Autor: ;Juan, José Vicente de. 
   Agitación social: al final de la escalada     
 
 Madrid.     Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Agitación social: al final de la «escalada»

La agitación social de enero, que viene afectando a la región asturiana (conflicto minero), Barcelona (huelga de la Maquinista Terrestre y Marítima) y Sevilla (Astilleros), tiene el denominador común bajo el que la sección patronal ha querido encontrar la solución definitiva a las reivindicaciones laborales: cierre de las explotaciones o de las fábricas y despido de toda la plantilla.

La medida es sintomática y debe servir de meditación para los responsables de la política laboral del país, ya que nos encontramos ante un fracaso de gestión de las autoridades laborales y sindicales, aunque muchas veces éstas sean ajenas a la postura recalcitrante y negativa de algunas Empresas.

El "lock-out" de la Maquinista, en trámite por el Tribunal de Orden Público, es un ejemplo de actuación al margen de las autoridades responsable. El hecho, denunciado por dos abogados de Barcelona, puede suponer, como sostienen los denunciantes, un delito previsto en el artículo 222 del Código Penal, que sanciona a los patronos que suspenden la regularidad del trabajo con perturbación grave de la producción nacional.

En cuanto a los otros dos conflictos, mientras que Astilleros Españoles, luego de depedir a toda la plantilla y de no readmitir a la mayoría de los enlaces sindicales legales, se niega a dialogar porque no acepta como interlocutores a representantes despedidos, Hunosa, en su ultimátum a los huelguistas, en el que amenaza con el despido y el cierre de explotaciones si no se reincorporan al trabajo el próximo lunes, da cuenta de que no considerará ninguna petición de sus trabajadores que no haya sido tramitada a través de los cauces legalmente establecidos.

A la falta de claridad de determinadas peticiones laborales, repetida con machacona insistencia por determinados órganos informativos, que ven en cualquier alteración social la mano de la subversión y la obra de los agitadores, hay que añadir, en honor de la objetividad, la política de algunas Empresas, que ven en la sanción el único método de entendimiento.

 

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