Autor: Calle, Ángel Luis de la. 
   Cautelas en el Consejo de Europa     
 
 Informaciones.    29/01/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Cautelas en el Consejo de Europa

Por Ángel Luis DE LA CALLE (Enviado especial de INFORMACIONES.) ESTRASBURGO, 29.

NO se han hecho esperar las reacciones de la Asamblea Parlamentaría del Consejo de Europa ante el discurso programático del presidente Arias Navarro ante tas Cortes Españolas.

La Asamblea, que hoy discute el tema de España, tras escuchar y debatir informes sobre la situación en Irlanda del Norte y de los judíos en la Unión Soviética, tratará el tema español sobre una base distinta a la inicial, ya que el proyecto de resolución elaborado en principio ha sufrido sustanciales alteraciones, motivadas precisamente por el discurso del señor Arias ante las Cortes, unas Cortes de las que se dice aquí han de aprobar su propia desaparición en el plazo de año y medio.

Este cambio, hedió a última hora de ayer, refleja claramente el todo de las reacciones que ha suscitado la exposición del programa Arias, ha descendido notablemente el optimismo casi sin reservas de la anterior redacción para dejar paso a algunas criticas y decepciones. El nuevo proyecto de resolución, que ahora tiene nueve párrafos en lugar de los cinco iniciales, ya no «constata con satisfacción» la voluntad expresada por él Gobierno de introducir las reformas precisas para ensanchar las bases de participación de los españoles, sino que «toma nota» de dicha voluntad.

La resolución alude a que no se haya tomado ninguna medida concreta de liberalización en lo que se refiere a los derechos de reunión, asociación y expresión, así como de la explosión del proceso político futuro de algunas organizaciones políticas.

Parecido tono crítico tiene otro párrafo del nuevo proyecto en el que el Consejo de Europa recuerda que las condiciones indispensables para la admisión de España en dicho organismo (deseo que bien claramente ha expuesto el propio señor Arias Navarro) son el restablecimiento de la libertad para todos los partidos políticos, la elección de las instituciones democráticas por sufragio universal, como un tradicional amigo de España, el señor Gensher, ministro de Asuntos Exteriores de la República Federal Alemana, recordó precisamente en este mismo foro el pasado martes.

El nuevo proyecto finaliza con un llamamiento a todos los partidos democráticos de

los países miembros del Consejo de Europa para que aporten toda la ayuda posible a sus homólogos españoles a fin de permitirles jugar con libertad sus respectivos papeles en la puesta a punto de las estructuras democráticas en España.

Con el discurso del señor Arias, en el que los observadores constatan la ausencia de alusiones a la amnistía, a la reforma sindical v a la legalización de los partidos políticos, el debate sobre el tema español, que se abrirá a partir de las tres de la tarde, y en el que participarán muy probablemente los procuradores familia res señores Escudero y Espera be, promete ser realmente interesante; aunque haya que insistir por supuesto, en que las circunstancias de esta nueva discusión sobre el tema español son muy distintas de las dramáticas que enmarcaron el debate de octubre de 1975.

El editorial del «Times» continúa diciendo que «ahora más que nunca el pueblo español mirará hacia sus simpatizantes europeos para pedir ayuda».

El «Financial Times» titula su editorial «La indecisión del señor Arias», y lo inicia diciendo que el dato más evidente sobre el programa de reforma política del Gobierno es su «estudiada ausencia de precisión». El objetivo general del discurso —sigue el «Financial»— fue en dirección de la- liberalizaron y la democracia, «pero no se hizo ninguna promesa, no se dieron detalles, no se fijaron fechas, que dieran una aparente indicación de lo lejos que realmente quiere ir el Gobierno. Al contrario, la acusada vaguedad del discurso sugiere que el Gobierno no está de acuerdo en su programa y que las decisiones importantes todavía tienen que ser tomadas».

NO HAY TERCERA ALTERNATIVA

«Tarde o temprano —termina el editorial— (el Gobierno) tendrá que elegir entre la implantación de una democracia pluralista o la perpetuación del franquismo. Hablas de la particularidad española no puede disfrazar el hecho de que no hay una tercera alternativa real.»

Los comentarios más moderados o favorables al discurso del presidente Arias son los que publican los periódicos más conservadores de Fleet Street. El «Daily Telegraph», por ejemplo, dice que «probablemente habrá desagrado en España, especialmente en la izquierda» y que del discurso destaca dos puntos claros y positivos: uno, el que los intentos democratizadores se pretenden garantizando el orden en el país.

Segundo, el que el Gobierno vea sus objetivos a largo plazo en el seno de la O.T.A.N. y el Mercado Común. El popular-conservador «Daily Mail» es el que aborda el discurso con términos más ligeros y optimistas y celebra abiertamente la vuelta de la libertad a España, «con partidos políticos y elecciones libres para un nuevo Parlamento, por primera vez en cuarenta años».

29 de enero de 1976

 

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