González: Que hablen con nosotros     
 
 Diario 16.    22/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Y no con Alianza Popular

González Que hablen con nosotros

PARÍS, 22 (Corresponsal D16).—El presidente Suárez debe negociar con las fuerzas democráticas y no con la derecha neofranquista, como Alianza Popular, ha dicho el secretario general del Partido Socialista Obrero Español, Felipe González, al semanario francés " Nouvel Observateur ".

Tras reconocer los esfuerzos de Suárez por la liberalización del país, González se refirió al proyecto recientemente aprobado por las Cortes y señaló que "no nos gusta, porque no instituye una verdadera democracia; pero, al menos, existe. Hemos debido adaptarnos a una realidad política diferente, pues no es posible utilizar la misma dialéctica que frente a] franquismo".

Tras subrayar que las relaciones con los comunistas son "cordiales", a pesar de algunas divergencias "sobre las alternativas y las prioridades", González se manifestó más próximo al Partido Socialista Francés y a las tesis de Frangote Mitterrand, luego de recalcar las "excelentes relaciones con toda la Internacional".

Cuando fue preguntado por qué hay menos huelgas y manifestaciones en España, González explicó que uno de los motivos puede ser "un miedo de perder el empleo, más fuerte que las ganas de luchar por las libertades". Recalcó que "el costo social de un puesto de trabajo es hoy más grande que el de una detención" y que esa situación no era exclusiva de España.

Clima diferente

Felipe González contestó que es cierto que las instituciones franquistas continúan intactas, pero admitió que "el clima es totalmente diferente" y que el gran éxito de Suárez fue "comenzar a aislar al bunker franquista", aunque estimó que el primer ministro "se enfrentó tímidamente a la extrema derecha".

Si Suárez quiere instaurar la democracia, continuó González, "debe negociar con las fuerzas democráticas, con nosotros, y no con las fuerzas de la derecha neofranquistas, como la Alianza Popular de Fraga Iribarne, pues en el país el franquismo no tiene sino una existencia residual".

Respecto a la prohibición de realizar el Congreso del PSOE en España, González aseguró que se trató de "una falta del Gobierno, que quiere tranquilizar a la derecha. Hace pasar todas

las reformas por el Parlamento y retrasa lo más posible el surgimiento de una fuerza de izquierda que podría —en un combate electoral— seducir a la población".

Sin embargo, admitió que la presión es tan grande que el Congreso terminará por realizarse "a principios de diciembre en Madrid".

"Referéndum sin libertad, referéndum franquista"

Respecto al referéndum, "recomendaremos la abstención, porque no habrá ningún control democrático sobre su desarrollo y resultados". González explicó que el PSOE hará la campaña sobre el tema: "Un referéndum sin libertad es un referéndum franquista", y estimó que será una buena ocasión para lanzar una gran movilización.

Preguntado si los socialistas aceptarían participar en elecciones legislativas, aun cuando las libertades no estén reconocidas, González respondió que "la alternativa no es para nosotros participar o no en las elecciones. Se trata de aprovechar una ocasión para replicar al Poder. Es evidente que no podemos participar en elecciones que no sean realmente democráticas. Una vez enunciado este principio habrá que modular".

Legalización del FCE

Hace un año, Felipe González respondía que los socialistas no aceptarían ninguna participación o compromiso con un Poder que excluya a los comunistas. "Mi posición no cambió", afirmó.

Además, precisó, "si no nos mantuviésemos así, firmes, el PCE no tendría ninguna posibilidad por el momento de ser legalizado".

Finalmente fue preguntado si era posible llegar a la democracia con el Rey. "Pretender lo contrario no sería política. Si Juan Carlos quiere salvar su Corona debe realizar la transformación democrática. En caso de un fracaso y de demoras será el primer responsable", agregó González, quien después recordó que "contrariamente a una idea muy difundida en Europa, Juan Carlos reina y gobierna, es el Jefe supremo". "Si los cambios no se realizan rápidamente, la Monarquía pagará y el estribillo, aún minoritario, de "España mañana será republicana" podría devenir muy popular", advirtió el primer secretario del PSOE.

 

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