Autor: Baró Quesada, José. 
   Ni triunfalismo ni derrotismo     
 
 ABC.    27/02/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

LA SEMANA POLÍTICA

NI TRIUNFAUSMOS Ni DERROTISMOS

España prestó atención a la estancia de Nixon en Pekín y en determinados momentos estuvo más pendiente de las noticias exteriores que de las suyas propias. Sin embargo, te registraron acontecimientos notables en el ámbito político interno. A puerta cerrada—aludo, naturalmente, al Consejo Nacional— hubo una sesión de carácter informativo a cargo del ministro de Asuntos Exteriores. A puerta abierta—me refiero, claro es, a las Cortes—fueron aprobados en un Pleno los Presupuestos Generales, defendidos con acierto y rigor por el titular de Hacienda, señor Monreal Luque. El de Relaciones Sindicales, don Enrique García Ramal, desplegó intensas actividades en varias ciudades andaluzas a base de discursos y reuniones de trabajo. La Universidad y el mundo laboral acusaron ciertas tensiones inferiores a otras recientemente producidas. Se hicieron públicas las posiciones de los alféreces provisionales y de los antiguos miembros del Frente de Juventudes ante el momento actual de España. Los primeros, en enérgica y equilibrada reacción contra las actuaciones subversivas. Los segundos, con un sentido aperturista de cara a los problemas del porvenir. Dos posiciones distintas, pero no contrarias en cuanto a los principios esenciales del Alzamiento del 18 de Julio que a unos y otros les mueven.

El Jefe del Estado en El Pardo y Don Juan Carlos en La Zarzuela y en Barcelona recibieron en audiencia a muchas personalidades militares y civiles. La Comisión Delegada, del Gobierno, presidida por «I Generalísimo, abordó Importantes temas, uno de ellos, de gran trascendencia económica y social, referente a Obras Públicas, el Ministerio que Fernández de la Mora rige a pleno rendimiento desde hace dos años. Las aguas del Tajo—ése es el gran tema—regarán en 2974 las tierras sedientas del Sudeste español.

Todo acompañado de los consabidos rumores y pronósticos y de exageradas hipótesis en torno a las etapas venideras. Preciso es en cualquier coyuntura política tener serenidad, objetividad y prudencia. Ni triunfalismos ni derrotismos. Ambas actitudes son contraproducentes y, en el mejor da los casos, rotundamente inútiles. Sacar las cosas de quicio sólo conduce a la confusión, y eso favorece a los audaces, a los agitadores, a los pescadores de río revuelta. Nada de viva a Cartagena ni de lamentaciones al estilo del último rey moro de Granada, Cumplimiento Inexorable de nuestra norma constitucional—la Ley Orgánica—y de las disposiciones sucesorias que garantizan el progreso, la libertad, el orden público. En tal postura, respaldada por las Fuerzas Armadas, siempre al servicia de la tranquilidad y la unidad del país, está el prometedor mañana que ambicionamos la inmensa mayoría de los españoles. Hay que valorar las cosas en sus justas proporciones y no dejarse engañar por espejismos políticos de ninguna clase.- José BARO QUESADA.

 

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