12-M: Referéndum OTAN. 
 Coalición Popular considera la abstención como un éxito propio     
 
 El Alcázar.    13/03/1986.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Coalición Popular considera la abstención como un éxito propio

• «Lo único que se ha demostrado es qué clase de inmaduro se incompetentes nos gobiernan » (Manuel Fraga)

Coalición Popular se apunta el índice de abstención registrado en el referéndum —en torno al 42 por ciento— como un éxito propio, según manifestaron sus dirigentes apenas conocerse anoche los primeros resultados. Fraga, Segurado y Alzaga no ocultaban, por otra parte, su satisfacción por el triunfo del «sí».

El líder aliancista recordó que no había pasado nada, tal y como ellos habían anunciado. «Lo único que se ha sabido —dijo— es qué clase de inmaduros e incompetentes nos gobiernan.» Para Segurado, los resultados han demostrado «un voto de censura clara a la arrogancia y prepotencia de Felipe González», mientras Alzaga se mostraba satisfecho «porque el Gobierno no ha alcanzado el objetivo plebiscitario con el que había montado el referéndum».

La abstención registrada en la consulta de ayer, en torno al 42 por ciento, es la mayor habida en los referendums de ámbito nacional desde el convocado para la reforma política en 1976. La postura abstencionista había sido propugnada, en esta ocasión, exclusivamente por Coalición Popular.

A pesar de que los conservadores han considerado este resultado como un éxito, el ambiente frió denotando casi la falta de interés por lo que pudiera ocurrir, fue la nota característica durante el seguimiento del escrutinio en la sede aliancista, lugar de cita en la noche de ayer para ios comités ejecutivos de ios tres partidos coaligados y de sus representantes parlamentarios y cargos electos. No se organizó ningún tipo de fiesta ni acto especial, a diferencia de las restantes formaciones políticas, y ni siquiera se previo la asistencia de militantes a los locales de AP.

Aspecto desolador

A no ser por la presencia de numerosos informadores de prensa, radio y televisión que se dieron cita en la sala habilitada para este seguimiento, el aspecto de la misma habría sido desolador. Los líderes de los partidos AP, PDP y PL no aparecieron hasta última hora de la noche y los dirigentes que acudieron a la calle Genova fueron muy pocos. Apenas unos cuantos carteles en pro de la abstención recordaban el sentido de la fecha.

Jorge Verstrynge, secretario general de AP, fue el primero en aparecer por el salón cuando apenas si se conocían los primeros datos. Verstrynge hacía sus cabalas y mostraba el rostro satisfecho por el índice de abstención. «Se han cumplido —dijo— nuestras previsiones.»

Apenas conocidos los primeros resultados fiables, comparecían ante la prensa los líderes de Coalición Popular con la ausencia de Osear Alzaga, lo que provocó no pocos comentarios. Acompañaban a Manuel Fraga y José Antonio Segurado, el secretario general del PL, Bravo de Laguna, el gerente deia campaña, Carlos Robles Piquer, el gerente adjunto, José Meliá, y Pío Cabanillas, entre otros.

Manuel Fraga señaló que, a la vista de los datos provisionales, se mostraban satisfechos y afirmó que se había demostrado que «teníamos razón, que era un referéndum inútil, innecesario y costosísimo». Fraga cargó las consecuencias de todas «las crispaciones» habidas en la figura del presidente del Gobierno, asegurando que aunque cada cual haría su valoración de los resultados «sabemos quién ha perdido el referéndum: los que lo convocaron». Fraga sumó las abstenciones y los votos en blanco que superaban —dijo— el 44 por ciento, la más alta registrada hasta ahora.

Por su parte, José Antonio Segurado sijo que \s abstención había sido «espectacular» teniendo en cuenta la campaña «masiva e impresionante del Gobierno» y aseguró que CP había ayudado claramente a que no triunfara el «no». «Es indiscutible —dijo— que España ha salido ganando», y agregó que «el pueblo español ha dado la espalda a Felipe González y su Gobierno».

Osear Alzaga, en declaraciones realizadas en el Palacio de Congresos, manifestó que la abstención registrada suponía «una satisfacción moral» y expresó su agrado por el triunfo del «sí».

 

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