Boyer y Turrión puntualizan su posición en el P.S.O.E.     
 
 Informaciones.    13/09/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

13 septiembre de 1977

BOYER Y TURRION PUNTUALIZAN SU POSICIÓN EN EL P.S.O.E.

MADRID, 13 (INFORMACIONES).

Varios miembros de la Ejecutiva del P. S. O. E. y otros conocidos psoeistas se han apresurado a salir al

paso de 1as informaciones según las cuales había fuertes tensiones internas en este Partido Socialista.

Fuentes fidedignas aseguran, sin embargo, que estas tensiones existen. Don Miguel Boye, que quiere

volver al Partido Socialista Obrero Español, y el señor Turrión, diputado por Madrid, se han apresurado a

puntualizar algunos detalles de una crónica de Abel Hernández, publicada en esta misma página el día 7 y

en la que se les aludía.

A pesar del tono en ocasiones casi insultante de las comunicaciones enviadas a este periódico por los

señores Boyer y Turrión frente al tono de serenidad y ponderación del artículo de Abel Hernández,

publicamos integramente las dos cartas. El lector juzgará.

Únicamente anticipamos al juicio del lector que algunos políticos de la democracia en este caso políticos

del P. S. O. E. renovado demuestran la misma actitud ante la información y la crítica que los políticos

franquistas soportan la información y la critica sólo cuando les conviene.

Las cartas de los señores Boyer y Turrión, dirigidas al director de INFORMACIONES, dicen

textualmente:

“Le ruego inserte la siguiente rectificación a la manera en que su colaborador don Abel Hernández

interpreta mi posible reingreso en el Partido Socialista, en el número de INFORMACIONES del 7 de

septiembre.

Mi intención de solicitar la reincorporación al P. S. O. E., que había comentado hace ya algún tiempo con

un cierto número de amigos, ha sido convertida súbita y prematuramente en noticia por la agencia oficial

Cifra, sin consultarme y contra mi deseo de no dar publicidad al tema hasta haber llevado a cabo de modo

previo y normal el trámite estatutario.

Es curioso que la noticia haya sido inmediatamente enmarcada por el señor Abel Hernández —tan

excelente difusor e intérprete de la línea de la Moncloa— en una supuesta lucha interna y sorda en el P. S.

O.E., en la que yo vendría a reforzar la "tendencia Múgica" contra la "tendencia Alfonso Guerra", así

como a preparar puentes para un entendimiento P.S.O.E.-U.C.D.

Para echar más ridícula carnaza, según unos innominados, pero destacados militantes socialistas, que, al

parecer, se confiesan con el señor Hernández mi terrorífica reentrada en el P.S.O.E. hará que muchos

militantes "abandonen el partido y queden en la U.G.T. en actitud combativa e independiente de

directrices políticas".

Comprendo que ante la crisis palpable en U.C.D. —tirones hacia la Internacional Liberal o hacia la

Democristiana, declaraciones públicas contradictorias de sus más altos dirigentes en cuanto a duración del

proceso constitucional, al Gobierno de concentración, liberalismo decimonónico en materia de precios o

intervencionismo, sus dirigentes recurran a la táctica de defenderse contraatacando.

Conservo todavía alguna afición por la política y sé apreciar los recursos de la astucia y de la teologia

inventando crisis invisibles en el reino de lo suprasensible para hacer olvidar miserias en el valle de

lágrimas de la realidad. Pero personalmente voy a ser poco útil a la maniobra.

No encabezo ninguna tendencia importante en el P.S.O.E., no percibo disensiones internas en él,

comparables, por ejemplo, a las que existen en el P. S. francés, y se sorprenderían ustedes de lo bien que

me entiendo con todos y cada uno de los señores Guerra, Gómez Llorente y Múgica.

En cuanto a ser "puente" entre U.C.D. y P.S.O.E., se trata de un craso error. Antes de la campaña

electoral, durante aquélla, en una candidatura unida de la Izquierda para el Senado y después del 15 de

junio, no he despreciado ocasión de manifestar mi antipatía política por la U.C.D. Si existieran esos

"puentes" entre ella y el P.S.O.E. de que habla Hernández, sería partidario de cortarlos o reducirlos al

mínimo de cortesía. Y deseo un P.S.O.E alternativa de izquierda a U.C.D.. y no en compadrazgo

apuntalador de las debilidades de ésta.

Agradeciéndole acoja estas lincas por la importancia personal y politica del tema, le saluda atentamente,

Miguel Boyer.”

Por su parte, don Manuel Turrión escribe:

“Don Abel Hernández publica en el diario de su digna dirección, correspondiente al día de ayer,

determinadas alusiones a mi persona, cuya nula veracidad me impulsan a solicitar de usted la difusión de

la presente aclaración.

Dice don Abel —cuya beligerancia respecto del P.S.O.E. se patentiza con frecuencia on sus artículos—

que potencio mi candidatura a la Alcaldía de Madrid. Ignoro de donde ha obtenido semejante

información. Pero nada mas lejos de la verdad. No potencio ni tengo interés alguno en hacerlo.

Esta candidatura, su estudio y aprobación sólo corresponde a los órganos competentes de mi partido.

Quienes me conocen, saben que no tengo por costumbre potenciar mis candidaturas para nada. Además,

el P.S.O.E. no es un conglomerado de personas que se reparten cargos. Esa práctica dio lugar a la génesis

de cierto "partido" muy simpático al señor Hernández, don Abel.

Si lo anterior no pasa de ser una información inexacta fabricada en una mente calenturienta, más grave es

el juicio de valor que don Abel se permite hacer al clasificarme (cosa que parece ser imprescindible para

él) como "socialista moderado".

Con todo mi respeto a los compañeros que se tengan por tales, no he sido, desde que a los catorce años

ingresé en el P.S.O.E., otra cosa que socialista y del socialismo del que el P.S.O.E. nació, se desarrolló y

ratificó en su congreso de 1976; marxista, de clase y, por tanto, revolucionario. Mi procedencia de clase,

raizes ideológicas y práctica política me impiden ser otra cosa. Por tanto, si al señor Hernández le resulta

inevitable adjetivos encasilladores, ahí tiene otros más acertados y explícitos que los que él me atribuye,

aunque debería bastarle el de militante del Partido Socialista Obrero Español, sin más, bien que en el

partido haya, afortunadamente, una gran riqueza de posiciones.

Sin más, ruego que la publicación de la presente en lugar adecuado y la recomendación a don Abel

Hernández de que seleccione y compruebe su información, le saluda afectuosamente un socialista,

diputado hoy, y siempre militante del P.S.O.E."

 

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