El necesario consenso exterior del día después     
 
 ABC.    13/03/1986.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

El necesario consenso exterior del «día después»

Madrid. E. de D.

Una de las principales consecuencias y lecturas de los resultados del referéndum sobre la permanencia de España en la Alianza Atlántica es el necesario consenso de política exterior. «El día después» es precisamente ef día del consenso, que ha sido una de las ofertas constructivas del último tramo de la campaña.

Todos los países occidentales mantienen acuerdos globales y estrictos sobre las cuestiones en los que están implicados los intereses nacionales y la situación del país en el terreno internacional. Los cambios de Gobierno no representan especiales bandazos en estas cuestiones.

La convocatoria del referéndum ha puesto de manifiesto, con una claridad especialmente evidente, ía ausencia en nuestro país de un planteamiento mínimamente similar. La consulta ha hecho saltar los escasos elementos de consenso existente, y además ha recrecido a una extremaizquierda que pone en cuestión nuestra misma pertenencia al bloque occidental, y que plantea ahora el mantenimiento de su batalla «con la petición de la total salida de las fuerzas´ norteamericanas y una investigación sobre la posible existencia en nuestro territorio de armamento nuclear».

Una promesa de acuerdo

Cuando los resultados estaban en el alero y tos estrategas de todos tos partidos analizaban las consecuencias del «Sí» y del «no» en el «día después», Gobierno y oposición coincidían en la necesidad de construir un nuevo consenso en política exterior. Ayer las declaraciones abundaron en esta misma línea. El presidente del Gobierno, Felipe González rehuyó la tentación —en ta que cayeron muchos otros de los dirigentes socialistas de segunda fila- de hacer una interpretación partidista del resultado. Felipe González calificó de victoria del «pueblo español» la permanencia en la Alianza Atlántica tras el plebiscito popular. Alfonso Guerra respetó, más de lo esperado, la consigna y se mantuvo en unos parámetros similares.

Un consenso más amplio

El jefe de la oposición, Manuel Fraga dedicó también una parte de su rueda de prensa a la cuestión y reiteró, tal y como se había aprobado en un documento de los tres partidos de la Coalición Popular, su apertura a una política de este tipo. Hizo, sin embargo, una importante matización: el consenso debe ser ampliado a otras cuestiones. Sin duda, Fraga estaba pensando en uno de los frentes abiertos que más se han manifestado en la campaña: el uso y abuso de los medios estatales por el Gobierno con fines partidistas.

Esta posición es también bien vista por los democristianos de Oscar Alzaga, para quienes el consenso podía haber sido establecido antes de convocar el referéndum. El PDP ofreció, en su momento, no hacer utilización política de la no convocatoria de la consulta, si el Gobierno adoptaba esa actitud. Los liberales de José Antonio Segurado han apoyado en todo momento esta tesis.

Aunque la amplia mayoría de las fuerzas

 

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