Autor: Hernando, Álvaro. 
 Las autonomías del no. País Vasco. 
 Las crisis internas del PSOE y del PNV favorecieron el no     
 
 ABC.    14/03/1986.  Página: 32. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Las crisis internas del PSOE y del PNV favorecieron el «no»

Vitoria. A. Hernando

Los resultados del referéndum del miércoles en el País Vasco han vuelto a poner de manifiesto la singularidad de esta Comunidad autónoma. Los «noes» duplicaron, ampliamente al número de «síes», en una jornada que aportó un índice de participación en las tres provincias superior a la media nacional. El análisis de estas cifras puede suponer una preocupación desde el punto de vista político.

La desproporción entre una u otra tendencia, viene a reflejar de alguna manera -y así lo piensan no pocos observadores políticos-un peligroso alejamiento y divorcio de los ciudadanos vascos con quienes aparecen como sus líderes políticos. Lo que de los datos de la jornada del «12-M» se desprende es que en el País Vasco las únicas tendencias políticas que han mantenido en esta consulta una unidad férrea son las situadas a la izquierda del PSOE , incluidas las extraparlamentarias. Todas ellas, con Euskadiko Ezkerra y la coalición «abertzale» radical Herri Batasuna como cabezas más visibles, han sabido llevar a cabo una activísima campaña lo suficientemente hábil como para que su defensa del «no» y sus argumentos al respecto no repugnasen ni frenasen a la hora de votar «no» también a un amplio espectro social, que, como reflejan los números de votos de pasadas elecciones, nada tienen que ver con estas fuerzas.

El segundo factor que ha posibilitado esta notable victoria de la postura contraria en las urnas a la OTAN ha sido la propia división interna del socialismo vasco, gran parte de cuya tendencia «ugetista» parece haber votado en contra de la postura defendida por el Gobierno y el partido. El propio ministro de Administración Territorial, Félix Pons, reconocía, la noche del recuento, la unión en el País Vasco del «no» socialista al «abertzale» como una causa más

Y junto a todo ello, planeó también la relativa indiferencia del nacionalismo moderado. Aunque tanto el «lendakari» Ardanza como el presidente del EBB, Javier Arzallus, apoyaron tácitamente el «sí», lo hicieron en buena medida como contraposición al «no» anunciado por Garaicoechea, mientras el Partido Nacionalista Vasco como tal no hacía militante su atlantismo y, al optar por la libertad de voto en lugar de definir una postura más comprometida, pero concreta, posibilitó, como ha sucedido, la división de sus bases en el voto tanto por convicciones como por la propia crisis interna.

Mientras, de forma paralela a toda esta amalgama de condiciones y circunstancias, también puede tener su peso en el resultado un cierto voto de castigo al Gobierno socialista, como se insinúa desde algunos sectores nacionalistas, por su política autonómica, aunque la mayor parte de los observadores coinciden en sostener que esta actitud, incluso entre los propios nacionalistas, resultarla puramente marginal.

 

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