Autor: Amieiro, Angel Luis. 
 Referéndum: autonomías. 
 Galicia arrojó el mayor índice de abstención de toda España  :   
 El mal tiempo influyó en la no participación en la zona rural. 
 Ya.    13/03/1986.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Galicia arrojó el mayor índice de abstención de toda España

El mal tiempo influyó en la no participación en la zona rural

La Comunidad Autónoma de Galicia arrojó ayer el mayor índice de abstención de toda España. A la hora de cerrar esta edición únicamente el 21 por 100 de los gallegos había depositado su voto para decidir si nuestro país debe permanecer en la Alianza Atlántica.

Santiago/Ángel Luis Amieiro

La jornada del referéndum sobre la integración de España en la OTAN vino arrojando en Galicia durante toda la jornada de ayer el porcentaje de participación más bajo de todo el territorio nacional. Poco después del mediodía el índice de participación en esta comunidad autónoma se colocaba alrededor del 9 por 100. Una cifra que iría creciendo a primeras horas de la tarde, para llegar a un 12,56 por 100 a las catorce horas, con unas participaciones por provincias del 11,15 por 100 en Lugo, el 10,55 por 100 en Orense, el 16 por 100 en Pontevedra y el 15 por 100 en La Coruña. Una hora después el índice de participación crecía ostensiblemente, situándose ya en un 19,56 por 100. A media tarde éste era de un 21 por 100, frente al 40 que arrojaba la media nacional.

La lluvia y el frío eran los dos grandes protagonistas que reinaban sobre Galicia ya entrada la tarde de ayer. Estas circuntancias, por experiencia, sabemos que influirán considerablemente en el voto, sobre todo en el rural, que suele darse mayoritariamente por la tarde, una vez concluidas las labores del campo, que en Galicia ocupan a una gran cantidad de gente, sobre todo en las provincias de Lugo y Orense, aunque no hay que desdeñar su influencia también en La Coruña y Pontevedra, las más industrializadas.

Recordemos finalmente que en las pasadas elecciones autonómicas el índice de participación en Galicia se había cifrado en un 58,14 por 100.

La normalidad era la nota más destacada de la jornada y tan sólo leves incidentes en Orense, con la retirada por la Policía de alguna pancarta en favor del «no», asi como el haber tenido que ser forzada la puerta de un colegio electoral por no hallarse sus llaves. En La Coruña hubo de esperar hasta casi medio día para que la normalidad en la constitución de las mesas fuera total, por cuanto siete de las 278 de la ciudad no contaron con la presencia de la absoluta totalidad de sus miembros.

Rajoí desobedeció a Fraga

En Pontevedra Comisiones Obreras denunció que en algunas empresas no se concedían las cuatro horas correspondientes de permiso a los trabajadores, y un presidente de mesa no admitía votaciones en gallego. En esta misma ciudad, el presidente de la Diputación Provincial, el popular Mariano Rajoi, votaba, desoyendo así las indicaciones de su partido.

En La Coruña votaban también el delegado del Gobierno en Galicia, Domingo García Sabell, y los portavoces del Partido Socialista de Galicia-PSOE, Fernando González Laxe y Pablo González Marinas, este último de la Coalición Galega, así como el gobernador civil, Domingo Ferreiro. El capitán general de la VIII Región Militar, José Builgas, según fuentes de la Capitanía, había emitido su voto por correo. El presidente de la Diputación coruñesa, Enrique Marfani, no votó, y la ex diputada en el Parlamento de Madrid por Coalición Popular, María Victoria Fernández España, integrada ahora en el Grupo Mixto, emitía su voto en una pequeña aldea coruñesa.

En Lugo votaba, a las once de la mañana, el presidente del Parlamento gallego, Antonio Rosón Pérez, quien afirmaba que se estaba viviendo un momento muy importante para España, así como que la abstención era también una forma democrática de expresarse. En Vigo todo transcurría con normalidad, y en Santiago votaban el ministro de Transportes y Comunicaciones, Abel Caballero, quien se presentaba en el colegio electoral acompañado de su esposa, María Cristina Alonso Vázquez. El ministro resaltó la importancia de la decisión que en estos momentos está tomando el pueblo español, diciendo que esperaba que la totalidad de los ciudadanos de este país ejerciesen el derecho a votar, ya que la importancia de la cuestión así lo demandaba y los intereses de España se jugaba mucho en esta consulta.

Votaron también en Santiago de Compostela el alcalde de la ciudad, Gerardo Estébez, quien afirmaba que le gustaría que la ciudadanía participase porque, dijo, se está debatiendo nada más y nada menos en este momento, y por medio de este referéndum, el proceso de plena integración de España en Europa a través de un proyecto de paz y seguridad.

El líder del Partido Socialista Galego-Esquerda Galega, Camilo Nogueira, votaba también a las once de la mañana de ayer en Santiago de Compostela y afirmaba y destacaba la importancia de la jornada de ayer, resaltando el esfuerzo que suponía para la democracia española, «porque tenemos la ocasión de tomar la decisión por la paz, que para mí es mucho más importante que el hecho transitorio de quién gobierna o no gobierna en el Estado español. Y en este sentido creo que se debería tomar una decisión en torno al tema OTAN, con la conciencia tranquila de la que elección en sí misma no es un hecho decisivo, y pensando en qué efectos va a tener para el futuro de los partidos». Camilo Nogueira añadió que el voto mayoritario deseaba que fuese un voto por la paz, y confió en que éste se produzca tranquilamente sin ceder en absoluto a las propuestas de miedo, dijo, a las que estuvimos sujetos los pasados días.

El diputado del Bloque Nacionalista Popular Galego del Parlamento autónomo de Galicia, José Manuel Beiras Torrado, comparecía en la Escuela de Artes y Oficios San Mateo, de Santiago, pasadas las once y media de la mañana para depositar su voto negativo a la integración en la OTAN. El líder nacionalista manifestaba su confianza en que el no saliese victorioso y que no sucediese aquí lo mismo que en Filipinas. Beiras afirmó también que el Gobierno había forzado el referéndum, pero, una vez esto, confiaba en que se resolviesen los problemas de la OTAN, es decir, ponernos bien lejos de esta organización.

 

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