12-M: Referéndum OTAN. El presidente y los ministros, muy madrugadores al ejercer su derecho a voto. 
 La jornada electoral se desarrolló con normalidad     
 
 El Alcázar.    13/03/1986.  Páginas: 1. Párrafos: 26. 

La jornada electoral se desarroló con normalidad

• La jomada estuvo plagada de anécdotas. Carrillo fue increpado por una interventora de mesa de AP que entendió que el comunista hacía propaganda en la sala. Una anciana de Santo Domingo de la Calzada, a pesar de ser analfabeta, sufrir ceguera y estar sorda presidió una mesa

Con absoluta normalidad, excepción hecha de las anécdotas habituales en este tipo de consultas, buen tiempo en toda España y una enorme expectación se desarrolló durante todo el día de ayer la votación en el referéndum sobre la participación de España en la A lianza Atlántica.

Los colegios electorales iniciaron su actividad a las ocho de la mañana para, media hora después, por término medio, dejar constituidas las mesas y, alrededor de las nueve, abrir las puertas a los ciudadanos. La mayoría de los líderes políticos, aparte de aquellos que han propugnado la abstención, se mostraron muy madrugadores a la hora de emitir sus votos. Desde las doce de la noche del día anterior 130.000 miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado se mantuvieron en alerta permanente, en lo que ha constituido la llamanda «Operación relámpago», dispositivo montado para el referéndum.

La mayoría de los líderes políticos votó en Madrid y Cataluña. En la capital de España lo hicieron buen número de ministros y los principales defensores del «no», como Antonio Gala, Tamames y Carrillo. El presidente González, curiosamente, tuvo que depositar su voto en una mesa electoral en Moncloa de la que era presidenta la hija de Fraga, Adriana. Los -ft«yes de España, Don Juan Carlos y Doña Sofía, acudieron minutos antes de las cuatro de la tarde a un colegio de la localidad de El Pardo, donde están empadronados los residentes en el Palacio de la Moncloa. Los Monarcas iban acompañados de sus hijas las Infantas Elena y Cristina y no por el príncipe Felipe, ya que éste decidió enviar su voto por correo desde Zaragoza, donde cursa sus estudios militares.

Guerra votó en Sevilla. Los ministros catalanes votaron en su región de origen y los líderes comunistas Curiel e Iglesias votaron en Vigo y Gijón, respectivamente. Fraga y Segurado, defensores de la abstención activa, pasaron la mañana en sus despachos. Los líderes de Herri Batasuna y Euzkadiko Ezkerra, defensores del «no» en Vascongadas, se expresaron en castellano.

En total se constituyeron más de 42.000 mesas en toda España, para un censo de casi veintinueve millones de electores repartidos en unos 8.000 municipios.

Los líderes políticos acudieron pronto a votar. González, preocupado por el resultado, acudió a votar a las nueve y media de la mañana. Guerra adoptó una actitud inconstitucional al mostrar su voto afirmativo ostensiblemente ante los fotógrafos y Gala olvidó su carnet de identidad.

«Operación relámpago» participaron prácticamente todos los efectivos del Cuerpo Superior de Policía, Policía Nacional y Guardia Civil y miembros de las Fuerzas Armadas se encargaron en determinadas tareas de seguridad.

La clase política, en vilo

Los políticos, que acudieron en su mayoría a votar, expresaron ante las urnas algunos de sus temores y esperanzas ante la convocatoria. Estas fueron algunas de sus declaraciones:

— «Hoy se vota una opción de progreso. He dormido tranquilo, aunque estoy preocupado con el resultado» (Felipe González, presidente del Gobierno).

— «En este referéndum no debe hab

dente del Gobierno).

— «En este referéndum no debe haber triunfadores. Si sale sí, ganaremos todos. Si el voto es negativo, España debe permanecer tranquila, aunque se abra un camino de incertidumbre» (Alfonso Guerra, vicepresidente del Gobierno).

— «Estoy muy tranquilo y tengo plena confianza en la sensatez del pueblo español, tantas veces demostrada. La participación coincide con las estimaciones que teníamos en el Ministerio del Interior» (José Barrio-nuevo, ministro del Interior).

— «Estoy convencido de que triunfará el sentido común. Es la primera vez que el ciudadano español toma una decisión sobre algo concreto desde que tenemos la Constitución» (Narciso Serra, ministro de Defensa).

— «No hay preguntas indiscretas» (Almirante Liberal Lucini, jefe del Estado Mayor de la Defensa).

— «He votado un sí tan grande como Castilla-La Mancha» (José Bono, presidente de la Comunidad de Castilla-La Mancha).

—«Este referéndum produce cierta tristeza porque ha sido un espectáculo no positivo para el país» (Jorge Pujol, presidente de la Generalidad de Cataluña).

—«Hemos hecho lo humanamente posible y esperamos que la gente nos comprenda» (Joaquín Leguina, presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid).

—«No me siento preocupado por cuál pueda ser el resultado del referéndum» (José María Ardanza, presidente del Gobierno vasco).

—«Tengo la esperanza de que muchos se van a llevar una sorpresa» (Benegas, secretario de Organización del PSOE).

El «no» de Redondo

—«Aunque el voto es secreto, no tengo ningún inconveniente en decir que he votado no. Desde la UGT no todos comparten el criterio del Gobierno sobre la Alianza Atlántica» (Nicolás Redondo, secretario general de UGT).

—«Nadie puede negarnos que, moralmente, hemos triunfado antes de que nos cuenten los votos» (Gerardo Iglesias, secretario general del PCE).

—«En Televisión escogieron los menos eficaces defensores del "no" y con acierto los defensores del "sí"» (Santiago Carrillo, presidente de la mesa para la unidad de los comunistas).

—«De todas las clases de democracia la más peligrosa y la más inmediata es la del voto directo. Si sale "no" se habrá demostrado que el Parlamento no representa al pueblo español» (Antonio Gala, presidente de la Plataforma Cívica).

—«No va a pasar nada malo cuando salga el "no". Este país va a ser una belleza de. país» (Ramón Tamames, presidente de la Federación Progresista y miembro de la Plataforma Cívica).

—«El español va a poder expresar lo que realmente siente sobre la paz y la forma de establecer la convivencia con los pueblos del mundo» (Carlos Otamendi, portavoz de la Coordinadora de Organizaciones Pacifistas y miembro de la Plataforma Cívica).

—«Estoy segura de que mi voto afirmativo no tiene nada que ver en los intereses partidarios, pues tan sólo pensé en los grandes intereses nacionales» (María Victoria Fernández España, ex secretaria segunda de la Mesa del Congreso de los Diputados).

Esquizofrénico espectáculo

—«Quisiera ver terminado cuanto antes este esquizofrénico espectáculo que España está dando al mundo por culpa de este improcedente referéndum» (Rafael Termes, presidente de la AEB).

—«He votado "no", como ya anuncié, porque si la idea de quienes van al alineamiento de un bloque militar es defender su seguridad nacional y sus fronteras, y me pregunto qué seguridad y qué fronteras defendemos los vascos, y si éstas son las que nos separan a unos vascos de otros. Me siento dolido y avergonzado por haber puesto una palabra en euskera en medio de una papeleta escrita en castellano. En una parte tan importante de Euzkadi como es Navarra han tenido la desvergüenza de impedir que se pueda votar en su propia lengua» (Carlos Garaicoechea, ex lendakari vasco).

—«Espero que Felipe González dimita cuando se confirme la victoria del "no"» (Heliberto Barrera, secretario general de Esquerra Republicana de Cataluña).

Anécdotas de una jornada

En una jornada como esta hubo anécdotas por doquier. Entre ellas, el colegio electoral sito en el Instituto Herrera Oria de Madrid, donde votó Barrio-nuevo, que no quedó constituido hasta las 11,30 horas por no haber papeletas. Santiago Carrillo fue increpado en un colegio electoral por una interventora de Alianza Popular, que entendió que el comunista hacía propaganda. El director general de Política Interior, Rafael de Francisco, que recientemente realizó unas declaraciones discriminatorias para EL ALCÁZAR, rompió un cristal del Palacio de Congresos de Madrid. Los bomberos abrieron el colegio electoral de la calle Ignacio Iglesias, de Barcelona, pues el encargado se había olvidado las llaves. En Gavá, el senador de AP José Molero se presentó en el colegio electoral, lo que provocó la sorpresa general. Molero declaró «no he venido a votar, sólo a acompañar a mi hijo».

Un interventor de Herri Batasuna quiso retirar el retrato del Rey de un colegio de Vitoria. Ardanza tenía el D.N.I. caducado. El PNV de Navarra pidió a los navarros que votaran en euskera y el alcalde socialista de la localidad de Andorra (Teruel) abrió una urna «para hacer un sondeo».

 

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