Autor: López Agudín, Fernando. 
 Partidos políticos. 
 La oposición, ante la ventanilla de las asociaciones     
 
 Informaciones.    09/10/1976.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LA OPOSICION, ANTE LA "VENTANILLA" DE LAS ASOCIACIONES

Por Fernando LOPEZ AGUDIN

UN real decreto del Ministerio de la Gobernación, aprobado en el penúltimo Consejo de ministros,

regulando el registro de asociaciones políticas y la publicación de una lista de 19 partidos políticos

legalizados o en trámites de legalización, nos viene a recordar que desde el mes de julio existe una

«ventanilla» política a la que apenas ha acudido nadie, por ahora, de la oposición democrática. Pues con

la reforma del Código Penal, aprobada por las Cortes en el verano, los partidos políticos pueden ser en

Espina legales siempre y cuando cumplan con un trámite: «retratarse» en la célebre ventanilla.

A tres meses de su apertura, el resultado es que, con excepción de las asociaciones que se nutren de la

base del anterior régimen, la mayoría de los partidos de la oposición democrática continúan sin pasar y,

por otra parte, sin rechazar rotundamente su hipotética presencia ante la ventanilla. Y no hay unanimidad

porque precisamente esta misma semana, una organización social democrática —que desde hace tiempo

hace rancho aparte— ha dado el paso que hasta ahora ningún partido democrático se había atrevido o

querido dar: Partido Socialista Democrático Español, que encabeza Antonio García López, figura

controvertida en el mundo de la oposición. Junto con esta sigla aparece también otra de carácter

democrático —Partido Popular—, que ya no es reconocida por uno de sus principales progenitores,

Fernando Alvarez de Miranda. El resto de las diecisiete siglas es cubierto por trece asociaciones

neofranquistas que se disputan la herencia ideológicopolitica del régimen anterior.Queda sólo una

tendencia democristlana no homologada —Unión Demócrata Crisitana, de Jesús Barros de Lis, y otra,

Asociación Laborista, que rechaza ahora la legalización que antes pidió. En cartera sólo quedan Reforma

Democrática, de don Manuel Fraga, y Reforma Social, de don Manuel Cantarero.

Finalmente, aparecen otras tres más, socialistas del sector histórico pendientes de tramitación—, que

tropiezan con el inconveniente de que dos personas de nacionalidad mejicana, Víctor Salazar y Ovidio

Salcedo, figuran entre los peticionarios. Pretextó formal que apenas oculta el fondo del problema: su

reconocimiento seria considerado como un «casus belli» por el P. S. O. E., de Felipe González. Disputa

política que no es resuelta en ninguna dirección por el Registro, como ha ocurrido estos días con la

concesión de las siglas F. E. de las J.O.N.S. al grupo de Fernández-Cuesta, desestimando la

reivindicación de los hedillistas. Doble actitud motivada porque el P.S.O.E. renovado puede tener mucho

que ver con el futuro de la famosa «ventanilla». Por lo que los históricos, uno de los primeros grupos en

acudir a la legalización, probablemente harán cola por algún tiempo. En cierto sentido, la amenaza de los

socialistas renovados implica un cierto reconocimiento de la validez de la «ventanilla», a la que no

acuden, pero tampoco se pronuncian claramente contra su apertura o en pro de su cierre.

NI SI NI NO, SINO TODO LO CONTRARIO

El balance sería desalentador —con excepción de Antonio García López, el resto de las asociaciones

hubiesen cabido en el viejo Esta tuto de las Asociaciones del Movimiento— si no siguiera persistiendo

una vaga ambigüedad en toda la oposición, salvo el Partido Comunista, para el que la «ventanilla» no está

abierta, una reciente encuesta sobre este tema, a raíz del penúltimo consejo de ministros, es un magnífico

ejemplo de cómo los líderes democráticos s« van por los cerros de Ubeda. Respuestas que cabe sintetizar

en la de Enrique Tierno Galván: «Por encima de los dogmatismos de partido está la nación.»

? Nadie quiere dar el primer paso, pero tampoco el ultimo

* La oposición espera la decisión que adopte el P.S.O.E. (renovado) en su congreso de noviembre

Y es que por encima de los cuatro costados de las rotundas condenas teóricas se ocultan actitudes, por

parte de todos los partidos, bastante matizadas. Nadie quiere dar el primer paso, pero tampoco nadie

quiere dar el último. La discusión sobre la «ventanilla» es el guadiana político de la oposición, que

reaparece después de la defenestración d e 1 fraguismo. Doce semanas después se vuelven a escuchar los

mismos argumentos que a comienzos de julio, cuando toda la oposición estaba disfrazándose de

«lagarterana» para desfilar por la Puerta del Sol. Para unos, pasar por la ventanilla es reforzar y ofrecer un

balón de oxigeno a este Gobierno gestor. Para otros, se trata de aprovechar cualquier resquicio de

legalidad para plantear la batalla política en condiciones más favorables. Ambos sectores recurren a

experiencias recientes de nuestro proceso histórico: sería tan equivocado como cuando «estábamos a

punto de caer en la trampa de julio sin tener en cuenta que el Gobierno tiene sus días contados» dos más

reacios). Hay que asimilar la experiencia de Comisiones Obreras, que aceptó trabajar en la legalidad

sindical verticalista «para llegar a la masa obrera, en nuestro caso, al país» (los más favorables).

El resultado es que ni los documentos de Coordinación Democrática, ni los textos Ollero (publicados o

abortados), ni las declaraciones de los partidos, ni los mítines conjuntos, dicen una sola pala

bra sobre la «ventanilla» de marras. La pugna entre posibilistas v puros acaba con el más inútil empate

político: la ambigüedad. Porque a la «ventanilla» hay que darle una respuesta, bien visitándola o bien

rechazándola. Lo que indudablemente contribuirla a la clarificación de un ambiente político en el que el

innecesario doble .luego y duplicidad alcanza características graves.

LA CLAVE: EL P.S.O.E.

La realidad es que cuando se plantea este tema, la oposición parece un desfile militar al mirar nacia su

izquierda toda la fila de líderes. Pues nadie quiere ser una Izquierda de una «ventanilla derechista». De

este modo, cada partido gira su cabeza sucesivamente hasta llegar al P.S.O.E., partido clave de la aetual

situación política española. Importancia que no le viene dada por su participación en la lucha contra el

anterior régimen, ni por su implantación real en el país, sino por la gradualidad del proceso que nos lleva

de ana situación excepcional a una democracia homologada. Bastaría que Felipe González hiciese un

amago de acudir a la «ventanilla» para que todo el abanico político opositor se desplegase ante la Puerta

del Sol

La contestación puede estar próxima con la celebración del primer congreso legal del P.S.O.E. en Madrid,

a primeros de noviembre Antes, durante o después de su realización; podremos saber con seguridad si la

«ventanilla» tendrá que ser desmontada o, por el contrario, ampliada. Es obvio que lo que en nuestro país

ocurra desde aquí a un mes, va a influir en la decisión que tome dicho partido, clarificación o no de la

actual situación política, redacción de la ley electoral, garantías y condiciones de un proceso de consulta

popular, disolución o no de los obstáculos institucionales que frenan en seco el cambio político, etc. Con

algunas respuestas positivas a estas cuestiones, es casi seguro que podríamos asistir a un replanteamiento

de la «ventanilla» No es necesario resaltar la trascendencia política que puede tener, en un sentido o en

otro, la decisión de los jóvenes dirigentes del P.S.O.E. Pocas veces un partido tan joven —por edad de sus

líderes y de sus estructuras— habrá tenido ante sí una elección de tan graves repercusiones.

Mientras tanto, de aquí a entonces, la «ventanilla» seguirá registrando asociaciones franquistas. La misma

Administración no se hace hasta noviembre muchas ilusiones, porque fuentes próximas del ismo

Ministerio de la Gobernación han ofrecido a Logos la siguiente interpretación: «En este momento hay dos

aspectos que deber tenerse en cuenta existe un ilícito penal, ya que la ley de Asociaciones Políticas

excluye a los partidos totalitarios, como el P. C., y existe asimismo un ilícito administrativo, en el que

estarían insertos todos los demás partidos d la oposición, como socialista, liberales y demócratas

cristianos. Sobre estos últimos, se prolongará la fase de tolerancia »

9 de octubre de 1975

INFORMACIONES POLITICAS 7

 

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