Sobre la salud política     
 
 Informaciones.    29/07/1972.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Sobre la salud política

EL diario del Movimiento de Barcelona, «Solidaridad Nacional», ha publicado esta semana dos entrevistas que han merecido cierto eco. Por una parte, el gobernador civil de la provincia ha afirmado más la salud pública de Barcelona es magnífica. Esta salud política puede contemplarse desde varios puntos de vista: podemos hablar de una actividad de tipo material, como son obras y realizaciones en toda la provincia; podemos referirnos a las alteraciones del orden público, y se puede también considerar la labor realizada por determinados organismos, estamentos, etc. En cualquiera de los casos, todo ello es demostración de Que la provincia está viva, siendo un poco el latido y palpito de lo que ocurre en España entera.» Más adelante, el gobernador civil responde a preguntas relativas a los problemas universitarios, los conflictos laborales y la misteriosa catástrofe de la calle Capitán Arenas.

Las declaraciones al mismo periódico de don Luis Soriano, «lugarteniente general» de la Guardia de Franco, son igualmente optimistas. Afirma que en las filas de la Guardia militan medio millón de personas, muchas de ellas jóvenes, y que la entidad «pretende incidir muy activamente en la vida política de la nación». «La juventud —dice el señor Soriano— está interrumpiendo masivamente en la Guardia de Franco. (...) La juventud viene hacia nosotros, está con nosotros con toda su intransigencia e inquietudes. No esos jóvenes que andan por la calle vociferando; el ruido que arman es mucho más importante que las nueces; apenas si pueden preocuparnos; son una exigua minoría.»

«Somos ya —continuó— (...) la "Guardia del Franquismo", dado que nosotros creemos a pies juntillas, con la fe del carbonero, en el posfranquismo.,. (...) Se habla mucho de milagros: el milagro alemán, el milagro japonés...; pero creo que el mejor milagro de todos es el milagro español. La riqueza, el bienestar social, el desarrollo, nos lo debemos a nuestro esfuerzo; lo hemos alcanzado nosotros solos, sin ayuda de nadie...»

 

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