Autor: Baró Quesada, José. 
   España europea     
 
 ABC.    01/10/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ESPAÑA EUROPEA

El viaje de Don Juan Carlos y Doña Sofía a la República Federal Alemana fue uno de los más importantes que vienen efectuando oficialmente Sus Altezas Reales por el extranjero. El prestigio de Bonn en el mundo, la estabilidad de sus instituciones y su papel en la Europa del Mercado Común lo acreditan así.

Dijo el Príncipe en un discurso: «Europa integrada será más riña si se identifican las estructuras, pero será más Europa si las sociedades nacionales que la componen se conjugan entre si armoniosamente, sin menoscabo de sus singularidades vallosas.» Y añadió: «Creo que en este momento hago presente, la voluntad general de la nación española y la genuino tradición de la Corona de España si afirmo que los españoles citamos animados de esa voluntad de armonización.»

La» palabras de nuestro futuro Rey reflejan, efectivamente, el sentimiento nacional. Voluntad de integración europea, pero conservando la propia personalidad, las esencias inmutables a irrenunciables del país. España europea al máximo, per» española al máximo también. Y no olvidamos que fue precisamente la Monarquía, con Fernando el Católico a la cabeza, quien efectuó nuestra penetración política en la Europa de otros tiempos. Línea europeísta de la que Silvelo, jefe de Gobierno con ¡a Institución Monárquica, era un esforzado paladín. Contó otros hombres de la Regencia de Doña María Cristina de Habsbuergo y del Remado de su hijo Don Alonso XIII. El europeísmo español no es de ahora.

La semana registró asimismo la» Intervenciones en tierras americanos de lo* titulares de algunas carteras. El Consejo i» Ministros se reunió el martes en El Pardo, bajo la presidencia del Jefe del Estado, para abordar, entre otros asuntos, la petición de extradición de los secuestradores del avión sueco. Tomaron posesión los nuevos gobernadores civiles, los nuevos subcomisarios del Plan de Desarrollo y el nuevo presidente del Instituto de España. En Madrid, Figo y Barcelona se produjeron determinadas actitudes subversivas. Hubo especulaciones e» torno al anunciado discurso de Girón. No se habló de crisis.

Semana de tonos apagados, salvo pocas excepciones de carácter internacional que la dieren cierto relieve. No se produjeron hechos políticamente sensacionales. De la Comisión Permanente del Consejo Nacional na salieron asuntos de especial interés para el nombre de la calle. En las Cortes no hay de momento actividad a nivel i* debates, aunque «e «pera que ésto» se produzcan a mediados e últimos de octubre. La Universidad, temo crucial, es una incógnita. Como otras muchas cusa» que al tiempo irá desgranando. Vaticinar a» cualquier sentido sería al colmo de la ingenuidad. El momento político es la antítesis de una demostración matemática.—José BARO QUESADA,

 

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