ganando puntos la

"quinta columna" de Moscú en cuanto se celebran elecciones. Es decir, que el Estado italiano es el único

que, por aproximación y por falta de margen de seguridad, puede ser conquistado legalmente por el

social-comunismo.

Mientras tanto, Fanfani, Moro y compañía democristiana siguen jugando a la "apertura a la izquierda",

como si ya no tuvieran bastante abiertas las puertas Palmiro Togliatti y todo el magnífico Estado Mayor

que le circunda, sobre la plataforma de un partido de cerca de dos millones de inscritos, con más de seis

millones en las urnas y con enorme cantidad de "útiles idiotas" dispuestos a jugar desde sus posiciones

burguesas e incluso aristocráticas—véase el caso de Luchino Visconti—la carta de la revolución roja.

Una difundidísima revista italiana acaba de publicar el siguiente cuadro de la penetración comunista en

todos los ambientes de la vida italiana:

"Ejército".—La infiltración organizada por los comunistas, después de un largo paréntesis de freno, se ha

acrecentado y vigorizado en los últimos meses. Las "células grisverdes" se han injertado con nuevos

criterios en los grados inferiores militares y muy particularmente en los centros de reclutamiento, donde

los reclutas comunistas reciben instrucciones concretas para extender la propaganda ideológica y

provocar reacciones antimilitaristas.

"Burocracia".—La mayor densidad de elementos organizados de obediencia comunista ha alcanzado

relieves preocupantes entre los altos funcionarios de algunos departamentos ministeriales técnicos. El

Ministerio de los Transportes ha obtenido la primacía con una densidad de cerca del 40 por 100 entre los

funcionarios con puestos de alta responsabilidad. Hoy los comunistas se encuentran en disposición de

controlar los engranajes más delicados del mecanismo de los transportes en toda Italia. Después, siguen

en el porcentaje de empleados rojos, los Ministerios del Tesoro, Industria y Educación Nacional.

"Magistratura".—Los grados intermedios de la maquinaria de la Justicia aparecen fuertemente

"comunistizados". Aquí el porcentaje se valora en torno al 30, mientras, afortunadamente, aparecen

inmunes los altos grados de la Magistratura.

"Universidad".—La infiltración comunista en los mayores centros de estudio se manifiesta

acentuadamente en las Facultades científicas y literarias. Las cátedras rojas superan en estos sectores el

50 por 100. En cuanto al ambiente en las investigaciones científicas, de medio y alto nivel, prácticamente

está monopolizado por el partido comunista. El Centro Nacional de Investigaciones Nucleares, aunque

parezca mentira, está en sus manos, en la proporción de un 90 por 100.

"Ambientes intelectuales".—La clasificación es del 80 por 100 comunista en el cine; el 85 por 100 en el

teatro, y el 90 por 100 en los "círculos literarios" organizados y en pleno funcionamiento. Menor, en

cambio, del 20 al 30 por 100 en las artes figurativas.—J. C. C.

 

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