Después de su entrevista con el presidente del Gobierno. 
 Declaraciones de Miguel Primo de Rivera     
 
 ABC.    25/01/1977.  Página: 87. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

DESPUÉS DE SU ENTREVISTA CON EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO

DECLARACIONES DE MIGUEL PRIMO

DE RIVERA

En su servicio informativo cíe las diez de la noche, Radio Nacional de España emitió ayer la siguiente entrevista con Miguel Primo de Rivera, que había sido recibido en audiencia por el presidente del Gobierno.

En esta sociedad española hay otra personalidad política secuestrada. Desde el día 11 de diciembre pasado, el presidente del Consejo de Estado, don Antoni María de Oriol, está en poder de sus secuestradores.

—Nos hemos enterado, a través del «Telediario», segunda edición, que su hijo político, don Miguel Primo de Rivera se ha entrevistado hoy a primera hora de la tarde con el presidente del Gobierno, (Podría decirnos usted algo sobre esta entrevista ?

—Como podrá usted imaginar, nada puedo contar por pura razón de ética y porgue entiendo que las audiencias con el presidente del Gobierno, a no ser a título exclusivamente de cortesía, son, a mi entender, secretas.

—A través de la Prensa conocemos parte de las cartas que su padre político, don Antonio María de Oriol, les envía ¿Qué nos puede decir sobre estas cartas?

—Que las esperamos con verdadera ansia y alegría, y que en estos momentos son necesarias para todos, porque de esta forma sabemos que vive y asi no perdemos la esperanza de tenerlo pronto con nosotros.

—¿Quiere contestar de una forma global a esas cartas?

—Que las recibimos todas, absolutamente todas, sin interferencias de ninguna clase.

También me gustaría que supiera que inmediatamente me he ocupado de su encargo y que está en marcha.

—Después de tantos días, el secuestro se produjo el once de diciembre. ¿Tiene usted esperanza en un desenlace próximo y positivo de éste asunto?

—Estoy plenamente convencido de que esto ha de resolverse pronto, para que, como entendía José Antonio, las aspiraciones de una vida —democrática en nuestros días— libre y apacible sea siempre el punto de mira de la ciencia política, por encima de toda moda. Para que esto sea además una realidad congruente con el camino que se ha iniciado en esta España hoy traumatizada, a la que queremos ver en el camino de una nueva grandeza y ana concordia renovada que el, mi suegro, con tanta insistencia siempre ha proclamado.

 

< Volver