Autor: M. R.. 
   Concesión del Premio March para Ciencias Médicas  :   
 Ha sido otorgado al profesor Jiménez Díaz. 
 ABC.    23/06/1960.  Página: 65. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

A B C JUEVES 23 DE JUNIO DE 1960

CONCESIÓN DEL PREMIO MARCH PARA CIENCIAS MÉDICAS HA SIDO OTORGADO AL

PROFESOR JIMÉNEZ DÍAZ

Su importe será destinado al Instituto dé Investigaciones que dirige el ilustre médico

El "premio de la Fundación "Juan March" correspondiente a la convocatoria de "Ciencias Médicas" de

este año ha sido otorgado al doctor don Carlos Jiménez-Díaz.

Don Carlos Jiménez Díaz nació en Madrid,, en 1858. Estudió en la Facultad de Medicina de esta

Universidad, licenciándose en 1919, con premio extraordinario, calificación que también obtuvo en el

doctorado. En aquel mismo año fue nombrado profesor clínico de la cátedra de Patología Médica de la

Universidad de Madrid. Obtuvo una pensión de la Facultad de Medicina y otra de la Junta, de Ampliación

de Estudios para trabajar, en Alemania. En 1923 ganó la cátedra de Patología y Clínica médicas de

Sevilla, y en 1926, por oposición, la de Patología y Clínica médicas de li. Universidad: de Madrid. En

1943 hizo las oposiciones a profesor ´del- Hospital Provincial da Madrid.

El doctor Jiménez Díaz es miembro de la Real Academia Nacional de Medicina, y miembro de honor de

las Academias de La Coruña, Zaragoza, Valencia, Sevilla, ´y Granada, entre otras. Ha escrito varios

libros, entre ellos "Contribución al estudio de la autointoxicacón intestinal". "El asma y otras

enfermedades alérgicas", "Lecciones de Patología Médica" ´´Algunos problemas de la Patología interna",

"El asma, y afecciones afines", "Los métodos de exploración clínica y su interpretación", etc.

CONVERSACIÓN CON EL DOCTOR JIMÉNEZ DÍAZ

El doctor Jiménez Díaz ha llegado ya a esa altura en que el exceso de equipaje biográfico puede no

dejarnos ver alfombre en sus: valores ´más íntimos. Sin embargo, bastan unos minutos de conversación

con él para; que ese temor se desvanezca. La cordialidad, la sencillez, el tono de amistad que da a sus

respuestas hacen sentirse confiado a cualquiera. La noticia de que ha sido galardonado con el premio

March de Ciencias Médicas le ha sorprendido en plena tarea. Los ocios de Jiménez Díaz son "tan escasos,

qué a nadie puede extrañarle. En su casa de General Mola, en su despacho, nos recibe.

—Me agrada este premio, sobre todo por lo que supone de estimación por parte de mis compañeros.

^Además, el importe será una buena ayuda para, mi Instituto de Investigaciones. Empleáremos ese dinero

en adquirir material" para la labor qué allí se realiza. Creo que es muy importante que existan´ estos

premios debidos a la generosidad de D. Juan March.

—¿A qué figura de la Medicina española de otros tiempo, le hubiera otorgado usted un galardón

semejante?

—Sin duda alguna a D. Santiago Ramón y Cajal, que ganó todos los premios y se los mereció todos.

—¿Qué etapa atraviesa ahora, a su juicio, nuestra Medicina?

—Actualmente nos. hallamos en • una etapa de cooperación a -la ciencia universal, de la cual existen

varios ejemplos repartidos por .el país. La pureza y la eficacia de esta labor se acentúan progresivamente,

constituyendo, en parte, una realidad, y en parte, un anticipo con-.solador. Sin embargo, estamos todavía

eri una etapa inicial.

—En el aspecto médico, ¿qué es lo que precisa con más urgencia España?

—-En cuanto á la enseñanza, se re-quiereií. muchos; más medios: locales, dinero y mayor-número de

profesores prin* eipalmente. Respectóla la ciencia´en sí, principalmente: en la Medicina, aunque no de un

modo exclusivo, es preciso dis-

criminar a los jóvenes- de más talento y pasión y que el Estado les subvencione en forma que puedan

persistir, aunque sea modestamente´ pero sin la preocupación perentoria di? tener que ganarse la vida, en

el medio universitario: clínicas, laboratorios, etc. Yo juzgo que este aspecto es el problema principal que

tenemos planteado.

—Be las dos tareas que usted lleva a cabo desde hace tantos años, e", decir, las de investigador y médico

en ejercicio, ¿cuál de ellas prefiere?

—Creo que no h´ay diferencias entre ambas. Ss puede tener la misma actitud frente a un enfermo que

frente.a un hecho de laboratorio. La cue.stión es preguntarse siempre y tratar de comprender.

Eso es lp que hace el doctor Jiménez Díaz. Lo que hace cuatro días a la semana trabajando toda la tarde

en el laboratorio y en los tres días semanales que

dedica ^a sus´ consultas particulares. Y¿ en sus visitas, casi diarias a los hospitales, en los . que cura . y

ejerce, su; magisterio. Le he preguntado si ya á descansar fsfre verano y lia respondido´ >júé´no- hay jie-

cesidad de descansar .cuando ss hace; un trabajó intelectual. Asistirá a los Congresos de Basilea y Roma.

Y continuará con el libro que está escribiendo sobre las enfermedades circulatorias.-:—M. R-.

 

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