La economía divide a Gobierno y oposición     
 
 Diario 16.    28/06/1977.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

LA ECONOMÍA DIVIDE A GOBIERNO Y OPOSION

MADRID, 28 (D16)—Las principales diferencias parlamentarias entre Gobierno y oposición estarán

centradas en los temas económicos, principalmente en lo que se refiere a le reforma fiscal, dijo ayer

Felipe González a un grupo de periodistas, poco antes de entrevistarse con Adolfo Suárez.

González dijo que la duración de las próximas Cortes no será tema de controversia a corto plazo. "Es

inevitable una crisis institucional una vez que se haya redactado la Constitución", dijo. Añadió que el

Gobierno que presida la fase constitucional no tiene porqué ser el mismo que continué después, aunque

reconoció que en las próximas Cortes habrán de ser tratados otros temas además de la Constitución.

El primer secretario del PSOE evitó tratar frontalmente la cuestión de si la Monarquía será debatida en las

Cortes. Refiriéndose a la amnistía, dijo que la inauguración de las Cortes puede ser una buena fecha para

cancelar el pasado. Planteó que el presidente del Congreso no tiene porqué pertenecer a la Unión del

Centro Democrático, y dejó entrever que el PSOE podría proponer para el cargo al miembro de su

ejecutiva Luis Gómez Llorente.

Elecciones municipales: El tope en enero

El PSOE, dijo González, planteará la batalla para que las elecciones municipales se celebren antes de fin

de año, en enero como máximo. Rebatió tesis del Gobierno, que pretende que existen "dificultades

técnicas" para celebrar estas elecciones antes de nueve meses. "Quieren retrasar las elecciones

municipales para no producir un desequilibrio de poder", dijo. Dejó entender que el PSOE prefiere ir sólo

a las municipales y no con el PCE. Más tarde, añadió que la UCD será la alternativa de derecha, ya que

Alianza Popular está aniquilada como alternativa.

Hablando sobre la unidad del socialismo, Felipe González dijo que los militantes del sector histórico

serán aceptadas en el PSOE, "con algunas excepciones". El nombre del secretario general de los

históricos, Manuel Murillo, a quien González dedicó algún chascarrillo, fue expresamente citado.

Dijo que plantear la unidad socialista en términos "si usted quita una o yo quito una p" le parece poco

serio. Añadió que querría acabar con el problema de la unidad socialista, denominando al Partido

Socialista con las siglas que decidan los militantes.

Felipe González confirmó que se había propuesto a un militante del PSOE (probablemente Carmen

Virgili, decano de la Facultad de Geológicas de Madrid) integrarse entre los 41 senadores reales, pero el

PSOE declinó la oferta.

 

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