Autor: Castiello, Chema. 
   Estar en la OTAN es también gastar más en armamento     
 
 Hoja del Lunes.    24/02/1986.  Páginas: 2. Párrafos: 12. 

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Estar en la OTAN es tambien gastar más en armamento

hoja del LUNES

E1 pasado viernes, día 14, asistimos al acto propagandístico organizado por el PSOE en la Casa de la Cultura de Candas. En dicho acto Pedro de Silva explicaba las razones para votar «si» en el referéndum del próximo día 12. Esperábamos, dada la responsabilidad de dicha persona, enterarnos por fin de las razones que llevaron al Partido Socialista a defender ahora lo contrario de lo que defendieron en 1981. De nuestro error nos sacó inmediatamente el presidente del Principado. Asistíamos simplemente a y.n acto «.pedagógico» donde las inexactitudes, los errores y las falsedades se reiteraron durante cerca de una hora. No hubo posibilidad de diálogo y por lo tanto nos hemos quedado con las ganas de replicar. La limitación de espacio nos impide extendernos a todos los temas en los que se produjo un falseamiento dé la realidad. Por ello vamos, simplemente, a referirnos a una cuestión: el gasto militar en nuestro país. Pedro de Silva afirmó en Candas que el gasto militar español se había ido reduciendo desde que estamos en la OTAN y que la tendencia era a una reducción mayor.

Los datos de que disponemos y dispone cualquier persona que lea la prensa diariamente confirman todo lo. contrario. El gasto militar se ha disparado desde nuestra integración en la Alianza Atlántica (OTAN).

Nuestra permanencia en ese bloque militar, si no le ponemos remedio el día 12, los aumentará aún más.

Ley de dotaciones

Las inversiones de carácter militar se han regulado en una ley específica de 1982: la ley de

Dotaciones Presupuestarías a las Fuerzas Armadas, aprobada precisamente el mismo año de nuestra incorporación a la OTAN de la mano de la UCD. En tal ley se asegura que el crecimiento de la inversión será del 4,4 por ciento anual en el período 1983-1990. De hecho, en el período 1982-1985 el crecimiento ha sido del 7.4 por ciento anual, saltándose las previsiones de la propia ley. De continuar esa tendencia, Viceng Pisas, investigador de la paz, sostiene que «el importe global de las inversiones militares en el período 1983-1990 será de 2.5 billones (3,2 billones a precios de 1985!es decir, el doble de las necesidades financieras que el Estado ha calculado para llevar a cabo toda la reconversión industrial hasta 1930».

En el año 1985 se han destinado al Ministerio de Defensa 955.946 millones, lo que supone el 3,4 por ciento del producto interior bruto. Dicho gasto, que se acerca a los 3.000 millones de pesetas diarias; nos coloca a la altura de los países de la OTAN y por encima de países neutrales como Irlanda o Austria.

Un gasto militar galopante

Aunque Je´pése a Pedro de Silva, es cierto que el gasto militar español, desde que estamos en la OTAN, crece a un ritmo superior al del resto de los países occidentales. La OTAN, a impulsos de los EEUU, ha «recomendado» a sus miembros un crecimiento del tres por ciento anual. Conocido es que tal directriz ha causado protestas en los países pertenecientes a dicho bloque militar, negándose en numerosos casos a un derroche de tal magnitud. Por ejemplo, en 1983, sólo lo realizaron Turquía e Italia. Pues bien, el gasto militar en nuestro país, con tres millones de parados, se ha incrementado en el período 1982-85 en un 6,7 por ciento en términos reales y en un 16,4 por ciento en términos monetarios.

¿Crece o no crece nuestro gasto militar, señor Pedro de Silva?

La neutralidad, más barata

El PSOE nos dice también en su campaña «pedagógica» que la neutralidad es más cara. Utiliza así el mismo argumento que en 1981 usaba contra eílos la UCD. Y como en aquella ocasión se equivocaba la UCD, se equivoca ahora el PSOE.

Es cierto que Suecia destina más dinero que nosotros a armar y mantener su ejército. Pero lo hace asi porque le da la gana, no porque esté obligada en base a su neutralidad. Suecia puede destinar más dinero a su ejército porque, entre otras cosas, sólo tiene un índice de paro del 3,2 por ciento y no del 20 por ciento como tenemos nosótros. Nuestros gobernantes nos ocultan otro conjunto de países neutrales que son democráticos, modernos occidentales y sin embarco tienen un gasto militar inferior, como es el caso, por ejemplo de Austria e Irlanda.

Lo decisivo, en todo caso, os que nuestra permanencia en la OTAN (Alianza Atlántica) «defendiendo los intereses de España» nos impide elegir el tipo de defensa que necesitamos en función de los peligros exteriores y de las necesidades sociales. El tipo de defensa no es decidido por noso tros, sino por la OTAN. Y dentro de la OTAN lo decide fundamentalmente EE UU. Y ¡claro está! les interesa que nuestro gasto militar sea elevado y sofisticado. Nos lo venden ellos. Si en 1979 el porcentaje de inversión en el exterior era sólo del 23 por ciento, en los últimos años ha sido del 50 por ciento convirtiéndonos en. 1983 en el primer comprador de armas a EE UU del mundo. Sin comentarios.

Si nuestro país fuera neutral, podríamos determinar, entre otras cosas, qué tipo de defensa necesitamos y cuál la cantidad de dinero a destinar a tal fin. Por poner un ejemplo, las armas ofensivas como los F-18 (FACA) nos cuestan 300.000 millones. Los carros de combate son carísimos. Sin embargo, las armas defensivas son más baratas. Los cohetes anticarro y antiaéreos reducen enormemente los gastos y nos defienden, que es, en suma, de lo que se trata, ¿no?

¿Cómo se puede decir sin son rojo que gastamos menos desde que estamos en la OTAN y que la neutralidad es más cara?

El camino elegido por el PSOE supone no sólo una traición a los diez millones de votantes, sino también a la verdad.

Chema CASTIELLO: del Movimiento Asturias por la Paz

 

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