La semana política     
 
 Informaciones.    26/02/1972.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA Universidad Comercial de Deusto ha calculado el «precio» de este país: diez billones de pesetas Tocamos a unas 313.000 pesetas por cabeza No es mucho, y comparativamente seguimos siendo un país pobre Más de la cuarta parte de la riqueza nacional corresponde a sólo tres provincias: Barcelona, Madrid y Valencia. El estudio de Deusto y el «precio» que de él se desprende ha sido realizado contabilizando el conjunto de bienes de que disponemos.

Don Alberto Ullastres (nuestro embajador ante la C. E. E.), de paso por París, dijo en una rueda de Prensa que estaba «plenamente convencido de que el futuro de España está en Europa; que nuestro país, a la larga, debe ser miembro de pleno derecho de la Comunidad europea». Acerca de estas relaciones España-C. E. E., el señor Ullastres manifestó una vez más que existían dos problemas: a corto plazo el económico y a largo plazo el político.

Ante un Parlamento británico que acaba de votar el ingreso del Reino Unido en la Comunidad Económica Europea se ha presentado el señor Iglesias Selgas para hablar de nuestra ley Sindical. Puede que la huelga del carbón haya creado un clima propicio entre sus ocasionales oyentes. El secretario general adjunto de la Organización Sindical explicó ante el Parlamento británico el mecanismo de la ley y el funcionar miento teórico de nuestro sindicalismo. «No aceptamos una posición vergonzante —dijo— para nuestro sistema sindical.» Pero lo más importante por lo que respecta al señor Iglesias Selgas es que ha sido —como más adelanté veremos— uno de los «articulistas» de los últimos días. Porque está semana, si es «política», lo es fundamentalmente por determinados artículos de Prensa. El señor Iglesias Selgas, en su articulo —publicado el sábado pasado en «Pueblo»—, repasaba la construcción constitucional y política del Régimen para afirmar. «No es suficiente, sin embargo, con el mantenimiento de las libertades conseguidas. Es necesario continuar el proceso de liberalización abordando aquellos campos en que las soluciones adoptadas no han sido satisfactorias o no se han llevado hasta sus últimas consecuencias. Comprendemos que elle es dificultoso, especialmente si tenemos en cuenta que puede conducirnos a un replanteamiento de las estructuras del Movimiento y de tas del propio Estado...» El «tercer hombre» de la Organización Sindical proponía asi una acción política de talante aperturista y progresivo; hasta audaz, si se quiere, dado el actual contexto de la política oficial.

A este articulo habría que añadir dos declaraciones de sendas organizaciones, que supondrían una especie de «trailer» de la política mantenida entre los señores Ansón y Castilla desde las columnas de «ABC» y «Arriba». Por una parte, la Agrupación de Antiguos Miembros del Frente de Juventudes expresaba su preocupación ante ta posibilidad de que se malograra la deseable integración de España en Europa e instaba al Gobierno para la pronta puesta en marcha del asocicionismo político. Por otra parte, la Hermandad de Alféreces Provisionales declaraba que «es necesario mantener la paz y el orden con un clima de serena y rigurosa autoridad sin mixtificaciones. (...) La Hermandad (...) no puede más que apoyar cuantas medidas conduzcan a resolver las situaciones planteadas y entiende que aparte de no proporcionar pretextos más o menos válidos a quienes con fines repudiables tratan de alterar el orden en la Universidad o en la calle, seria necesario intensificar la meritoria labor que se viene realizando en la desarticulación de aquellos grupos de minoría que sólo sirven intereses de subversión y de inseguridad...». La primera declaración era una invitación a la integración europea y a la articulación del contraste de pareceres políticos; la segunda, una decidida incitación al Gobierno a mantener enérgicamente el orden público y político.

 

< Volver