Los votantes de Euskadi rechazaron por amplia mayoría la permanencia en la OTAN     
 
 El País.    13/03/1986.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Los votantes de Euskadi rechazaron por amplía mayoría la permanencia en la OTAN

EL PAÍS, Bilbao

El no se impuso con claridad en el País Vasco. Los votos contrarios a la permanencia de España en la OTAN doblaron a los favorables. Con más del 95% de los sufragios escrutados, el resultado era de un 64,89% de noes y un 31,42% de síes. La participación fue del 66% (más de 1.600.000 electores). Se trata del Índice de participación más elevado del País Vasco en un referéndum, desde el de la reforma política, en 1977.

Un resultado tan contundente no habría podido producirse sin una profunda división del electorado nacionalista moderado. Esta circunstancia polarizó ayer la mayoría de las reacciones. La coalición independentista Herri Batasuna organizó una fiesta para celebrar la victoria del no.

El presidente del Gobierno vasco, José Antonio Ardanza, y el del Consejo Nacional del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Xabier Arzalluz, ambos partidarios de votar afirmativamente, coincidieron en señalar que el triunfo del no en Euskadi debe interpretarse a la luz del resultado en Cataluña, también contrario a la propuesta del Gobierno central.

Voto de castigo

Se trata de un voto de castigo, vinieron a decir ambos dirigentes, relacionado con el desagrado por el comportamiento del Gobierno socialista. Arzalluz y Ardanza insinuaron que este voto tiene que ver con la política autonómica e insistieron en su desacuerdo con la convocatoria y el planteamiento de la consulta y en el hecho de que el PNV dio libertad de voto a sus seguidores.

Los dirigentes socialistas, por su parte, centraron sus críticas en el PNV. "Los seguidores nacionalistas han sido más sensibles al reclamo de Garaikoetxea, que había anunciado que votaría negativamente", subrayó Ricardo García

Damborenea, mientras Juan Manuel Eguiagaray interpretaba que en muchos electores nacionalistas "ha primado el afán de diferenciarse del resto de España sobre la defensa de sus intereses".

Herri Batasuná aseguró que el referéndum "confirma la necesidad de modificar el status de Euskadi respecto al resto del Estado" y dedujo que el triunfo del no en la comunidad "es un sí a la soberanía nacional". "Si el Gobierno no toma en consideración este hecho y no actúa en consecuencia", declaraba uno de los dirigentes de la coalición, "su comportamiento rozará el terrorismo de Estado".

Era ésta una argumentación radicalmente opuesta a la del otro partido que defendió el no desde la izquierda abertzale, Euskadiko Ezkerra. Según los dirigentes de esta organización, el rechazo del País Vasco a la permanencia en la OTAN "demuestra que este país ha escogido la vía del pacifismo coherente e integral". El no, para Kepa Aulestia, secretario general del partido, implica también una desautorización del terrorismo.

Durante la jornada electoral, gran parte de los políticos aprovechó el momento de depositar el sufragio para continuar la polémica sobre el uso del euskera en el referéndum. Carlos Garaikoetxea, que votó en Zarauz (Guipúzcoa), calificó de desvergüenza, la prohibición de usar la lengua vasca en Navarra. El ex presidente del Gobierno vasco contestó a una pregunta sobre las razones de su voto negativo interrogándose sobre "qué soberanía nacional o qué fronteras" deben defender los vascos "desde la pertenencia a un bloque militar". "Acaso las mismas fronteras que nos dividen a unos vascos de otros", añadió.

Los alcaldes de Vitoria, José Ángel Cuerda, y de San Sebastián, Ramón Labayen, ambos del sector crítico del PNV, optaron por criterios opuestos. El primero votó ez (no) y el segundo bai (sí).

 

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