Autor: F. R.. 
   ¿Empieza la reforma?     
 
 Informaciones.    07/02/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

¿EMPIEZA LA REFORMA?

EMPIEZAN a concretarse, aunque sea de un modo lento, los planes reformistas? Parece que la adopción de la vía del decreto-ley para revisar el de prevención del terrorismo, del pasado mes de agosto, podría ser una buena muestra, por más que el famoso «decreto-ley antiterrorismo» ya no se aplicase en la práctica. Como compensación, las Cortes entenderán en las nuevas reglamentaciones sobre reunión. Con este Consejo de ministros de ayer se ha puesto punto final a una semana política agitada en Madrid.

• Porque en Barcelona todavía deben suceder algunas cosas. SI la

semana había comenzado —escribe nuestra corresponsal, Margarita Sáenz-Díez— «con diez, cuarenta, setenta manifestaciones simultáneas para solicitar la amnistía (imposible celebrar una única marcha pacífica a causa de la prohibición gubernativa)», va a terminar mañana «con una concentración del mismo signo, pero de todavía desconocidas dimensiones, según lo proyectado por la Asamblea de Catalunya.

ASAMBLEA CONSTITUYENTE

• Reunidos en sus III Jornadas, los cinco partidos integrantes de la democracia cristiana «homologada» en Europa daban a conocer el pasado domingo una declaración en la que se recogía buen número de las aspiraciones expresadas últimamente por la oposición, entre ellas la convocatoria de una asamblea constituyente. Por otra parte, alguno de los miembros del equipo del Estado español de la U. E. D. C. se pronunciaba claramente a favor de la libertad de partidos, sin exclusiones.

• El fin de semana registrarla también una cacería Fraga Arias, encuentro que no dejó de ser convenientemente anotado por los observadores políticos. Fraga ha vuelto a ser, una vez más, el portavoz transpirenaico de las ansias reformistas de una parte del Gobierno. Sólo que esta vez ha deslizado una frase importante cuando se le preguntó qué pasaría si la reforma proyectada encontraba obstáculos insalvables: «Ciertamente, otros tomarían el relevo», contestarla el ministro de la Gobernación, generando y confirmando, algunos rumores. Rumores que esta semana eran acogidos por un semanario que hablaba de «ruptura de coincidencias en el seno del Gobierno», una ruptura que se habría manifestado con motivo del discurso del señor Arias, tema al que, con cierta demora, dedican esta semana sus portadas la mayor parte de las revistas políticas: «Arias, no» y «Todos contra Arias», son algunas de estas portadas. Por lo demás, alguien, finalmente, rompía una lanza por el Gobierno: el historiador Hugh Thomas —cuya «Spanish Civil War» no se vende aún en España— declaraba a Efe que «la fórmula del Gobierno es viable».

• Volvamos con Fraga, a quien también esta semana habrá que dedicarle un espacio en cualquier resumen de los acontecimientos1 semanales. Fraga ha ocupado al menos tres veces las portadas de los periódicas a lo largo de la semana.

A saber, y salvo error u omisión, con motivo de sus declaraciones a la televisión independiente británica, en sus declaraciones a «Sudoeste y tras su conferencia en el Club Siglo XXI. Praga ha vuelto a comprometerse con plazos —ya se puede esquematizar, y así lo hemos hecho, un mínimo calendario político para los próximos meses—, ha vuelto a abundar en ciertos silencios significativos y limitadores, de nuevo se ha pronunciado contra la ruptura propuesta por la mayor parte de la oposición. El P_C. «es una primera fase», representa demasiados riesgos para una renovación del funcionamiento democrático, dijo. Con esta frase, con la derogación del artículo 4.» del decreto-ley Antiterrorismo, y con ciertos indicios pescados aquí y allá, podría elaborarse toda una teoría sobre´ incipientes cambios de mentalidad.

LA COMISIÓN MIXTA

• Acaso la noticia de mayor envergadura da la semana haya venido con el anuncio, hecho en el fin de semana, de la creación de una comisión mixta para la reforma constitucional. No ha faltado quien recuerde la frase del político inglés, «cuando quiero detener algo, creo una comisión para estudiar el tema de que se trate». Pero lo que ha levantado más comentarios ha sido la propia composición de la comisión, que se reúne en pleno por primera vez, el próximo miércoles. Las especulaciones sobre el equilibrio reformistas - continuistas han constituido el «plato fuerte» de los observadores políticos a lo largo de toda la semana. Se sabe ya que una declaración de «materia reservada» pesaría sobre los temas estudiados por esta comisión, que abordaría, entre sus primeros pasos, la reforma de la ley de Sucesión. En todo caso, no hay más de un mes de plazo para que los miembros del Gobierno y los del Consejo Nacional que integran este organismo hayan finalizado las primeras pinceladas reformistas.

• Y, poniendo broche final a la España oficial, un Consejo de ministros que ha vuelto a referirse al artículo segundo de la ley de Prensa e Imprenta, al manifestar que el Gobierno no permitirá que el juicio de los nueve oficiales acusados de sedición «se politice». El juicio, que podría celebrarse el próximo día 12, queda, pues, sometido a normas informativas delicadas. No se olvide que el tema ha despertado interés en amplias capas de la sociedad y ha dado lugar a noticias y comentarios en torno a determinados aspectos jurídicos del proceso.

Areilza- Melo Antunes:

¿Fin del Pacto

Ibérico?

• Los grupos políticos han seguido una tónica fácilmente previsible

desde semanas anteriores: la tendencia a la unificación. La proliferación de grupúsculos políticos no podía continuar. Así, democristianos, socialistas y derechas (personificadas en ciertas asociaciones políticas) se unen. Aunque no deja de haber ciertas «dificultades» en todo este proceso de unión. Por ejemplo, es cierto que se pretende constituir una gran agrupación democristiana, pero los integrantes serían los grupos excluidos del «homologado» equipo español de la Unión Europea Democristiana. Es cierto que existen proyectos de fusión entre agrupaciones socialistas, pero el P.S.O.E., al que debe reconocérsele un indudable peso específico en el socialismo español, no participaría en esta fusión.

• Parece que, al margen de lo que puedan hacer los señores

Baros de Lis (Unión Demócrata Cristiana) o los «Tácitos», otras agrupaciones centristas intentarían unirse en un partido de otro signo. La derivación de G. O. D. S. A. en lo que podría interpretarse como una agrupación de fuerzas en torno a Fraga, es muy sugerente en este sentido. Dentro de este mismo orden de cosas, se recuerda también que existen varios «partidos» liberales. Por lo pronto, el Partido Democrático Popular (matiz liberal) del señor Camuñas, ha solicitado el ingreso en la Plataforma de Convergencia.

• Capítulo aparte merecería el intento —no difícil de conseguir

de crear una gran S. A. entre las asociaciones de matiz más derechista. Según declaraba uno de sus propios promotores, estas asociaciones «habría visto las orejas al lobo» y se habrían decidido a emprender la vía de los partidos políticos, con la mirada puesta en la meta de unas elecciones a unos meses vista.

• Las cosas, en este terreno de las uniones, no están claras.

Queda todavía mucho margen para la maniobra (muchas veces estas maniobras aparecen nítidamente reflejadas en las páginas de los periódicos), para el autoencasillamiento, la autoclasificación. El juego de las agrupaciones, dé las clasificaciones, el espació electoral de cada uno, aún no han sido bien definidos. Fallan, presumiblemente, algunas sorpresas en el horizonte.

• Un último punto en este capítulo son los intentos de unión entra la Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia. De acuerdo con ciertas informaciones, la creación de un grupo independiente dentro de la Junta, para satisfacer así las pretensiones de algún partido integrante de la Plataforma (que exige que la unión se realice en base a grupos políticos, sin la presencia de independientes), estaría siendo estudiado. La Plataforma habría pedido un mes antes de conceder una respuesta definitiva en tomo a este grupo independiente (Garcia Trevijano, Calvo Serer, Broseta y otras muchas individualidades, sobre todo a nivel regional): el plazo terminaría, según nuestros informes, a finales de febrero.

POLÍTICA EXTERIOR

• El movimiento Europeo ha invitado a personalidades de la oposición, aunque «no será como en Munich». En el Consejo de Europa se habla, fundamentalmente, de España. Alemania espera el próximo 3 de marzo, a Fraga. Y la D. C. alemana —la mas conservadora de Europa, como s« sabe— parece haber extendido un cierto pasaporte de esperanzada confianza al Gobierno.

• Mientras Europa tiene la vista puesta en Madrid, el ministro

de Asuntos Exteriores prepara su viajo al corazón de Europa, a Bruselas. Y antes a «un lugar del Alentejo», donde se celebrará el encuentro Areilza-Melo Antunes. El ministro de Asuntos Exteriores portugués es uno de los personajes más influyentes del país vecino. De la entrevista, necesaria por tantos conceptos, tras casi dos años de semicongelación de relaciones, pueden surgir muchas cosas: tutela de los bienes españoles en Portugal; regulación de actividades de ciertos miembros de la ultraderecha portuguesa en España; revisión (¿o anulación?) del pacto Ibérico. Han quedado atrás aquellos tiempos de «hermandad» Caetano-López Rodó, en que España y Portugal, en frase de nuestro ex ministro eran «dos caminos paralelos».

• Quedarían muchos puntos por tocar dentro de este apretado resumen: Elíseo Bayo, sentenciado por el T.O.P., y Lidia Palcón, conferencia suspendida, de nuevo juntos en el panorama informativo; secuestros de las revistas «Convivencia» y «Personas»; golpes policiales a periodistas; multas gubernativas..., hasta los que hablan de una cierta liberalización —grupos parlamentarios; Socias, a la O.S.; Jiménez de Parga, decano de Derecho en Barcelona—. Pasando por sustitución de don Emilio Romero, la suspensión de los recitales de Raimen en Madrid, la progresiva normalización laboral... Muchas cosas están sucediendo en este país. Muchas de ellas en la base.

F. R.

INFORMACIONES POLÍTICAS

 

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