A la expectativa     
 
 Informaciones.    24/01/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

A LA EXPECTATIVA

El ritmo político —pero ¿hacia dónde?— aumenta de día en día, mientras disminuye notablemente la tensión laboral, das dos últimas jornadas (Consejo del Reino, para apreciar el tema de la prórroga de la legislatura; Consejo de ministros, presumiblemente con temas políticos de «fondo» en las discusiones, y los últimos incidentes en las Cortes) han aumentado considerablemente la ya considerable expectación. En este estado de ánimo nos enfrentamos con una semana, la próxima, que, sobre el papel, debe resultar decisiva. Defínitoria. de llegaba el Lunes, tras los funerales por el guardia civil muerto (a tarde del sábado

17. La decisión en Madrid y durante el fin semana, de 55 profesionales quebraban una fiesta, venia a añadir a la detención de más de 120 asentantes laborales, también Madrid. El «affaire» profesionales la mayor parte, abogados las listas— terminó pocas horas iués, cuando, en la madrugada domingo, fueron puestos en liad, sin cargo alguno en su con-

CONSEJO DEL REINO: SUSPENSE

lunes marcaría también un tecimíento político importante e1 discurso del presidente Arias

el Consejo Nacional, en el que abló de «participación» y «reínventación», aunque las palabras residente se matizasen con aluis criticas a los grupos que pre6 senten la ruptura. Los observadores creyeron entrever en el discurso anticipo de las líneas maestras que configurarán la esparada Intervención del señor Arlas ante las Cortes, el próximo día 28, para explicar lo que será el programa guebrenamental. A este respecto, circulan ya abundantes especulaciones: temas como la reforma constitucional y un posible referéndum, antes del verano, para consagrar tal reforma, han sido abundantemente debatidos y ventilados en las páginas de los periódicos. Parece claro, sin embargo, que, tanto la reforma constitucional, como ,1a —a! parecer, próxima, aunque no estudiada por el Gobierno ayer— reforma de algunos artículos del Código Penal, que supondría una nueva regulación de los delitos de asociación Ilícita y propaganda ilegal, serían sometidas a las Cortes por el Gobierno.

V aquí se plantea, una vez mas, el distanciamiento entre ciertas instituciones —el larguísimo debate de la prórroga de la Legislatura en el Consejo del Reino mantiene en vilo a medio país— y un Gabinete reformista. Esta semana han circulado insistentes rumores sobre la permanencia en el Gabinete de algún ministro, que, al parecer, sería Incompatible con otros colegas. Recordemos también que, en la ya citada reunión del Consejo Nacional el lunes, los «cuarenta de Ajete» eligieron como «consejero permanente», en sustitución del fallecido señor Herrero Tejedor, al más «azul» de la terna presentada, el señor García y Rodriguez-Acosta.

CÁNOVAS, NO CAETANO

La semana ha estado marcada también, por dos discursos del vicepresidente primero del Gobierno y por el informe ante las Cortes del señor Areílza sobre los puntos principales de la política exterior española (la posibilidad de negociación con la C. E. E. y la firma de toe» nuevos acuerdos con los Estados Unidos).

El señor Fraga, hablando en la constitución de la Comisión para el Régimen Especial de Vizcaya y Guipúzcoa, señalaba la necesidad de afrontar seriamente el hecho regional, mostrándose partidario de una solución que no implique ni el centralismo ni el separatismo. En el mismo acto, el procurador familiar´ por Guipúzcoa, señor Zubiaga, carlista, renunciaba a formar parte de la Comisión, por estimarla poco representativa.

El segundo discurso del señor Fraga, pronunciado ante las Cortes el Jueves, pareció no gustar mucho a determinados procuradores, cuando dijo que preferiria realizar «una obra como Canovas y no como Caetano». El ministro de la Goberna-

ción presentaba en la Cámara la reforma de la disposición transitoria primera del Estatuto de Régimen Local. Del propio parlamento del señor Fraga se desprenden las dificultades que el proyecto gubernamental encontrará entre los procuradores.

El clima de agitación laboral, con haber mejorado bastante respecto a la semana anterior, sigue siendo confuso. La militarización de Renfe (a la que podría haber seguido la del Metro, y poco faltó para ello al parecer) supuso un nuevo factor de tensión.

Mientras el conflicto de los coches-cama (que tuvo complicado nes secundarlas al Iniciar varias trabajadores una huelga de hambre) se ba resuelto, en el metal en general y en Standard (12.000 trabajado res) en particular, sigue la ínquietud. En el orden social, es ímportante reseñar la manifestación con vocada en Madrid el pasado día 20 por Ja Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia (que, en parte, no se realizó debido a un impresionante despliegue de las fuerzas de orden público) y las secuelas que estos acontecimientos tuvieron —declaraciones ante la Dirección General de seguridad de miembros destacados de la oposición.

Persiste, en el orden puramente político, una curiosa situación de ilegalidad con tolerancia para los diversos grupos políticos. Desde determinados sectores se difunden contactos Gobierno-oposición (parece que don Nicolás Franco habría jugado un papel de hombre-puente en determinado momento), contactos luego desmentidos, total o parcialmente.

 

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