Autor: Baró Quesada, José. 
   Interrogación     
 
 ABC.    13/02/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA SEMANA POLÍTICA

INTERROGACIÓN

Su Excelencia el Jefe del Estado concedió las habituales audiencias militares y civiles de los martes y los miércoles y presidió la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos. Cumplimentaron al Príncipe, en el Palacio de la Zarzuela, diversas personalidades y Comisiones. Hubo intensa actividad sindical de García Ramal y García Corres en Barcelona y Madrid. López Bravo efectuó una rápida visita oficial a la República de Argelia. Formuló declaraciones Tomás Allende. Fueron dadas a conocer por Licinlo de la Fuente las cifras del programa laboral que desarrolló su Departamento a lo largo de 1971. Fernández de la Mora siguió desplegando gran dinamismo al frente del Ministerio de Obras Públicas. El proyecto de Presupuesto General del Estado, presentado en tu día con inteligente precisión y agudos razonamientos por el ministro Monreal Luque, quedó dictaminado en casi su totalidad, a falta sólo de dos artículos y del examen, de unas cuantas enmiendas. En el debate del miércoles hizo sus primeras arma* parlamentarlas, con acierto y elogiosos comentarios, el procurador Afrodisío Ferrero, representante familiar de León. Se celebró la duodécima Asamblea Nacional de Detectives Privados. Se produjeron lamentables hechos en torno a la deseada reaparición del diario «Madrid». Se habló de la Universidad, del Mercado Común, del descanso de los actores, de las tensiones laborales, de posibles reestructuraciones e hipotéticos nombramientos. Y el Ministerio de Comercio y la Comisaría General de Abastecimientos y Transportes—y esto es muy importante—continuaron impulsando la organización y sensibilización de los consumidores y de las amas de casa frente a los múltiples problemas del mercado.

Tontea un tanto rutinaria a pesar de ciertas excepciones apuntadas anteriormente. El pensamiento político—y esto lo revelan algunas manifestaciones verbales y escritas de los últimos días—se centra cada ve* más en el futuro. Es natural. La contrarío supondría, en cierto modo, una tendencia al suicidio. La Historia para los españoles de 1972, un año tal vez trascendente, e» la que vamos o van otros a hacer, no la que tenemos hecha. Ahí, a la vuelta de la esquina, nos espera una España joven. Su mentalidad, sus ilusiones, sus inquietudes, ¿son las nuestras en todo o en parte? ¿O no lo son en nada? ¿Qué haré esa España con nuestro legado y nuestro traumatismo? ¿Hasta qué punto, pese a formulaciones legales y doctrinales, se sentirá solidaría de nosotros? ¿Dónde terminan el deseo y la previsión y dónde empiezan las gratas o Ingratas realidades del porvenir?

He ahí varias preguntas que no pueden contestarse con razonable exactitud y que se funden en una tremenda—única—interrogación nacional.

Dios, que preside la Patria desde el centro geográfico del Cerro de los Angeles, es quien tiene la palabra.—José BARO QUESADA.

 

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