El sí que alcanzó un 31,6 por 100 del censo total venció ampliamente al no en el referéndum  :   
 Felipe González perdió más de un millón de votos y sufrió una gran erosión personal. 
 ABC.    13/03/1986.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

El «sí», que alcanzó un 31,6 por 100 del censo total venció ampliamente al «no» en el Referéndum

La abstención, más los votos en blanco, obtuvo la mayoría en el referéndum, con el 44,35 por 100

El plebiscito preparado en su favor ha supuesto un gran desgaste al presidente del Gobierno Felipe González perdió más de un millón de votos y sufrió una gran erosión personal

Madrid

El referéndum sobre la permanencia en la OTAN se saldó con la victoria de! «sí», que superó claramente al «no» por más de doce puntos en el total de votantes. Sin embargo, ambos resultados fueron aventajados por la suma de abstenciones y votos en blanco, que alcanzó el 44,35 por 100 del censo total, mientras los «síes» eran el 31,6 por 100 de este censo y los «noes» única mente el 22,8 por 100. Ef plebiscito preparado en favor del presidente del Gobierno le ha supuesto un gran desgaste personal con (a pérdida de más de un milton de votos respecto a 1982

Tal vez por esta razón el presidente del Gobierno. Felipe González, no quiso mostrarse triunfalista tras conocer los resultados y dijo en su comparecencia ante las cámaras de televisión que este resultado era un «éxito de todo el pueblo y no de un sector determinado», y que «el Gobierno sigue considerando necesario un consenso sobre política de paz y seguridad».

Poco antes de las diez de la noche el ministro del Interior, José Barrionuevo, aportaba los primeros resultados oficiales, según los cuates algo menos de nueve millones de personas habrían votado «sí», mientras que poco más de siete millones lo habrían hecho en sentido contrario.

Los grupos políticos valoraron inmediatamente el resultado, mientras fuertes oficiales de los países de la OTAN expresaban su alivio por el resultado del referéndum.

El resumen de esta primera reacción pudo ser la satisfacción generalizada, pues todos los portavoces políticos se consideraron ganadores. Para el Gobierno, el objslivo de ganar el referéndum se había cumpitáo. Coalición Popular entendía simultáneamente que la abstención y los votos en blanco habían sido muy apreciables y que su «cálculo había sido exacto» respecto al triunfo del «sí», aunque al final de la campaña tuvieron que emplear un mayor esfuerzo en impedir el votí de castigo al Gobierno.

Tras Jos resultados provisionales se puede deducir que los indecisos que marcaban las encuestas de opinión publicadas durante Ia campaña son los que realmente dieron un vuelco a una consulta que se preveía muy difícil para la propuesta del Gobierno. Estas en cuestas insistían en la victoria dei «no» por márgenes que llegaban hasta los diez puntos El-«freno» de la oposición al «voto de cas íigo», más ta colaboración de partidos nacionalistas y la utilización por el Gobierno de los medios de comunicación públicos pudieron tener relevancia en el resultado final.

Esta victoria es, sin embargo, difícilmente aprovechable por el Gobierno desde el punto de vista de la imagen, porque en un referen dum se suele producir una diferencia más amplía a favor de quien ¡p convoca y porque una parle fundamental del voto negativo ha salido de sus filas: no existe otra posibilidad para llegar a siete millones devotos «no».

Cuatro regiones por el «no»

Dato destacable en el referéndum ha sií el triunfo de! «no» en cuatro regiones: Cataluña, País Vasco, Navarra y Canarias. La máxima diferencia se dio en la Comunids vasca, donde hubo más de treinta puntos de ventaja para el voto negativo.

 

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