Autor: Bethencourt, Gonzalo de. 
 La estancia de Felipe González en Bogotá. 
 El PSOE participará en el Gobierno cuando los socialistas lo decidan     
 
 Pueblo.    26/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

LA ESTANCIA DE FELIPE GONZÁLEZ EN BOGOTÁ

"EL PSOE PARTICIPARA EN EL GOBIERNO CUANDO LOS SOCIALISTAS LO DECIDAN"

BOGOTÁ. (Por teléfono, de nuestro enviado especial, Gonzalo DE BETHENCOURT.)

El rígido formalismo que tipifica la vida bogotana, sobre todo en sus clases sociales más pudientes, pudo

ser vencido sólo a medias por Felipe González. La corbata, esa prenda de la que el sevillano abomina,

apenas cayó del cuello del líder del PSOE en la madrugada de ayer, cuando mantuvo una larga entrevista

con Gabriel García Márquez y el redactor de «Alternativa» Antonio Caballero, bien conocido de los

periodistas españoles porque trabajó en «Cambio16» años atrás. «Alternativa» es una revista de buen

talante y única en Colombia que bajo los cálidos auspicios del autor del «Otoño del patriarca», defiende

las tesis de una izquierda eficaz.

Con este largo diálogo «Gabo»-Felipe, comenzó el político sevillano a romper el cerco derechista o

centrista que le rodeó tu tierra colombiana el miércoles. Antes de dicho diálogo, Felipe González había

visitado el diario liberal y gobernista «El Tiempo», donde le entrevistaron largamente. Después improvisó

sendos discursos ante los representantes (diputados) y senadores.

Una de las peculiaridades del socialista guadalquivireño en Sudamérica es la de las facilidades que

encuentra la Prensa para dialogar con él. Aquí sorprenden favorablemente la concisión, rapidez y

contenido de las respuestas de González, sobre todas las cuestiones, algunas bastantes espinosas que los

periodistas le plantean.

EN LA CASA DE GAYTAN

La segunda jornada bogotana del secretario general del PSOE (renovado) abrió con un Felipe González

encorbatado, pero también embutido en un trate de pana campesina bajo la directriz del acercamiento del

sevillano a aquellos estamentos políticos locales que le son algo más afines.

En unión de sus compañeros de viaje, visitó la casa, hoy convertida en museo y mausoleo, de Jorge

Elieser Gaytán, líder liberal de clara doctrina revolucionaria, cuyo asesinato en Abril de 1948 fue el

detonante que hizo estallar «la violencia» de los años cincuenta y alguno de los sesenta, época negra en la

politica de la Colombia independiente.

En el que fuera hogar de Gaytán. Felipe González fue recibido por la hija del mismo, Gloria, que milita

en las filas del liberalismo progresista, hoy acaudillado por Carlos Holmes Trujillo, asistente también al

acto y dialogante durante un buen rato con el político sevillano.

Después hubo corona depositada por Felipe Gonzá1ez al pie de la estatua de Simón Bolívar, y de nuevo el

engranaje oficial de la visita. Muy aproximado al previsto aquí para cualquier jefe de Gobierno extranjero

volvió a triturar entre sus dentadas ruedas al dirigente socialista.

Rueda de Prensa en uno de los salones del Parlamento, conversación con Julio César Turbay, integrante

del póquer entre candidatos presidenciales liberales, y almuerzo con el Presidente López Michelsen, quien

se vio rodeado por personalidades de la vida oficial colombiana.

Por la tarde, aparte de la fiesta particular ofrecida por Belisario Betancour, amigo personal de Felipe, y de

una cena íntima en la Embajada española, el popular politico bético dialoga en su hotel con hombres

públicos colombianos de variadas tendencias.

Hoy, en plan de descanso, Felipe González viajó a Cartagena de Indias, de donde la embajada socialista

regresará mañana, ya que el domingo, a las ocho de la mañana, hora de Bogotá el dirigente socialista, en

compañía, del también abogado Leopoldo Torres, viajará a Santiago de Chile, en un plan muy distinto al

que lo trajo hasta aquí y al que lo llevará a Caracas, el próximo día 31.

Entre las muchas declaraciones del lider izquierdista, las que más llaman la atención a los colombianos

son las relativas al Rey. Don Juan Carlos y al papel de la Monarquía de nuestro futuro político. Según

Felipe González, la Monarquía española es instaurada y no restaurada, pero como al pueblo no se le

ofreció la alternativa republicana, tuvo opción sólo para identificarse con el Rey como símbolo de

democracia o con la dictadura que significó el franquismo.

Según este sevillano tan popular, la Monarquía posee un margen grande de posibilidades de

constitucionalizarse, siempre que permanezca con base en la soberanía popular y no caiga en la tentación

de quedarse a mitad de camino, entre lo que son las monarquías absolutistas del mundo árabe y las

monarquías democráticas del norte europeo, que juegan un papel mucho más simbólico que político.

Al recabar su opinión sobre el Rey Don Juan Carlos, Felipe González respondió:

«Alguien dijo que es alto, rubio y con ojos azules... Hay una norma casi de cortesía diplomática que

consiste en no opinar sobre los Reyes. En realidad yo no tendría por que respetarla, pero creo que basta

ahora el Rey no lo ha hecho mal. Y pienso que este es un buen elogio, cuando parte de un republicano

visceral como yo lo soy.»

PUEBLO preguntó si dirigente del PSOE (renovado) sobre la reciente visita de Carrillo al presidente

Suárez. E sevillano, sonriente, aseguró: «Muy simpática esa visita», para de inmediato añadir, ya sin

sonrisa:

—Si es cierta la versión que conozco, confirma lo que vengo diciendo, que Carrillo saltó del

eurocomunismo al euromonarquismo. Lo que sí pueden saber los lectores de PUEBLO por mi boca es

que el PSOE entrará a participar en el Gobierno cuando los socialistas así lo decidan.

Luego, Felipe González prosiguió su batalla para no dejarse atrapar del todo por la derecha y por ese

centro disfrazado de izquierdas que intenta a toda costa capitalizar su visita colombiana.

 

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