Autor: Baró Quesada, José. 
 El año político. 
 España, con Franco y Don Juan Carlos     
 
 ABC.    02/01/1972.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

EL AÑO POLÍTICO

ESPAÑA, CON FRANCO Y DON JUAN CARLOS

A lo largo de los doce meses de 1971, recién pasados a la pequeña historia en muchas cosas supuestamente trascendentales cuando se produjeron y a Historia a secas, que es la que vale, en algunos episodios tal vez ligeramente observados y enjuiciados, hubo importantes sucesos políticos como el decreto-ley de la Jefatura del Estado de fecha 15 de julio. Aluda a la disposición que regula las funciones de Don Juan Carlos, al frente de la primera magistratura del país, en caso de ausencia o enfermedad del Generalísimo, El histórico papal del Príncipe, llamado a suceder legalmente al Caudillo o título de Rey, se reforzó y completó con una medida a todas luces necesaria y oportuna.

Otros acontecimientos de indudable interés fueron la aprobación, el 16 de febrero, de la Ley Sindical; le reunión ese mismo mes, a puerta cerrada, del Consejo Nacional, para encarar la sítuación política; el levantamiento, el 15 de junio, de la suspensión—seis meses de duración—del artículo 16 del Fuero de los Españoles, y el pleno restablecimiento, por lo tanto, de las garantías constitucionales; la modificación parlamentaria de la ley de Orden Público, las elecciones y designaciones directas correspondientes a la Alta Cámara y a las Cortes, la apertura de la décima legislatura, la renovación del Consejo del Reino, los proyectos de ley de Bases del Régimen Local y del III Plan de Desarrollo, el indulto a varios inculpados del escándalo Matesa, el recurso de Vilá Reyes ante el Tribunal Económico Administrativo Central, la politización en torno al cierre del diario «Madrid»...

Y la impresionante manifestación de cariño y gratitud al Caudillo ante el Palacio Real el día 1 de octubre, Franco dijo entonces: «Mientras Dios me dé vida y claridad de juicio seguiré empuñando el timón del Estado.» Palabras terminantes, claras, inequívocas de un hombre que ha hecho siempre de su vida un culto y servicio permanente a la Patria. Como Don Juan Carlos, su sucesor, quien, según subrayó el Generalísimo en su mensaje de fin de año aviene recibiendo clamorosas muestras de adhesión en sus contactos con el pueblo». Testigo soy, en mi calidad de cronista de los viajes del Caudillo y del Príncipe, del fervor multitudinario que les rodea en todos sus desplazamientos por nuestras villas y nuestras ciudades. España está con Franco y Don Juan Carlos. Con la continuidad de la paz y del progreso. Con la unidad nacional de las tierras y de los hombres. Con su inquebrantable fidelidad a la Iglesia católica y a las esencias tradicionales y renovadoras que la Monarquía y la dinastía encarnan. Con ciega confianza en las Fuerzas Armadas y de Orden Público, sostenedoras de sus leyes, de su dignidad y de su independencia.

El Reino español entra con buen pie en el nuevo año.—José BARO QUESADA.

 

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