Fraga, elegido presidente de AP. 
 España no está condenada al enfrentamiento  :   
 1980 va a ser un año difícil, y el débil liderazgo del gobierno no contribuye a mejorar el panorama. 
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FRAGA, ELEGIDO PRESIDENTE DE A.P.

España no está condenada al enfrentamiento

«1980 VA A SER UN AÑO DIFÍCIL, Y EL DÉBIL LIDERAZGO DEL GOBIERNO NO

CONTRIBUYE A MEJORAR EL PANORAMA»

MADRID, 17 (INFORMACIONES).

LA configuración netamente presidencialista del partido, la ausencia de la «oposición» en los nuevos

órganos de Dirección, la eliminación de la definición «centroderecha» y la prevista proclamación de

Fraga Iribarne como presidente del partido han sido las conclusiones más significativas del III Congreso

de Alianza Popular, clausurada ayer en Madrid. Los intentos de los grupos próximos al dimitido Félix

Pastor y aglutinados en el congreso en torno al secretario general saliente Guillermo Piera, por introducir

algunas modificaciones en la ponencia de Estatutos fueron reiteradamente neutralizados.

Con la práctica proclamación de la única candidatura presentada (que obtendría casi la totalidad de los

votos emitidos), la nueva Junta directiva nacional de Alianza Popular ha quedado configurada con

Manuel Fraga Iribarne en la, presidencia; vicepresidentes de la, Federación de Partidos Unidos de A.P.,

Alvaro Lapuerta Quintero, Abel Matutes y Juan Antonio Montesinos García; vicepresidentes del Partido

Unido de A.P., José María Ruiz Gallardón, Luis Ortiz Alvarez y Manuel García Amigo; secretario

general, Jorge Vertrynge Rojas; secretarios generales adjuntos, Guillermo Kirpatrick Mendaro, Jesús

Pérez Bilbao y Miguel Ramírez González; vocales nacionales, José Manuel González Páramo, Carmen

Llorca Villaplana, Antonio Hernández Mancha, Rodrigo Rato Figaredo y Manuel Gasset Dorado.

El nuevo secretario general, señor Verstrynge, se refirió a los grandes temas tratados en este congreso.

— Definición de Alianza Popular como una fuerza política conservadora» reformista democrática y

progresista,

— Democratización interna del partido, tanto a través de la reforma de sus Estatutos como de la

ampliación y elección de su nuevo comité ejecutivo y nuevos cargos regionales.

— Voluntad de ofrecer un programa serio, coherente y claro, que permita a A.P. reagrupar en torno suyo

a esa mayoría natural, para la cual —como para A.P.— hay valores sin los cuales la vida no merece la

pena ser vivida; democracia, libertad, España, tradición, familia, sentido trascendente de la vida, orden,

justicia...

— Voluntad de ofrecer una alternativa democrática de Gobierno, frente al actual equipo de

gobierno, responsable del proceso de degradación y deterioro generales (político, económico y social)

a que se ve sometida la sociedad española.

— Determinación de construir una fuerza política estructurada, organizada, pegada al terreno, realista

y auténticamente representativa de todos los españoles, por encima de consideraciones de clases

sociales, de regiones, de grupos y hasta de partido.

FRAGA MARCA LA POSICIÓN POLITICA

Fraga Iribarne» en su Intervención, rindió un amplio testimonio de gratitud a los organizadores, pon.entes

y compromisarios del congreso, por la labor realizada y por la confianza depositada en la nuera y

ampliada ejecutiva de Alianza Popular.

Dijo que esperaba un importante trabajo a todos los órganos del partido en este nuevo año 1980, con el

que se abre la próxima década. Tras la década de los setenta, decisiva para España y para el mundo

entero, se abre la siguiente, que se Inicia con presagios de nuevas preocupaciones y problemas. Para

España, en el medio de su transición política, y sometida a fuertes tensiones económicas (con caída de la

inversión, desapareciendo la confianza, un fuerte grado de inflación y unas cifras de paro ya intolerables),

sociales (en la que no tienen poca responsabilidad los que hacen descender las cuestiones laborales desde

la mesa de negociaciones hasta las manifestaciones callejeras y los enfrenamientos violentos), culturales e

internacionales, y hasta llevada por algunos a una, crisis de identidad, 1980 va a ser un año difícil; y el

débil liderazgo que caracteriza al Gobierno de U.C.D.., incapaz por sus propias contradicciones, tanto

ideológicas como programáticas de adoptar aptitudes de gobierno que ofrezcan posiciones claras, no

contribuye a mejorar el panorama, Alianza Popular va a mantener su programa, ya claramente definido

como conservador, reformista y de vocación populista, y a dar la cara, con firmeza, por él No olvida,

además de los lemas diarios de gobierno, otros de suma importancia, como la reforma constitucional Ley

Electoral, principios de las nacionales etc.), a la que se ha comprometido. Vamos, por otra parte, a ser

nosotros mismos; la Alianza Popular que nunca, llegó a ser y que ahora si va a ser ella misma; y, además,

a completar nuestra organización en los niveles regional y comarcal, y perfeccionarla en el provincial. Y

vamos, por supuesto, a darnos sin reservas al diálogo y a la colaboración con todos los que, en el fondo, y

desde el respeto profundo a la democracia y la adoptación todo lo positivo de nuestra Constitución,

quieran lo mismo para nuestra España, Dirigió a todos los que no están con el separatismo ni el

marxismo, ni la anarquía, ni con fórmulas antidemocráticas, una cordial invitación al entendimiento, así

como a todos los grupos sociales que busquen la solidez del orden social, la seguridad ciudadana, la

estabilidad económica, el pleno empleo, la defensa de las Instituciones, la moral pública, la libertad de

enseñanza, de empresa y de creatividad, la empresa y mayores perspectivas de desarrollo en todos los

ámbitos. A todos los españoles, en fin, que piensen en España, en su unidad, en su futuro, en su prestigio,

en la paz, en una democracia más participativa y en la justicia social.

A todos, un mensaje de esperanza: España no está condenada al enfrentamiento ni a la decadencia. Basta

para ello que nos decidamos a luchar por lo otro, por un Estado, a la vez, democrático, fuerte, libre...

Todos somos pocos para defender a España, pero juntos somos la mayoría natural del país. Esa mayoría

que se manifestó con ocasión del referéndum sobre la ley para la Keforrna Política, y que Alianza Popular

se comprometa a reconstituir. No estamos en contra de nada ni de nadie; sí estamos con España, con fe y

sin condiciones, y dispuestos por servirla a cualquier esfuerzo y a cualquier sacrificio.

LOS ESTATUTOS Y LA OPOSICIÓN

La aprobación de la ponencia de Estatutos —piedra de toque del congreso, en cuanto factor aglutinante de

los sectores del partido que rechazan la estructura presidencialista, que desde ahora define a Alianza

Popular—, se producirla tras un debate de más de cuatro horas. Su más significativa expresión se

localizarla —tras la defensa de la ponencia a cargo de Ruiz Gallardón—, en la intervención del secretario

general saliente, Guillermo, Piera quien defendió una enmienda a la totalidad del texto, que sería

rechazada por abrumadora mayoría, con 32 votos a favor y 19 abstenciones. El señor Piera resumió en su

Intervención la síntesis de la posición que en los últimos meses ha definido la postura de Félix Pastor,

Carlos Argos e Isabel Barroso contra la estructura presidencialista y personalista que los Estatutos

confieren a Alianza Popular determinados por la figura y el liderazgo de Franga Iribarne: "Soy —dijo—

el único miembro de la ejecutiva que na permanecido en el mismo puesto para el que fue elegido en el O

congreso nacional, y ello me hace acreedor a que no se me pueda acusar de traidor", "submarina o

quintacolumnista".

Tras subrayar la diferencia entre la estructura provincial del partido, descentralizada y secretarialista, y la

dirección nacional, fuertemente centralizada y presidencialista, afirmó que, "es un error equivocar el

liderazgo, que no se discute, con la concentración de poder, ya que el presidente no podrá hacer frente a la

acumulación de cargos... Nos estamos jugando la supervivencia y la unidad del partido". Guillermo Fiera

aludiria expresamente a las presiones recibidas respecto a su posición critica contra loa Estatutos,

manifestando que "cuando anuncié que no podía retirar la enmienda a la totalidad por razones de

conciencia, se me apuntó la posibilidad de que se echasen encima los caballos del partido... Pues bien,

acepto que mi persona sea pisoteada, pero no que sea pilotéala la dignidad y libertad del partido que es la

de todos los que me votasteis."

En respuesta a Guillermo Píera, Ruiz Gallardón, optarla por una frontal argumentación de la necesidad de

la configuración, presidencíalista del partido, afirmando que: "se han concebido unos Estatutos en los que

el liderazgo tenga la facultad que necesita." Seguidamente, Lucas Oriol, defensor de una de las numerosas

enmiendas de la ponencia de los Estatutos anunció la proposición de una moción de censura

contra Ruiz Gallardón, por haber manifestado que los Estatutos estaban elaborados en función de una

persona, a lo que el aludido respondió ratificando su afirmación subrayando, significativamente, que, "si

no fuese Fraga quien va a ocupar la presidencia del partido, yo mismo propondría la reforma de estos

Estatutos"... (En el Congreso se señalaría la ausencia de Félix Pastor, cuya asistencia estaba prevista para

defender otra enmienda a la totalidad de la ponencia de Estatutos.)

Los debates de los Estatutos provocaron tensiones y expresiones de contrariedadpor parte de algunas

delegaciones (especialmente las cíe Valencia y Castilla la Vieja) alpinos de cuyos representantes

manifestaron a INFORMACIONES, su voluntad de "estar en mi partido con Fraga, pero no de

 

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