Autor: Conte, Rafael . 
 Señor Areilza, al término de su viaje a Paris. 
 Habrá elecciones por sufragio universal antes del final de 1976     
 
 Informaciones.    18/12/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

SEÑOR AREILZA, AL TERMINO DE SU VIAJE A PARÍS:

"HABRÁ ELECCIONES POR SUFRAGIO UNIVERSAL

ANTES DEL FINAL DE 1976"

«SANTIAGO CARRILLO NO SERA DISCRIMINADO POR RAZÓN DE SU IDEOLOGÍA, PERO NO SOY PARTIDARIO DEL RECONOCIMIENTO LEGAL DEL P.C.E.»

Por Rafael CONTÉ

PARÍS, 18.

HABRÁ elecciones en España por sufragio universal antes del final de 1976.» Estas palabras pertenecen a unas declaraciones ante la Televisión Francesa del ministro español de Asuntos Exteriores, don José María de Areilza, que ha estado en París presidiendo la delegación española que asiste a la Conferencia Norte-Sur. Y estas mismas palabras fueron reiteradas por el ministro durante una rueda de Prensa que concedió a los periodistas españoles acreditados en París.

«El sufragio universal —añadió— lo implantaremos en España, porque interesa al pueblo español, no porque sea un precio que se nos pida.»

«Responderé a todas las preguntas sin excepción», comenzó el ministro su rueda de Prensa. Pues, como había dicho en la televisión unas horas antes, en España se está pasando de un período de poder autoritario y personal a la democracia plena. «Ningún obstáculo se opone a la evolución desde el punto de vista legal. Y pienso —añadió— que la extrema derecha y la extrema izquierda son minoritarias en el pais, y que en unas elecciones libres apenas representarían un 10 por 100 de la población.»

El Gobierno pide —vino a decir— la colaboración de todas las fuerzas políticas que estén dispuestas, partiendo de la legalidad, a aceptar el pleno juego democrático, y cuanto antes colaboren, antes se pondrá en marcha una evolución real.

ENTREVISTAS

El ministro español ha mantenido un número increíble de entrevistas y conversaciones, en los dos días escasos que ha estado en París.

Ha mantenido conversaciones formales con los siguientes miembros del Gobierno francés: el primer ministro.

Jacques Chirac (con el que habló de la cooperación hispano-francesa, con vistas al acercamiento de España a Europa); con el ministro de Estado, señor Poniatowski, y con el de Asuntos Exteriores, Sauvag nargues. También mantuvo una entrevista de una hora con el secretario de Estado norteamericano, Kissinger, y otras con Kurt Waldheim, secretario general de las Naciones Unidas; el presidente de la Comisión de la C. E, E., señor Ortolí, y con el ministro argelino de Asuntos Exteriores. Buteflika.

Por otra parte, el señor Areilza ha mantenido contactos con los ministros del Petróleo de México y Arabia Saudita; con los ministros de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña, Italia, Argentina, Brasil, Japón, Canadá y Venezuela, y con otros ministros suizo, egipcio, peruano y yugoslavo. Tan intenso programa sólo ha sido posible merced a u»a actividad total, que ha ocupado el tiempo pleno de! conde de Motrico.

La entrevista con Kissinger, en la que se habló sobre todo de la renovación de tos acuerdos hispano norteamericanos, fue calificada por el señor Areilza de «larga, sustanciosa y muy positiva».

No reveló el contenido de la misma, ya que se trata de negociaciones que no han terminado, y todo está todavía

por concretar y por redactar. Con el señor Callaghan, ministro inglés, no se tocó expresamente el tema de Gibraltar, pero sí las relaciones angloespañolas en general.

Y con el señor Waldheim y el ministro Buteflika se trató del tema saharaui. En opinión del señor Areilza, la población del Sahara debe ser consultada sobre su propio futuro. Es una exigencia justa, una necesidad ética. Lo que sucede es que, ante dos resoluciones contradictorias de las Naciones Unidas, se ha producida una situación de hecho que lo desborda todo, una ocupación marroquí de parte del norte del país, y otra mauritana de algunas zonas del Sur, y choques armados con fuerzas saharauis.

España, como antigua potencia administradora, es moralmente responsable, sin duda, y la población saharaui deberá ser consultada, aunque todavía queda por determinar el modo de esta consulta.

ESPASA - C.E.E

El acercamiento a la Comunidad Europea no será rápido ni fácil —dijo el ministro—; hay que hacer las cosas con calma, y sin aceptar ninguna injerencia en los asuntos internos españoles. Si el Gobierno se propone recorrer un camino hacia la democracia, partiendo de la legalidad, es porque España necesita reformas de estructura. El sufragio universal lo implantaremos, porque le interesa al pueblo español. La Comunidad Económica Europea no ha pedido ni ofrecido nada. España quiere aceptar una consulta popular para crear órganos mas representativos.»

«Quiero decir algo —-subrayó el señor Areilza— que debe quedar bien claro: nosotros no aceptaremos nunca una injerencia en los problemas internos de España. Jamás. Lo primero que tiene que hacer un Gobierno es defender la, integridad española, no sólo la integridad poli-tica. Por consiguiente, si el Gobierno se propone recorrer un camino partiendo de la legalidad constitucional, hacia un sistema democrático, con unas libertades políticas efectivas lo hace porque cree que ese 38 el mejor servicio que necesita hoy la comunidad española. Porque España, que es la décima potencia industrial del mundo y que tiene una democracia industrial como forma de vida, necesita probablemente una reforma de las estructuras políticas en esa dirección. No porque ese sea el precio que nos pide nadie, ya que no estamos dispuestos a pagar precios. ¡Está esto claro?»

«No sé cómo se harán las elecciones —añadió—. pero el sufragio universal es algo reconocido ya por las Leyes Fundamentales, como en el caso del referéndum. Que luego se aplique o no a las Cortes, es una cuestión de reglamentación. Y de aquí a doce o catorce meses podría ya haber una primera consulta.»

En cuanto a las relaciones con la C. E. E., se comenzará próximamente por la reanudación de las conversaciones comerciales, actualmente interrumpidas, y luego habrá una segunda etapa, con conversaciones de otro orden.

Habló también del problema de los emigrantes, que son cerca de dos millones, y que deberán participar y estar presentes en la comunidad nacional, y del problema de los exiliados, que piden la obtención de pasaportes españoles. A un informador catalán, indocumentado a causa de estos problemas, el ministro aseguro que daría órdenes a los servicios diplomáticos para que todos los españoles contaran con la debida documentación en regla.

SANTIAGO CARRILLO Y EL P.C.E.

«¿Y si el señor Santiago Carrillo, secretario del Partida Comunista, pide un pasaporte?», preguntó un periodista: «El señor Carrillo es un ciudadano español como los demás —aseguró el ministro— y no será discriminado por razón de su ideología. Otra cosa sería si tuviera algún problema judicial pendiente.» Sobre el reconocimiento legal del Partido Comunista Español, sin embargo, el señor Areilza se mosteó opuesto. «He hablado de pacto nacional -«añadió el ministro— en el sentido de las fuerzas reales que acepten el juego democrático y la adternancia de poder. Pienso que el Partido Comunista por su disciplina al sistema comunista, que es una galaxia de un sistema totalitario estatal, no acepta este juego democrático, como lo demuestra el reciente ejemplo de la experiencia portuguesa. Esta es mí opinión, no la del Gobierno.»

AMNISTIA

Sobre ios proolemas de la amnistía y de la derogación del decreto-ley antiterrorista, el conde de Motrico afirmó: «Estos son temas que corresponden al ministro de Justicia, que tiene ideas claras y busca fórmulas abiertas y liberales al respecto, pero no puedo hablar en su lugar.» Sobre el reconocimiento de las libertades políticas, aseguró que hay que desarrollar lo establecido en la constitución. Finalmente, sobre la Conferencia Norte-Sur manifestó que España defendía la creación de un orden económico más justo.

«Las posiciones, hasta ahora, han sido prudentes, pero contradictorias. Es la primera vez que España, la décima potencia industrial del mundo, participa en una negociación así, y su posición ha sido cooperadora, armonizante, positiva y concillante: pero los trabajos no han hecho más que comenzar, y van a durar durante un año». También indicó que se habla entrevistado finalmente con el secretario general de la O.C.D.E., señor Van Lennep, y con el presidente de la comisión de países no miembros del Consejo de Europa, señor Hofer.

INFORMACIONES

18 de diciembre de 1975

 

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