Autor: Sentís, José A.. 
   El Gobierno quiere ahora reconciliarse con sus votantes  :   
 Dice que cumplirá las condiciones de la pregunta. 
 ABC.    14/03/1986.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

El Gobierno quiere ahora reconciliarse con sus votantes

Dice que cumplirá las condiciones de la pregunta

Madrid. J. A. Sentís

El Gobierno empleará el tiempo que queda hasta las próximas elecciones (andaluzas en junio y generales, probablemente en octubre) a reconciliarse con sus propios votantes de 1982 pues es consciente de que el pasado referéndum ha supuesto un cisma en su electorado, según dijeron a ABC fuentes socialistas.

El presidente del Gobierno, Felipe González, y el vicepresidente, Alfonso Guerra, impartieron esta consigna apenas conocerse los resultados de la consulta, que provocaron más alivio que euforia entre las filas socialistas. Los propios analistas del PSOE entendían que el apoyo que recibió la propuesta del Gobierno a última hora provino de las filas de tos votantes menos encuadrados. Estos mismos técnicos, previendo al principio de la campaña este efecto, habían advertido a los dirigentes socialistas que no intentaran capitalizar el voto afirmativo de forma triunfalista, pues el rechazo que provocarían en la población -que votó en muchos casos «sí» a regañadientes, ya pesar del Gobierno sería más contraproducente que el efecto de imagen de la victoria.

Al menos en los primeros momentos, el PSOE reaccionó dentro de esta línea, con una intervención de Felipe González que apuntaba a un doble compromiso: Reparar las heridas abiertas en la campaña por la confrontación con los partidos de amplio espectro parlamentario, ofreciendo un nuevo consenso sobre política exterior, y, en segundo término, asegurar a los votantes def «no» que el Gobierno tendría en cuenta el peso de estos sufragios y «trabajaría por la paz y la distensión».

Para estos colectivos que rechazaban la formula de permanencia en la OTAN, o a la OTAN misma, el Gobierno pretende demostrar que cumple la promesa de no nuclearización del territorio y reactivará las conversaciones con Estados Unidos para lograr un nuevo acuerdo que implique la reducción de efectivos americanos en España.

Este plan ya ha sido preparado con anticipación por los técnicos del ministerio de Asuntos Exteriores y de Defensa. ABC, que tuvo acceso a estos proyectos que componen la postura de España en las futuras negociaciones -a las que Estados Unidos no se negará tras el referéndum, según entienden medios

del Gobierno- pudo saber que el Ejecutivo no alberga dudas respecto al logro de algunos de sus planteamientos, puesto que no son excesivamente ambiciosos y respetan las preferencias manifestadas por Estados Unidos respecto a determinados enclaves militares, especialmente los que consideran vitales en el terreno de las comunicaciones.

A pesar de todo ello, el Gobierno conoce que el referéndum ha unificado a las fuerzas políticas marginales de la izquierda, y fortalecido a un Partido Comunista que se encontraba al borde de la desaparición como partido parlamentario, y que tendrá que responder a la protesta en la calle de estos grupos, que dependen ahora de la «huida hacia adelante» para lograr alguna significación política.

Pero el objetivo socialista se centra en aislar de estos grupos heterogéneos, cuya fuerza residirá probablemente en el liderazgo comunista, de sus propios votantes que han apoyado coyunturalmente la campaña anti OTAN. La política de «mano tendida» hacia éstos, que incluiría un moderado giro hacia la izquierda frente a las_próximas elecciones, serán notas de su actuación, según señalan medios socialistas cercanos a la dirección del partido.

 

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