Autor: Vizcaíno Casas, Fernando. 
   El retablo     
 
 El Alcázar.    13/03/1986.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

el retablo

VIVO sin vivir en mí, porque el resultado espero, que muero porque no muero. Que me perdone la santa de Avila semejante irreverencia; pero una vez más debo explicarles que, cuando esto escribo, desconozco el desenlace final del grotesco refrendo (opucherendum), que ustedes, en cambio, tendrán muy claro cuando me lean. Por eso no puedo comentarles nada al respective; quede para otro día.

Otro día que tampoco será mañana ni pasado; que un viaje inevitable me impedirá acudir a la cita del Retablo los próximos viernes y sábado. Otras veces y en similares ausencias, cubro mi espacio con las muchas noticias intemporales que guarda ese precioso archivo que ustedes hacen posible, en sus envíos. Pero resultaría absurdo que me sustrajera a la tremenda actualidad que comienza a sugerir comentarios hoy mismo. De modo que hasta el domingo.

Dios mediante.

Ayer les anticipé mi vaticinio sobre lo que nos dirán que han dicho las sabias máquinas electrónicas que maneja el socialista señor Humada. Me ratifico en él; aun corriendo el riesgo de quedar ahora mismo con el pompis al aire.

Los estertores

Los estertores del nauseabundo festejo fueron lamentables, como todo el proceso, en general. Hubo excesos represivos en los llamados servicios de orden del PSOE, que resultaron brutalmente desordenados, sin quenadie se rasgara las vestiduras ni mi compañero Mohedano se acordase de los derechos humanos de los manifestantes pacíficos, en una sociedad teóricamente democrática, ni tampoco el pío don Joaquín interviniera en defensa del pueblo opositor y apaleado.

Noticia tan importante como la del Wall Street Journal, que advirtió que la OTAN podía décimo, gracias al ingreso, en las condiciones unilateralmente decididas por el señor Felipe y su tropa, fue sepulcralmente silenciad por laTVS, que acababa de cubrirse de caca con la canallesca entrevista a Iglesias, Fraga y González, tan sabiamente montada por los cerebros socialistas del pesebre de Prado del Rey, encabezados por la musa repelente del Partido, señorita Mateo.

La inopia acerca de los resultados en que me encuentro, mientras escribo aventurando suposiciones sobre algo que ya está más que decidido, at llegara sus manos mi comentario (la tiranía del cierre, que decimos siempre los periodistas) no me impide ratificar en todas sus partes lo que, como resumen del invento refrendario y gubernamental, les anticipaba ayer: todos, absolutamente todos, saldremos malparados del experimento plebiscitario. Una vez más, la sagacidad socialista le permite fastidiar a troche y moche, y en esta ocasión ni siquiera en su propio beneficio.

Grasiosos que son los del sí de los niños.

CEE y ortografía

Eramos conscientes de los muchos problemas que nos traería el precipitado y mal hecho ingreso en el Mercado Común y bastantes de ellos ya ¡os estamos padeciendo: que pregunten a la industria siderúrgica, por ejemplo.

Lo que nadie imaginaba, en cambio, era que incluso la (presunta) europeización de los españoles afecta ría también a la gramática. La Vozde Galicia (5-III) cuenta que en Villagarcía de Arosa, la implantación del nefasto IVA ha traído consigo un tremendo aumento en las faltas de ortografía de los escolares, especialmente en niveles inferiores a la EGB. En octubre pasado, el porcentaje de errores al escribir el tiempo verbal iba era de un 23 por ciento; actualmente, ha subido al 63 por ciento. Los chavales, naturalmente, se arman un lío con el verbo iry con la uve del arbitrio.

De modo que éste incluso nos fastidia la educación

La suntuosidad

En La Nueva España de Oviedo (5-lll),doña María Carmen García Robles describe, en una carta al director, el aparatoso alarde de acompañantes que rodearon al presidente del Senado, don José Federico de Carvajal, durante su breve paso por la ciudad. Custodiando la salud del importante socialista y ante el restorán (de superlujo, por supuesto) donde almorzaba, la estupefacta señora contó dos coches, una furgoneta de la P. N., otra de la Guardia Civil, dos motoristas municipales y tres o cuatro coches del séquito regional o comunitario.

Vale mucho la seguridad de estos personajes. Por eso la pagamos entre todos. Y a qué precio!

Menos seguridad

Sin embargo, no puede decirse que los ciudadanos de-a-pie tengamos la misma seguridad; más bien al contrario. Las atinadas medidas penales del señor Ledesma permiten que sucedan cosas como ésta que narró Su/de Málaga: el 24.1 daba cuenta de que dos policías nacionales habían sido heridos cuando se enfrentaron a los delincuentes habituales El Chaqueta y El Briales, que intentaban (presuntamente, claro) robar en una autoes-cuela. Detenidos y puestos enseguida en libertad (tras las diligencias de rigor), el 26.1 comparecían espontáneamente en ia misma Comisaría, para denunciar a un traficante de heroína que, según ellos, les había timado en lávenla de su mercancía. El 28.1 eran otra vez detenidos, ahora bajo la (presunta) acusación de haber robado en el juzgado de instrucción de Estepona, que ya tiene mérito.

Las cosas del cambio.

Inconstitucional

El Gobierno prepara un proyecto de Real Decreto en virtud del cual losaltoscargosdela Administración no podrán fumaren los actos públicos. A mí se me antoja que semejante medida es perfectamente inconstitucional y hasta confío en que, por esta vez y sin que sirva de precedente, el Tribunal Constitucional la eche abajo.

En todo caso, ésta es una democracia donde el sentido de las libertades resulta por demás extraño.

 

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