Asociaciones, otra vez     
 
 Informaciones.    07/12/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ASOCIACIONES, OTRA VEZ

CREO que el proyecto en si es una importante consolidación del proceso democrático de la nación, de nuestra Hispana de ahora y del futuro, que en su día está llamada a conducir el Príncipe de España», con estas palabras, el presidente del Gobierno, don Carlos Arias, resumía ante las cámaras de televisión el pasado lunes por la noche el alcance del proyecto de Estatuto de Asociaciones Políticas, cuyo texto acababa de ser entregado a los consejeros nacionales.

El presidente, con gesto grave, explicó al país cómo al presentar el proyecto del Estatuto se culminaba la primera etapa del programa del Gobierno anunciado el 12 de febrero, y que con él cao se pretendía romper nada, no hacer tabla rasa de nada», sino que se intentaba «anudar pasado y futuro, tendiendo los puentes para transitar con serenidad, seguridad y holgura entre unos y otros».

«Sé muy bien que este paso —dijo el presidente»— a algunos les parecerá excesivamente corto y a otros se les antojará excesivamente largo», pero «es el preciso que debe darse en el momento presente, de acuerdo con la realidad española de nuestros días». Este realismo del señor Arias al presentar el tema asociativo —para el que reiteradamente pidió comprensión, fe y generosidad-. parece confirmar la presunción de que pese a los esfuerzos del presidente y de su equipo por ofrecer una más amplia participación a todos los españoles en el quehacer común, «en el momento presente» sólo podía presentarse este Estatuto que —según palabras del propio presidente— «será perfectible y su propia andadura hará el camino».

El discurso del presidente fue acogido por la Prensa y en los medios políticos con una unanimidad casi absoluta en torno a la sinceridad y esfuerzos desplegados por Arias Navarro.

El hecho de que —según el Estatuto— el Consejo Nacional sea el arbitro que decida el reconocimiento, suspensión o disolución de las asociaciones, que éstas se inscriban en «la comunidad del Movimiento», y que el sistema de recursos de las mismas sigan el esquema comisión permanente-Pleno del Consejo Nacional-Jefatura Nacional del Movimiento, ha dado lugar a cierta» críticas. Asi, el grupo «Tácito» ha indicado que «nuestra opinión no puede ser favorable al Estatuto. Pensamos que es el Estatuto de los antiasociacionistas y que defrauda las expectativas del 12 de febrero. Creemos, por consiguiente, que el texto, para ser aceptable, debe ser modificado».

Por otra parte, pocos días antes de que se hiciera público el Estatuto, los obispos españoles, en el comunicado final de su asamblea plenaria pedían una «evolución en profundidad de nuestras instituciones», así como el que se asegurase «cauces de participación política de todos los ciudadanos, tanto individualmente como asociados, desde su propia identidad programática».

 

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