Autor: Castellví, Miguel. 
 Después del referéndum. 
 España presidió ayer una reunión del grupo Europeo de Programas     
 
 ABC.    15/03/1986.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

España presidió ayer una reunión del Grupo Europeo de Programas

Roma. Miguel Castellví

Los países firmantes del acuerdo para el Avión de Combate Europeo han aceptado un plan francés para aumentar la cooperación aeronáutica que incluye la fabricación del equipamiento del futuro caza. Esta propuesta fue presentada por Francia en una reunión celebrada el miércoles en Roma, según reveló el general José Andrés Jiménez, director general de Armamento, que ayer presidio la reunión de directores nacionales de armamento del Grupo Europeo Independiente de Programas, una organización en la que participan los doce países europeos de la OTAN.

Según el general Jiménez, los participantes en la reunión del Grupo Europeo Independiente de Programas han recibido con satisfacción los resultados del referéndum sobre la OTAN, y no han manifestado críticas sobre la no integración española en la estructura militar. Uno de los motivos de esta reunión fue preparar la «cumbre» de ministros de Defensa que tendrá lugar a finales de abril en Madrid (ver página siguiente).

El director general de Armamento dijo a los corresponsales españoles en Roma que la salida de España de la OTAN hubiera sido un duro golpe para la industria militar española, ya que necesita ayuda para superar el desnivel tecnológico e industrial, sobre todo en temas de electrónica.

Sobre el Avión de Combate Europeo (AGE), el general confirmó que se ha aceptado la propuesta de Francia. Superadas las tensiones que se produjeron este verano cuando Francia desechó el plan de fabricar un caza polivalente propuesto por Inglaterra, Alemania e Italia -proyecto al que poco después se sumó España- prefiriendo seguir adelante con su propio proyecto, los franceses desean ahora que el equipamiento sea desarrollado en común.

La razón fundamental de que Francia no entrase en el acuerdo europeo es la diferente concepción de los dos proyectos: mientras los franceses quieren un avión ligero y económico para complementar al Mirage 2000 que entró en línea recientemente, el plan europeo prevé un caza para combate aéreo y ataque a tierra de 9,75 toneladas de peso y dos motores con un empuje total de 90 kilonewtons.

Este caza europeo será un avión revolucionario, pues, para ganar en potencia y peso, los proyectistas piensan hacerlo aerodinámicamente inestable, situando las alas lo más atrás posible y corrigiendo la tendencia a levantar el morro a través del sistema de control de vuelo por ordenador, una tecnología de punta que los ingleses han experimentado ya en el Jaguar.

Según declaró a ABC e) director general de Armamento, la cooperación con el proyecto francés Rafale es prácticamente imposible en la célula y en el motor, mientras que resulta más fácil fabricar partes comunes en todo el equipamiento. En el proyecto de caza europeo España participa con una cuota del 13 por 100, y, aunque la decisión definitiva no se ha tomado todavía, el número de aparatos que adquirirá el Ejército del Aire oscilará en torno al centenar.

 

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