Felipe González a los ejecutivos de finanzas. 
 PSOE: No vamos al Gobierno por mucho que se empeñe Carrillo     
 
 Diario 16.    02/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

PSOE: No vamos al Gobierno por mucho que se empeñe Carrillo

MADRID, 2 (D16) —Felipe González negó la posibilidad de que la Unión del Centro Democrático

realice una política de centro izquierda a pesar de lo que UCD viene declarando. El secretario general del

PSOE hizo estas declaraciones durante una cena a la que fue Invitado por el Club de Ejecutivos de

Finanzas.

Felipe González, que también vestía de ejecutivo, tranquilizó y hasta complació a sus anfitriones y

señoras con una intervención sumamente moderada que el líder socialista adobó con numerosos rasgos de

humor.

Felipe llegó a pedir a los ejecutivos que se apuntaran al PSOE aprovechando la pregunta de uno de los

financieros que resaltó la condición de asalariado que debe asumir el ejecutivo.

Presentó al líder socialista el presidente del Club, Eduardo Punset, directivo del Banco

Hispanoamericano, el cual pidió en primer lugar que levantaran la mano los ejecutivos presentes que

habían votado al PSOE. Se levantaron una docena de manos entre los 200 comensales. No se pudo

precisar si la escasez de votantes al socialismo se debía a la convicción de otros sobre el secreto del

sufragio o si los ejecutivos habían preferido al PCE como aventuró uno de los asistentes.

El líder del Hispano se refirió a Felipe como "uno de nuestros políticos" recalcando que por primera vez

en muchos años podemos llamar "nuestro" a un politico, puesto que ha sido elegido por el pueblo. Entró

después Punset a exponer al líder socialista las angustias que acongojan a la clase empresarial que asiste a

un deterioro constante de la situación que está entrampado con el Banco de España en la considerable

cantidad de 400.000 millones de pesetas.

Que Carrillo se ocupe del PCE

Felipe González destacó la clarificación política conseguida gracias a las elecciones. " UCD —añadió—

no hará una política de centro-izquierda, lo mismo que el PSOE no la hará de centro-derecha." El

secretario general acusó a UCD de falta de transparencia económica y de no dar pruebas de coherencia.

No obstante, González prometió una actitud constructiva, para sacar a la economía del marasmo en que se

encuentra, situación de la que responsabilizó a éste y a los anteriores Gobiernos. "El PSOE —matizó

Felipe no apoyará el programa del centro, porque no es el suyo. Tampoco formará parte del Gobierno, a

pesar de que nos lo recomiende tanto Santiago Carrillo, el cual, por cierto, tendrá tarea qué realizar en el

PCE." Explicó el secretario general que el PSOE se limitará a dar golpes de . timón desde las Cortes, para

procurar que la política económica se acerque a los postulados de su partido.

El techo de sacrificio que están dispuestos a Soportar los trabajadores —en opinión del dirigente del

PSOE— es el mantenimiento de la participación de las rentas salariales sobre las totales. A cambio de

reformas a medio plazo tendentes a mejorar el equipamiento comunitario, y muy concretamente la

sanidad y la vivienda, así como a incrementar los puestos de trabajo, puesto que el pleno empleo es un

objetivo prioritario para el partido. Informó Felipe González que hasta el Fondo Monetario

Internacional recomienda la aplicación de programas estructurales cuando es preciso establecer políticas

estabilizadores.

El secretario general atacó al Gobierno por su política respecto a las centrales sindicales y calificó de

urgente la necesidad de que se trasplanten los servicios de la antigua CNS a dichas centrales.

Banca, mala fama

El PSOE no propicia a corto plazo ninguna nacionalización. A medio propugna la socialización de las

eléctricas y de la gran banca. "Reconocerán ustedes explicó a los ejecutivos, casi todos ellos banqueros—

que la banca no tiene buena fama. Sobre todo después de las declaraciones de los responsables de algunos

grandes bancos, que han hecho públicas declaraciones sobre los destinos políticos del país que nada

tienen que ver con la función que atañe a estas entidades. No se trata, sin embargo, de una vindicta

personal, sino de un planteamiento puramente político. " EL PSOE propugna, asimismo, la socialización

de las empresas actualmente nacionalizadas.

Abordó también Felipe, a petición de los comensales, el tema de la Reforma Agraria. "La tierra para

quien la trabaja" es un bello slogan anarquista del siglo pasado, pero hoy no debe hacerse una reforma

agraria tradicional. Entre otras razones dijo González en broma— porque perderíamos las próximas

elecciones, ya que ha podido comprobarse que el voto más conservador ha sido el de Galicia, donde la

tierra es para el que la trabaja y donde la miseria es tan amplia. Sobre los latifundios dijo: "Algo habrá

que" expropiar."

República platanera

Se mostró partidario el dirigente socialista de que vengan las multinacionales, pero debidamente

controladas y aplicadas a tareas que interesen verdaderamente al pais. "No queremos que nos traten —

precisó— como a una república platanera. Somos republicanos, pero no plataneros. "

Apoyaban logísticamente a Felipe González dos economistas del partido, Miguel Muñiz y Julián García

Vargas. Contestando a una pregunta Muñiz insistió en la necesidad de llevar a cabo un modelo de

desarrollo basado en la selección de inversiones en razón de la intensificación de mano de obra empleada.

Estas empresas deben contar con la maquinaria más efectiva lo que supondrá a su vez una intensificación

de capital.

Julián García Vargas dijo que el PSOE es partidario de liberalizar los tipos de interés, puesto que la

política de tipos artificialmente bajos mantenida por el regimen durante los últimos cuarenta años sólo

beneficia a los grandes monopolios. Fue también muy crítico respecto a los circuitos privilegiados de

crédito que son subvenciones encubiertas, y respecto a las Cajas de Ahorros que, con el dinero del pueblo

financian con costes reducidos a las más grandes empresas industriales.

 

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