Autor: Burgos, Antonio. 
   El Cortijo     
 
 ABC.    14/03/1986.  Página: 20. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

El recuadro

EL CORTIJO

Y Rodríguez de la Borbolla, a la hora en que las piquetas de los gallos cavan buscando la aurora, terminó bailando por sevillanas con su señora esposa en la sede regional del Psoe en Andalucía, que sintomátiamente es un viejo palacio de la calle San Vicente, que es como si el Psoe de Euzkadi se hubiera asentado en Neguri o el de Cataluña hubiera puesto el quiosco en un ático de la Bonanova. Las imágenes suelen valer más de mil palabras, y la imagen del referéndum en Andalucía, todo lo lamentable que se quiera, pero producto de la voluntad del pueblo andaluz, que dicen que es sabio, culto y trimitenario, aunque a veces te entran a uno profundas dudas

¿Hay razones en Andalucía para bailar y tocar las palmas? Estamos en lo de siempre. ¿Han cambiado las condiciones de subdesarrollo de Andalucía desde que están en el Gobierno y en la Junta estos señores? Estamos en lo de siempre. Basta citar unos datos, de todos conocidos. Andalucía es la región con más parados de Europa, seiscientos mil. Sevilla es la capital con más parados de Andalucía. Estas cifras no pertenecen a un libro de Alfonso Carlos Comín durante la dictadura, sino a las que traen cada día los periódicos de la democracia. Estos periódicos han traído también hace unos días el último estudio de la renta per cápita del Banco de Bilbao, donde se demuestra que cada vez se agranda más el foso entre las regiones ricas y Andalucía como región empobrecida. Sevilla, que a pesar de todos los pesares estaba siempre en el tercio de cabeza de las provincias ricas, ha bajado a la segunda división de la pobreza. Y no con un dictador gallego en El Pardo, sino con un sevillano elegido por las urnas en la Moncloa.

Bueno, pues esta región, estos parados creen tan firmemente en sus nuevos señoritos, en la perpetuación de su situación de dependencia, que les convocan un referéndum y el porcentaje de «síes» llega

por encima de la Giralda. Es para pensar muy seriamente que en la región de los parados el número de «síes» haya doblado justamente a los «noes». ¿Qué tienen estos nuevos señoritos del cortijo que bailan sevillanas de triunfo a la madrugada para que el parado los siga votando? ¿Qué profunda resignación de siglos se ha metido en tos tuétanos de Andalucía, que, a pesar de todos tos pesares, nunca se levanta contra el Poder, sea el que fuere? Los braceros andaluces decían coplas de resignación ante (os señoritos de la dictadura y siguen diciendo coplas de resignación.

Ni Cataluña, ni el País Vasco sufren tal atraso de siglos. Y allí ha habido un «no» al Gobierno. Ha sido, evidentemente, el «no» de las burguesías. Aquí ni siquiera hay una burguesía que diga que no. Aquí hay alcaldes en Palomares y en Morón que dicen que los señoritos lo están haciendo estupendamente. Aquí no tiene nada que hacer ni la Plataforma Cívica ni Hércules que lo fundó. Ustedes saben que en la provincia de Cádiz está la base de Rota y está el usurpado Peñón, ¿no? Bueno, pues la provincia de Cádiz ha sido la que ha dado más «síes» de toda Andalucía, ¿hay que explicar algo más? Los señoritos no solo han decapitado la posibilidad de un planteamiento reivindicativo, a to PNV, a lo Convergencia, del andalucismo, sino que, encima, le han quitado al comunismo la bandera del «quejío». De todo esto se deduce una conclusión que para unos será triste y para otros alegre. Pero hay que reconocer a estos señores, con el sombrero en la mano como personas de diplomacia, que han convertido a Andalucía en su cortijo electoral, en su coto de caza de votos. A algunos, esto nos pone muy tristes. A otros, como al 73 por 100 de tos andaluces, encima los pone contentísimos. Tanto, que se ponen a bailar sevillanas. ¡Que no decaiga, señorito Borbolla!

Antonio BURGOS

 

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