Referéndum: patronal y sindicatos valorarán hoy los resultados. 
 El mundo del dinero y el trabajo, muy disperso en su voto     
 
 Ya.    13/03/1986.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

El mundo del dinero y el trabajo, muy disperso en su voto

El voto del mundo económico y sindical ha estado repartido entre todas las opciones posibles en este

referéndum, calificado por Rafael Termes como «esquizofrénico». José María Cuevas y los máximos

responsables de la gran patronal siguen manteniendo en absoluto secreto lo que consideran pertenece a su

vida privada.

Madrid/YA

«José María Cuevas, ejerció sus derechos y deberes como ciudadano español.» Este es el escueto comentario del gabinete de comunicación de la patronal CEOE. Sus colaboradores más íntimos aseguran que no hay manera de saber cómo se traduce ese ejercicio de derecho ni el sentido de su voto o si se abstuvo simplemente. Decididamente el líder de la CEOE quiere mantener en la intimidad lo que considera corresponde sólo a su actividad privada o particular. Esta organización acordó el 26 de febrero la neutralidad ante el referéndum, y ningún dirigente ha querido pronunciarse para no asustar a sus bases, en las que hay simpatizantes de todo el espectro político.

Eso sí, a juzgar por su apretada agenda de trabajo, parece que la jornada anterior tuvo poco tiempo para la reflexión. Despachos habituales, almuerzo con empresarios de la casa y una entrevista para la agencia de información soviética Tass, ocuparon casi todo su tiempo. No hubo, se asegura, ningún contacto particular ni cambio alguno en su estado normal de ánimo y en la entrevista para Tass «se tocaron exclusivamente temas económicos». También varios periodistas extranjeros entrevistaron a Marcelino Camacho, interesados fundamentalmente por el referéndum.

Termes: «Un espectáculo esquizofrénico»

El presidente de la patronal bancaria, AEB, Rafael Termes, como el resto de los presidentes de los «siete grandes» de la banca, sí acudió a votar. El lo hizo por la mañana, en torno a las nueve horas, en el colegio electoral instalado en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. A la salida dijo que no tenía nada que declarar como presidente de la AEB. «Sin embargo —añadió— como español he venido a votar para cumplir lo que considero un deber ciudadano.»

«Como atlantista —concluyó Termes— lo que quiero es ver terminado pronto este esquizofrénico espectáculo que España está dando al mundo por culpa de este improcedente referéndum.»

Camacho: «Reagan ha intervenido»

Marcelino Camacho, máximo dirigente de Comisiones Obreras, declaró ayer, después de haber votado en el referéndum, que «la abstención a primera hora de la mañana parecía mayor de la prevista en un principio». Camacho depositó su papeleta a las once de la mañana en el colegio Isaac Peral, de la calle Rufino Novalbo, en el distrito madrileño de Carabanchel, donde vive.

«He observado —afirmó Camacho— que en los paquetes de papeletas se notaba que estaban mucho más bajos aquellos que contenían el «no», aunque claro está, ello no es definitivo sobre el sentido del voto.

Esto no es más que una impresión.» Su impresión a esa hora de la mañana era que la abstención podría ser mayor de la prevista por las encuestas. «Podemos observar también —añadió— cómo hoy algunos medios de comunicación decían, y vaya una casualidad, que los Estados Unidos pensaban invertir 29 millones de dólares en las bases para ciertas modificaciones.» Según el líder de Comisiones, «es verdad que han intervenido Reagan y lord Carrington y que nuestra respuesta, aparte de por dignidad nacional, por los riesgos y por el empleo, debe ser lo contrario de aquello a lo que nos invita Reagan». El secretario general de Comisiones de Cataluña, José Luis López Bulla, «votó en el sentido que ha animado la campaña del sindicato que dirige, es decir, un «no» rotundo y sin complejos». López Bulla depositó su voto a las once de la mañana en un colegio situado en el barrio de Cerdanyola, de Mataré, que es donde tiene su residencia.

«Huida» de votos ugetistas

Nicolás Redondo se desplazó a votar a Portugalete (Bilbao), pero hasta hoy el sindicato socialista no piensa hacer ninguna valoración sobre los resultados del referéndum, dado que se van a reunir en Madrid los responsables de imagen de todos los sindicatos regionales de España y de la UGT confederal, y sólo después se hará pública una valoración.

Redondo manifestó en Portugalete que «aunque el voto es secreto, no tengo ningún inconveniente en decir que he votado en contra de la OTAN». Sobre la posibilidad de que el PSOE sancione a los militantes que hayan votado «no», afirmó que «el partido ha tenido una actitud responsable y no hay nada que me haga pensar en posibles sanciones».

La sede de San Bernardo ayer parecía encontrarse en vacaciones, ya que muchos de los dirigentes se desplazaron a sus ciudades de origen a ejercer su derecho de voto. Ningún portavoz quiso comentar una impresión que está en la calle. Muchos militantes ugetistas podrían no haber obedecido la resolución aprobada en el anterior congreso y se han encaminado hacia los postulados oficiales del Partido Socialista para no dejarte sólo. Más de un líder ha comentado que es «antiatlantista, pero, ante todo, socialista».

El secretario general de la UGT de Cataluña, Justo Domínguez, votó a las 9,30 horas de la mañana en el colegio electoral de la calle Joaquim Ruyra del Besos, en Barcelona, aunque no quiso desvelar el sentido de su voto.

Libertad de voto en otros sindicatos

Manuel Zaguirre asegura que la posición de su sindicato, la Unión Sindical Obrera, ha sido la de dar plena y total libertad a sus afiliados, pues «ni los que votan por el «sí» son belicistas ni los que han dicho «no» son títeres de la URSS». Lo que verdaderamente le preocupa, aseguró Zaguirre, es qué va a pasar a partir de hoy, sea cual sea el resultado. «No hay que olvidar—asegura— que en esta campaña ha habido enfrentamientos fortísimos, y esas heridas sin restañar pueden dificultar otros problemas que tiene el país, como son los tres millones de parados y la creciente inflación, que van a necesitar del consenso de todos para poder sacarlos a flote».

El presidente de la Confederación de Sindicatos Independientes, CSI, Eustaquio Alcázar, señaló a últimas horas de la mañana que había cumplido con su labor de ciudadano acudiendo a votar por una de las tres opciones planteadas, ya que, a su juicio, cualquiera de ellas es justa, pues en su conjunto llevan implícitos planteamientos en favor de la paz. En este sentido, este sindicato se dirigió a sus 190.000 afiliados dando plena y total libertad a la hora de elegir cualquier alternativa de acuerdo con sus criterios y convicciones, mostrando su desacuerdo con los términos en los que se planteó la pregunta, que para el CSI es confusa y ambigua.

 

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