Don Manuel Lizcano Pellón obtuvo ayer el premio Fraternidad Hispánica, 1959  :   
 Está dotado de 50.000 pesetas por don José Fernández Martínez, español residente en Méjico. 
 ABC.    25/06/1961.  Página: 85. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

ABC. DOMINGO 25 DE JUNIO DE 1961. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 85

DON MANUEL LIZCANO PELLÓN OBTUVO AYER EL PREMIO «FRATERNIDAD HISPÁNICA»,

1959

Está dotado con 50.000 pesetas por don José Fernández Martínez, español residente en Méjico

COMPONÍAN EL JURADO EL MARQUES DE LUCA DE TENA, DON MANUEL AZNAR, DON

JOSÉ MARÍA MORO, DON JOSÉ MARÍA SOUVIRON, DON ENRIQUE MARINE, DON JOSÉ DE

LAS CASAS

PÉREZ Y DON LUIS CALVO

´Más adelante publicamos el acta que, tras larga deliberación, firmó ayer en la casa de "Prensa Española"

el Jurado encargado de conceder el Premio "Fraternidad Hispánica" a la labor periodística más relevante y

efectiva que un escritor español o hispanoamericano ha, realizado, CH el año 1959, para mejor avivar,

fomentar y divulgar los sentimientos de fraternidad entre las naciones de origen hispánico.

Se han presentado muchos y meritorios trabajos. Es la cuarta vez que se otorga este Premio. En 1956 que

.D. José de las Casas Pérez el galardonado; en 1957, D. Manuel Calvo Hernando; en 1958, el periodista

argentino D. Armando Rubens Puente, y en 1959, D. Enrique Ruiz García. Todos ellos, por trabajos

aparecidos el año anterior a la concesión del Premio. Ayer se juzgaban series de artículos publicados cu

1959. El joven y culto escritor D. Manuel Liscano resultó premiado por su colección de artículos

periodísticos presentados al concurso.

Una ves más nos sentimos orgullosos de interpretar los nobles sentimientos de don José Fernández

Martínez, filántropo español que reside en Méjico, cuya feliz iniciar.>a ha dado al Jurado la satisfacción

de leer este año tantos y tan brillantes y agudos trabajos en torno a la consustancial fraternidad de los

países que hablan nuestro idioma.

En la convocatoria de este Premio, que aparecerá el martes 27 de junio en las columnas de A B C, D. José

Fernández Martínez eleva para el próximo certamen, correspondiente a trabajos publicados en 1960, la

cuantía de- su Premio, que será de cien mil pesetas, en "jes de cincuenta mil, como ha sido hasta ahora.

Formaban el Jurado del Premio "Fraternidad Hispánica" el marqués de Luca de Tena, presidente del

Consejo de Administración de "Prensa Española", editora de "Blanco y Negro" y ABC, quien, por deseo

expreso del Sr. Fernández Martínez, ejerce la presidencia; el embajador de España y director de "La

Vanguardia" de Barcelona, D. Manuel Aznar; el diplomático D. José María Moro, director de Personal

del Ministerio de ´Asuntos Exteriores, designado por el ministro D. Fernando María da Castiella; D. José

María Souvirón, que, por designio de D. Blas Pinar, representaba al Instituto de Cultura Hispánica; D.

Enrique Mariné, corresponsal de "Excelsior", de Méjico, en representación de la Prensa mejicana en

España; D. José de las Casas Pérez, periodista español, ya galardonado con el Premio de "Fraternidad

Hispánica", y el director de ABC, D. Luis Calvo.

"Prensa Española" agradece mucho la ardua labor de lectura v de minuciosa selección que han realizado,

con escrúpulo e imparcialidad encomiables,´ los jurados del Premio "Fraternidad Hispánica". Y, una, ves

más sintiéndose intérprete y mandataria del pensamiento de D. José Fernández Martínez, creador del

Premio, a este filántropo, residente en Méjico, rinde ´públicamente su homenaje de gratitud y admiración.

ACTA DEL JURADO DEL PREMIO "FRATERNIDAD HISPÁNICA", DE 1959

"Reunidos en la casa de "Prensa Española" los miembros del Jurado- designado para dictaminar acerca

del Premio "Fraternidad Hispánica" correspondiente al año 1969, instituido y dotado con 58.000 pesetas

por D. José Fernández Martínez, español residente en Méjico y lector de la edición aérea de A B C, han

coincidido, después-de larga deliberación, y por unanimidad, en otorgar dicho premio a don Manuel

Lizcano, por considerar >jus, entre los trabajos presentados a este concurso, los publicados por dicho

señor durante el citado año en las revistas "Mundo Hispánico" y "Cuadernos Hispanoamericanos" son los

que más se ajustan a la base tercera de la convocatoria. El Jurado ha tenido la satisfacción de leer otras

series de trabajos muy valiosos en cuanto también contribuyen eficazmente a estrechar las relaciones

entre los países del mundo hispánico.

Y para que conste, firman la presente en Madrid a veinticuatro de junio de mil novecientos sesenta y uno,

el marqués de Luca de Tena, Manuel Aznar, José María Moro, José María Souvirón, Enrique Mariné,

José de las Casas Pérez y Luis Calvo."

Experto en Sociología y problemas hispanoamericanos Manuel Lizcano vive en una calle silenciosa,

tranquila, del barrio cíe Salamanca. Su casa es uno de esos edificios antiguos donde el silencio debe

presidir las horas del día. Su despacho es una habitación de alto techo, amueblada casi franciscanamente,

y la mesa de trabajo está presidida por un crucifijo. La biblioteca es rica en problemática histórica y social

tís España e Iberoamérica, y es amplio el anaquel sobre sociología y filosofía política.

La biografía profesional de Manuel Lizcano es amplia, muy amplia para un hombre que no ha cumplido

aún los cuarenta años. Obtuvo premio extraordinario en la licenciatura de Ciencias Políticas, es profesor

de Sociología en la Universidad de Madrid, jefe del Departamento de Sociología de la Religión en el

Instituto "Balmes", colaborador del Diccionario de Ciencias Sociales de la U. N. E. S. C. O., escritor,

conferenciante y periodista. Los títulos y las ocupaciones, la tarea intelectual, importante y generosa, que

lleva a cabo, no han borrado en él un ademán sencillo, casi humilde, que invita a la amistad. Es hombre

de cordialidad auténtica, y nada de su atuendo físico y espiritual nos hace sentirnos incómodos en su

presencia.

En el largometraje atrayente- de su biblioteca, escondido, hay un libro publicado en 1959, que firmó con

su mujer: "Diálogo de enamorados". Es una mística del amor de hombre y mujer. Un volumen inspirado

en experiencias personales, resultado do una vida en común que ha debido dar buenos resultados, a

juzgar; por los seis hijos que han nacido de ella: Emma-nuel, Pablo de Jesús, María de la Cruz, Francisco

de Asís, Tomás Moro y Juan de la Cruz. Once años tiene el mayor y tres meses el benjamín.

—Nuestro libre—nos dice Lizcano—-empezó siendo pequeños poemas, oraciones, mensajes íntimos. Era

una manera de satisfacer la necesidad de comunicarnos. De vivir en comunión estrecha. La experiencia de

cada día se unió poco a poco con viejas inquietudes e ideales. Fuimos comprendiendo la unidad

maravillosa que preside la vida de amor. Creímos entonces que todas esas cuartillas podrían ser útiles

publicadas.

.—¿Le preocupa entonces el sentido cristiano militante de la vida?

—Mucho. He tomado parte en experiencias juveniles-de ese tipo a partir del Consejo Superior, de la

Juventud de Acción Católica en 1944 y he tenido después contacto con comunidades de laicos cristianos.

Lizcano participa actualmente en algunas encuestas de sumo interés sociológico. Dirige la que se

desarrolla en el Instituto Balmes acerca de las "Actitudes socioreligiosas de la generación española de

posguerra" y es miembro del equipo que realiza otra sobre "La juventud española" en el Gabinete de

Estudios Juveniles do la Delegación Nacional de Juventudes. En septiembre de 1962 asistirá al Congreso

Mundial de Sociología de Washington. Allí presentará parte de sus estudios sobre los problemas

socioreligiosos.

—Quiero aprovechar esa ocasión para intercambiar con jóvenes estudiosos de Hispanoamérica mis

estudios en relación con el problema que tienen España, Iberoamérica y Filipinas como sociedad de

cultura ibérica que está llamada a terciar en la rectoría del mundo, repartida hoy: entre dos potencias de

signo materialista.

—¿Da qué manera puede terciar nuestro bloque entre esas dos fuerzas?

—Con unas posiciones Humanistas y básicamente cristianas. A nuestra generación de posguerra le cabe

la tarea de asociarse con los grupos americanos y elaborar juntos una ideología y un tipo de estructura

social que nos permita resolver nuestros propios problemas colectivos de acuerdo con nuestra conciencia

de la vida, superando la sociedad liberal-capitalista sin tener que caer en la espera del poder comunista.

Manuel Lizcano prepara ahora dos libros: "El pueblo ibérico" (Sociología de España, Portugal,

Iberoamérica y Filipinas) y "Mancomún" (El humanismo comunero). El premio "Fraternidad Hispánica"

ha recompensado su labor sobre problemas y temas hispanoamericanos, desarrollada en diversos

periódicos y revistas.

 

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