Victoria pírrica de Felipe González, que perdió más de un millón de votos y sufrió una gran erosión personal     
 
 ABC.    14/03/1986.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

VICTORIA PIRRICA DE FELIPE GONZÁLEZ, QUE PERDIÓ MAS DE UN MILLÓN DE VOTOS Y SUFRIÓ UNA GRAN EROSIÓN PERSONAL

Los asesores de imagen de la Moncloa plantearon así el referéndum: diez millones de votos que tiene Felipe González, más siete millones de la derecha y el centro, cautivos por su proatlantismo, suman, como mínimo, diecisiete millones. Tras una votación tan abrumadora, las elecciones generales serían un paseo triunfal y habría nacido un nuevo caudillo para cuarenta años. Ei referéndum se habría convertido en un plebiscito en favor de Felipe González, ungido como nuevo César por los votos de casi todos. La inteligencia de los sectores de centro y derecha, que no se dejaron engañar, impidió la maniobra en beneficio del régimen de libertades en España, peligrosamente cuarteado ya por la tentación totalitaria del poder a la que ha sucumbido el PSOE, por el acoso a la independencia de la Justicia y la injerencia en el Tribunal Constitucional, lo que ha colocado a España en riesgo de una dictadura parlamentaria. La irresponsable convocatoria del referéndum ha supuesto para Felipe González, en lugar de su consagración como caudillo, una grave erosión personal. El pueblo español, crispado y dividido innecesariamente durante varias semanas, fe ha pasado una dura factura. Tal y como deseaba la oposición, ef sí ha ganado, mientras la abstención y el voto en blanco se han alzado con la mayoría, a pesar de que en favor de estas posiciones no se hizo una línea de propaganda, fuera de los espacios gratuitos, en tanto el PSOE gastó cantidades ingentes de dinero en una campaña a la que sumaron abusivamente los medios públicos de comunicación. ABC fue el único diario nacional que adelantó la victoria de los «síes», basado en sondeos solventes, frente a algunas encuestas filtradas por agentes del Gobierno que vaticinaban el «no» para extender el miedo y llevar a los electores a votar. Superado el referéndum, el PSOE debe comprender ahora que en democracia no se puede mantener una actitud totalitaria y prepotente y que, al menos en las cuestiones claves de política exterior y defensa, debe llegar a un acuerdo con el resto de las fuerzas democráticas representativas. A esta posición defendida ayer desde la portada y editorial de ABC se han sumado, con elogiable humildad en sus declaraciones televisivas de anoche, tanto Alfonso Guerra como Felipe González. Los amantes de la libertad deben, en todo caso, felicitarse por el resultado del referéndum, es decir, por la victoria del «sí», lo bastante corta en relación al censo total de votantes para que suponga un correctivo para el Gobierno y desbarate la maniobra de plebiscitar a Felipe González.

(Editorial e información en páginas interiores.)

 

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